Pidieron prisión para un empleado judicial que habría extorsionado
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El fiscal Enrique Sánchez Gavier pidió 2 años y 6 meses de prisión en suspenso e inhabilitación perpetua para el empleado de un Juzgado local que habría chantajeado a policías que tenían causas por apremios ilegales. El imputado les habría ofrecido «archivar» el expediente a cambio de dinero.
El escándalo fue destapado por un sargento de la Comisaría 12da. de El Bolsón a principios de enero del año pasado cuando denunció ante la Justicia que José Alfredo Villalba (41), un escribiente del Juzgado de Instrucción en lo Penal N 4, le había pedido dinero a cambio de hacer desaparecer el expediente en donde él y otros dos camaradas suyos, estaban acusados de apremios.
El agente fiscal Guillermo Lista en esos días dio curso a la denuncia y el juez Gaimaro Pozzi ordenó que se le tienda una celada a Villalba. Así fue que el sargento y el acusado arreglaron que el primero le enviara el dinero en una encomienda que Villalba retiraría en la terminal de ómnibus de Bariloche.
El 10 de enero del 2001 fue el día convenido y todo se realizó tal cual lo acordado. Cuando el escribiente tomó el paquete en sus manos, efectivos de Toxicomanía y Leyes Especiales de la Policía lo detuvieron y lo pusieron a disposición del juez.
En el trascurso de la etapa de investigación se agregaron otros dos hechos similares en contra de Villalba, pero el fiscal de Cámara Sánchez Gavier solo encontró pruebas suficientes en uno de ellos.
Ayer el magistrado pidió 2 años y medio de prisión para Villalba y la inhabilitación de por vida para ejercer cualquier cargo público al encontrarlo responsable del delito de concusión.
Según el sargento denunciante el acusado Villalba le habría dicho que «te habla el petizo, gordito y de bigotes del Juzgado…». «Estoy trabajando con unos abogados nuevos de Viedma que están arreglando unas causas que se mandan al archivo a cambio de dinero».
Además de las declaraciones de los policías que habrían sido chantajeados obran en la causa parte de las conversaciones telefónicas mantenidas por estos y el escribiente quien, antes de trabajar en el Juzgado 4, se había desempeñado en la Cámara Laboral y en el Servicio Penitenciario Federal.
Los expedientes pueden tener muchas firmas del secretario de la causa, del fiscal o del magistrado interviniente, pero el verdadero protagonista de la instrucción es el escribiente. Este empleado que no firma es el que casi siempre toma las declaraciones indagatorias, las informativas y las testimoniales.