Piden confirmar el procesamiento de «El Clavo»

Gerez presentó un escrito en la Cámara Tercera. Su pedido se basa en el trabajo de los perros.

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- El querellante José Ignacio Gerez considera que debe ser «confirmado» el procesamiento de Orlando «El Clavo» Sandoval como partícipe necesario del triple homicidio. Por eso ayer presentó un escrito ante la Cámara Tercera del Crimen, para defender y adherir a los argumentos de la resolución del juez Juan Torres y reforzar algunos planteos, como el rastrillaje realizado con los perros de las policías de Río Negro y Neuquén.

Sin duda será este informe el que intentará desmoronar la defensa del imputado, teniendo en cuenta que, siguiendo el olfato del ácido acético, los perros llegaron hasta el inquilinato e indicaron la rueda delantera del rodado de «El Clavo».

El abogado expresó en su escrito que si bien no se pudo determinar químicamente la presencia de este líquido en la bicicleta, ello no obsta a que los perros puedan olfatear la presencia de este componente allí. Dio como ejemplo, que la vestimenta de una persona puede quedar impregnada de olor a humo de cigarrillo, aun cuando no se encuentren en las mismas rastros de nicotina u otros componentes.

Gerez detalló y analizó el recorrido realizado por los canes, que a pesar de haber sido distinto, culminó en el mismo lugar: la casa de Sandoval.

A su criterio, el hecho de que partieran de lugares diferentes, resulta de gran importancia a la causa, «porque sirve para demostrar el recorrido que realizó la persona que se cayó en la intersección de calles Mengelle y O`Higgins y el realizado por el propio Sandoval».

Dijo que el recorrido marcado por los canes de la policía de Neuquén muestra el que efectuó la persona que se cayó de la bicicleta. Explicó que él mismo realizó el trayecto y pudo advertir «que es el camino más directo» para llegar a la casa de Sandoval. Cree que desde allí huyó el asesino, tras ser ayudado por «El Clavo». «Es ahí donde «El Clavo» toma su bicicleta», sostuvo.

Gerez entiende que el camino señalado por el perro del Grupo Bora es el que efectuó Orlando Sandoval desde su casa hasta el laboratorio. Dijo que se trata de un atajo que lleva en pocos minutos al centro de la ciudad y en particular al laboratorio donde ocurrió la masacre.

«Este atajo sólo puede conocerlo una persona que vivió siempre o que conoce en profundidad el barrio Pichi Nahuel, como Sandoval», consideró. Fundamentó que quien lo hizo quiso evitar en cierta forma el rastrillaje desplegado por la zona por personal policial. Además destacó que el imputado fue detenido «realizando el mismo recorrido, pero al volver a su casa».

El querellante fundamentó sus apreciaciones con un trabajo de «Reconocimiento legal de la odorología criminalística» realizado en Cuba, a fin de presentar las amplias posibilidades del perro y la capacidad biológica que estos animales presentan.

Gerez compartió los fundamentos del juez, quien consideró que la bicicleta en la que se movilizaba Sandoval después del crimen «es la misma en que se trasladaba la persona que salió del laboratorio con una botella en la mano después de asesinar a tres mujeres y atentar contra la vida de otra». Dijo que esta circunstancia está «plenamente corroborada» por algunos testigos.

A su entender Sandoval le prestó al autor o autores un auxilio o cooperación necesarias sin los cuales no habría podido cometerse el hecho.