Peña Nieto recibió a los padres de 43 estudiantes desaparecidos
Rastrean fosas comunes en un basurero en las montañas de Guerrero
AP
El caso se ha transformado en la peor crisis política que ha tenido que sortear el gobierno mexicano.
MÉXICO (AP/AFP).- Padres de algunos de los 43 estudiantes de magisterio desaparecidos hace más de un mes se reunieron ayer por primera vez con el presidente Enrique Peña Nieto, en momentos que crece la frustración entre los familiares por la lentitud de las investigaciones para saber qué pasó con los jóvenes. Mientras tanto, la investigación condujo a las autoridades judiciales hasta un basurero rodeado de montañas, donde peritos rastrean en busca de pistas o restos de los jóvenes, cuyo destino mantiene en vilo a México. La fiscalía sospecha que en ese lugar montañoso del pueblo de Cocula (Guerrero, sur) policías locales corruptos entregaron a los jóvenes a sicarios del cártel Guerreros Unidos. “Tenemos declaraciones de que en ese lugar se concentraron los grupos que habían detenido a los estudiantes y que se tomaron acciones diversas”, dijo Jesús Murillo Karam, fiscal federal en Acapulco. La reunión con los padres se realizó a puerta cerrada en la residencia presidencial de Los Pinos, en la ciudad de México, y se espera que más tarde algunos de los padres ofrezcan una rueda de prensa para dar a conocer detalles del encuentro. Los familiares llegaron a la capital desde la Normal Rural de Ayotzinapa, en el estado sureño de Guerrero y en donde estudiaban los 43 estudiantes desaparecidos. Pero otros más se quedaron en la escuela. Rafael López, padre del estudiante desaparecido Julio César López Patolzin, dijo desde la Normal que el gobierno debería buscar encontrarlos vivos y no tratar de localizar fosas. Hasta ahora, el gobierno ha dicho que se han localizado 11 fosas con 38 cadáveres, aunque ninguno corresponde al de alguno de los estudiantes. Tampoco se ha dicho quiénes serían las víctimas encontradas en esas tumbas. “Si no puede, que pida apoyo a los Estados Unidos’’, dijo López sobre la falta de resultados . Los estudiantes desaparecieron la noche del 26 de septiembre cuando fueron atacados por policía municipales en la ciudad de Iguala, a unos 130 kilómetros al sur de Ciudad de México. El ataque cobró la vida de seis personas y la detención de los 43 alumnos, cuyo paradero se desconoce desde entonces. Las autoridades han dicho que los policías entregaron a los estudiantes a miembros del grupo criminal Guerreros Unidos, presuntamente por órdenes del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, que supuestamente intentaba evitar que interrumpieran un discurso que ofrecía su esposa en esos momentos. Desde entonces, la pareja se encuentra en fuga junto con el jefe de la policía. Por el caso han sido detenidas 56 personas, en su mayoría policías de las municipalidades vecinas de Iguala y Cocula, así como el líder principal de Guerreros Unidos.