Pepe Cibrián trae a su rubia Mireya a la región
La dupla Cibrián-Mahler trae su musical tanguero: el melodrama podrá verse el sábado, a las 21, en el salón Rainbow de Neuquén y el domingo en el Teatro La Baita de Bariloche
MUSICAL
Pepe Cibrián no necesita presentación. Es el gran maestro del teatro musical en el país desde que estrenó “Drácula, el musical”. Nadie puede discutirlo.
Desde aquel estreno, no paró y son miles los elencos que se formaron con él. Esta vez, llega a la región su última pieza: “Mireya, un musical de tango”. No se sabe si es por lo imponentes que resultan sus obras o si es por lo sólidas que son las historias que elige, pero el público siempre lo acompaña.
En una charla con “Río Negro”, es el propio Cibrián, siempre cálido y encantador, quien se refiere a la pieza.
-¿Qué significó para vos hacer “Mireya”?
-Significó un encuentro con una historia mucho más popular, más costumbrista, obviamente arraigada con el tango y con un texto distinto a lo que acostumbro hacer. Aquí entro en un personaje mítico: la rubia Mireya. En realidad, no se sabe mucho de ella. Hay quienes dicen que era uruguaya, o francesa, incluso Toulouse Lautrec habla de ella… o sea que es un personaje muy fantástico como para poder armar, sobre ésto, mi propia historia y así lo hice. Cuando decidimos retomar “Mireya” (habíamos parado no recuerdo por qué), me sorprendió la música de Ángel, con la que contaba esta magia de una manera muy fluída. Cuando le pregunté cómo hacía, me contó que su padre, cuando era chico, escuchaba mucho a Darienzo, a Troilo, a Salgán, entonces a la música del tango la tiene muy incorporada. Creo que ha hecho una partitura muy bella, aunque, lamentablemente, en nuestro país, no es el tango lo más popular. Quá paradójico, ¿no?
El tango es una música elitista para un grupo de gente que le gusta el tango, y siendo una música tan nacional, no son exitosos los espectáculos que se han hecho en gira. Todos ellos tiene que mudarse e irse a Europa o a Japón para ser realmente reconocidos como lo fue “Tango Argentino” en su momento, que en Broadway duró ocho años y, en el Gran Rex, no fue nadie. Bueno, convocamos a un grupo de actores fantástico, encabezado por Gabriela Bevacqua que es realmente maravillosa y ha trabajado mucho con nosotros.
Es un melodrama en el que la heroína está perseguida “hasta el catre”. Hay héroe y antihéroe y tuvo muy buena crítica. Me alegra porque realmente es una obra muy bella.
-¿Es una especie de redescubrimiento del género?
-Ojalá lo sea, porque es tan bello… Espero que el público lo reconozca, porque salir de gira es muy costoso. Los gastos se han quintuplicado y no podemos subir la entrada porque la gente no podría ir. Entonces seguimos adelante y ojalá la gente siga respondiendo. Ahora, queremos seguir con “El hombre de la Mancha”, que estrenaremos en el Maipo.
PAULA GINGINS
pgingins@rionegro.com.ar