Pesatti puso proa a la atención de emergencias alimenticias
El gobierno comunal de Pedro Pesatti encontró terreno fértil en las vulnerabilidades que emergen de barrios periféricos. Por ese motivo, decidió por iniciativa propia cubrir determinadas demandas alimenticias con la distribución de unas 400 tarjetas alimentarias.
Por los barrios anda rondando además el dinero plástico que distribuye a nivel nacional la cartera de Daniel Arroyo con otros valores. Oscilan entre $ 4.000 y 6.000 aunque el destino son las familias que cobran la Asignación Universal por Hijo (AUH) si tienen hijos menores de 6 años, a quienes tienen un integrante con discapacidad y a mujeres embarazadas a partir del 3° mes.
Como la situación resulta desesperante para algunas familias, sobre todo aquellas que vivían de changas y éstas, se han perdido como consecuencia de la pandemia del coronavirus, la ciudad cuenta –además- con el funcionamiento de una veintena de comedores comunitarios. De allí, unas 40 familias retiran viandas de almuerzo y merienda. Según sus organizadores, los beneficiarios llegan casi a 4.000 personas.
Pesatti había anunciado la puesta en marcha del Programa Alimentario Viedma (Proa) en el discurso inaugural de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante el uno de marzo pasado.
Sin embargo hubo demoras como consecuencia de que a los pocos días comenzó la vigencia del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO) a nivel nacional que desaceleró los trámites para la contratación del servicio bancario.
Desde hace tres días, las familias pueden utilizar el dinero plástico en mercados y supermercados. El programa tiene varios propósitos. Permite la compra de alimentos y recuperar la autonomía familiar a la hora de adquirir alimentos para que sus integrantes puedan planificar y evaluar las decisiones que afectan su propio bienestar.
La intención de la actual gestión es incluir capacitaciones entre los beneficiarios para equilibrar las dietas y, a su vez, fomentar circuitos de abastecimiento proveniente de productores locales.
Este mecanismo correrá en paralelo al módulo alimentario con productos tradicionales. La idea del municipio es que la bolsa siga hasta noviembre.
En cuanto a las repercusiones que tiene la recepción del dinero plástico en el marco del primer operativo, el secretario de Desarrollo e Integración Social, Mario Sánchez, explicó a RÍO NEGRO que “la gente lo toma muy bien, y lo valora mucho”.
Fundamentó que los beneficiarios “se siente incluidos” como consecuencia de que “tienen algo con su nombre y que implica certidumbre de que lo van a seguir teniendo” porque el dinero estará depositado los días 20 de cada mes, y representa “algo seguro”.
Sánchez aclaró que aún no está determinado el universo de los beneficiarios y, en cambio, “no pasa lo mismo con la bolsa de alimentos que se gestiona mes a mes, y como el módulo es igual para todos conteniendo paquetes específicos, la tarjeta otorga mayores posibilidades porque pueden cubrirse demandas de diabéticos o celíacos”.
El gobierno comunal de Pedro Pesatti encontró terreno fértil en las vulnerabilidades que emergen de barrios periféricos. Por ese motivo, decidió por iniciativa propia cubrir determinadas demandas alimenticias con la distribución de unas 400 tarjetas alimentarias.
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