Perú sigue creciendo

Por Redacción

La economía peruana, una de las más abiertas al mundo de toda nuestra región, sigue creciendo. A un menor ritmo que el año pasado, quizás, pero todavía liderando claramente el desarrollo en la región. Hasta por encima de la pujante Chile. A toda máquina. Para este año la tasa de crecimiento peruana se proyecta en un 6% de su PBI. La tenue desaceleración que se advirtió a comienzos de año, más concretamente en el primer trimestre, tuvo que ver con el enfriamiento del entorno global; esto es, con la disminución de la marcha de las economías de China, Europa y la India. Esto se reflejó en el Perú en una suave caída del consumo privado que se sumó a una caída paralela de la inversión, quizás fruto de algunos desaciertos políticos del gobierno de Ollanta Humala, causadas por las sospechas de aspiraciones presidenciales en su esposa y por algunas dificultades que aparecieran en torno a los grandes proyectos mineros. No obstante, el desempleo en el área de Lima metropolitana (donde viven unos nueve millones de personas, que generan nada menos que el 41% del PBI total peruano) está en el 5,7%. Esto, pese a la debilidad relativa del andar económico del primer trimestre del año, seguido ya por una cierta mejora del nivel de actividad ocurrida en abril pasado, cuando la economía peruana creció al 7,65% anualizado, que es el mejor resultado de los dos últimos años en los que se han acumulado nada menos que 44 meses seguidos de crecimiento continuo y una buena tasa anualizada promedio de crecimiento del 6,2%. El guarismo antes mencionado, que mide la desocupación, muestra un importante descenso –del 1,5%– de la tasa de desocupación, si comparamos lo que sucede ahora en el Perú con lo que ocurría en este mismo momento, pero el año pasado. Lo que es presumiblemente indispensable para poder seguir creciendo en un clima de orden y tranquilidad social. Como hasta ahora. Los rubros que más empujan a la economía peruana son el de la construcción y el de la minería. En abril pasado, la construcción siguió creciendo: un 26,48%, lo que compara muy bien con el crecimiento promedio del sector manufacturero peruano, en su conjunto, que ha sido del 4,4%, anualizado. La minería, por su parte, avanzó un sólido 7,79%. Los servicios financieros y los de seguros crecieron bien: un 9,85%. La tradicional actividad pesquera, en cambio, retrocedió (siempre en el mes de abril pasado) un 9,75%. Como conjunto, un clima económico que sigue siendo uno de los más atractivos de la región toda. Por esto ya hay quienes estiman que, en apenas un quinquenio, la economía de Perú podría superar a la de Chile. Lo que significaría no sólo un éxito más de la economía de mercado, que motoriza al Pacífico, sino de la apertura comercial a la que tantos recelosos temen en nuestra región, del lado del Atlántico. En este clima positivo, la aprobación de la gestión del presidente Ollanta Humala está –sin embargo– en baja. Del 39% de aprobación que recibía en junio pasado ha caído al 35%, perdiendo cuatro puntos en apenas un mes. Quienes, pese a la marcha de la economía, desaprueban a Humala conforman el 58% del total encuestado. Este porcentaje de desaprobación es el mismo que genera Nadine Heredia, la esposa de Humala, de quien se sospechan aspiraciones presidenciales. Por esto el 67% de los encuestados hoy no le cree cuando dice que esas aspiraciones no existen. El nepotismo es siempre peligroso en el peculiar universo de la política. También en Perú, queda visto. (*) Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas

EMILIO J. CÁRDENAS (*)