Pedro Guerra canta sus 30

El músico canario vendrá por primera vez a la región para presentarse el próximo domingo 28, en el Cine Teatro Español de Neuquén, con su disco “30 años”, que repasa su carrera.



#

“Entre canción y canción, a través de lo que voy a ir contando al público, iré como si fuera escribiendo mi biografía”, adelanta Guerra.

Eduardo Rouillet

El cantautor canario Pedro Guerra, que estará el próximo domingo en Neuquén presentará el álbum que compila “30 años” de trayectoria. “Ideológica y técnicamente sigo concibiendo a la música de la misma manera”, asegura él, antes de pisar suelo argentino y de visitar la región por primera vez.

Con guitarra y voz, un formato natural en su esencia de trovador, Guerra registró su recorrido histórico en directo y así llegará al Cine Teatro Español (Av. Argentina 235, Neuquén).

En “30 años”, suma las participaciones de Silvio Rodríguez (“Niña”), Bunbury (“Caperucita Roja”), Ana Belén (“Nadie sabe”), Lenine (“Miedo”), Luis Eduardo Aute (“Pasaba por aquí”), Pedro Aznar y Chico César (“A primera vista”) y Javier Ruibal (“El viaje”), entre otras.

“Hace 32 años hice mi primera canción (que se llama ‘Cathaysa’, y se basó en un texto de su padre y aunque forma parte del registro no integra la versión local del disco) y hace 30 canté por primera vez en un escenario y siento que la motivación sigue siendo la misma”, repasó Guerra

“Mi trabajo, lo considero como cultural y musical. Es decir, es mi forma de comunicación y de expresión. Yo, antes que nada, siento que soy músico y utilizo la música como herramienta expresiva. Sí es cierto que además de eso, soy ciudadano, soy persona que forma parte de una sociedad y tiene preocupación por lo que sucede socialmente”, le dice Pedro Guerra a “Río Negro”.

“Algunas de mis canciones, una buena parte de mi repertorio, muestran también esta inquietud, digamos, social e incluso política. Pero, en cualquier caso, esta no es la única motivación. Yo no entré en la música ni empecé a hacer temas por una cuestión política. Básicamente, comencé por una necesidad personal de comunicarme de esa manera, a través de este medio. Pero, insisto, no se puede separar de lo otro, también existe, por supuesto, la cuestión social siempre rondando”, agrega.

–Por cierto hay canciones a tus hijos, de amor prometido, embriagado, dolorido, deseado, madurado…

–Sí, por eso digo que no creo tener una mirada, en ese único sentido, de mi obra. Yo no le doy una función porque nace más de un impulso, de una exigencia por comunicar, que de una reflexión de cómo debería ser la obra. Escribo mi canción y luego es el oyente quien la convierte o la transforma en algo que a él le sirve para vivir, que le ayuda, le acompaña. Creo que no debe haber una intención de mi parte, me siento más libre escribiendo y componiendo canciones según me salen, sin pensar que van a cumplir un determinado cometido. Luego lo cumplen, claro… O no lo cumplen, eso ya depende de una parte del proceso muy importante que sucede desde que canto la canción hasta que es recibida por otra persona. Y ahí, bueno, se establece y ese otro puede convertirla en lo que quiera. En una canción que lo ha entretenido durante un rato, que le ha ayudado a reflexionar sobre un ciertas cuestiones.

Y así se completa, y por otro lado, se aleja de vos un poco.

–Cuando esto ocurre, siento que ha merecido la pena hacerla, porque hay otro ser que la ha hecho suya. No he sentido que mis canciones dejan de pertenecerme del todo. Si es cierto que llegan a los demás y las convierten en lo que cada quien quiera. Termina así de cumplir, de cerrar un círculo. Cuando, además, superan las fronteras del propio lugar en el que el autor vive, llegando a seres de otros países –incluso aunque compartamos el idioma, somos culturalmente diferentes– pues de esta manera van creciendo, se hacen enormes cada vez.”

–Pasa esto con los hijos. Quiero imaginar…

–Sí, bien puede ser que tenga cierto paralelismo.

–¿Los tuyos tienen?

–Tenemos una hija de 19 y un niño de siete.


Comentarios


Pedro Guerra canta sus 30