“No hay indicios hasta ahora de la presencia de un tercero”

El hombre se disparó en la cabeza y la bala también le dio a su hija de diez años. Los encontró el abuelo materno de la chica, a quien le llegó un mensaje de Whatsapp que decía: “Me voy a mandar una cagada”. El uniformado se había separado hace días.



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En la vivienda no se encontraron signos de que se hubiese producido una pelea.(Foto: josé cusit )

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Los peritos retiraron los cuerpos a media mañana.

La escena del crimen fue dantesca el jueves por la noche en Piedra del Águila, en la zona céntrica, a pocas cuadras de la estación, en una pequeña vivienda sobre la calle Zapata desde donde se escuchó un tiro que terminó con dos vidas, la de un hombre y su hija de 10 años. Estaban sentados juntos en el en el sillón del living.

La niña y su padre, el cabo de policía Omar Inalaf (31 años), fallecieron pocos minutos después en el hospital local.

Luego con el correr de las horas, se fueron conociendo detalles del fatal desenlace. El hombre se había disparado con la mano izquierda en la cabeza y la bala llegó al cráneo de su hija, a la que tenía abrazada con el brazo derecho. Utilizó su arma reglamentaria, una pistola calibre 9 milímetros bersa. Aunque el l fiscal Adrián De Lillo habló de dos disparos, una alta fuente ligada al cuerpo forense, confirmó que encontraron sólo una vaina servida.

La familia vivía en una casa ubicada en el área centro oeste de Piedra del Águila, a pocas cuadras del ACA, en el lateral derecho de la ruta 237, si la dirección del vehículo es de Neuquén hacia la cordillera.

Según versiones de los familiares, la pareja se encontraba en proceso de una posible separación; y fue precisamente un mensaje en el grupo de Whatsapp familiar donde se encendió el alerta. El abuelo materno de la nena, policía retirado, leyó: “Me voy a mandar una cagada” y salió corriendo para la casa de Inalaf, empleado en el destacamento de Tránsito de Piedra del Águila.

En el camino avisó a la comisaría, pero no alcanzó a llegar a tiempo. Cuando estaba a metros de la puerta de la vivienda, escuchó el disparo. Eran las 21:45, y en ese momento la madre de la nena, que tiene un hermano policía que trabaja en Villa la Angostura, se encontraba en el gimnasio.

El hombre abrió la puerta y se encontró con tremendo escenario. Segundos después llegó la policía y una ambulancia, que trasladó los cuerpos hasta el hospital, donde minutos después fallecieron.

“Tuvieron una agonía corta, ambos murieron apenas ingresados en el hospital, estamos finalizando las diligencias dentro del domicilio”, dijo el fiscal .

El funcionario judicial dijo que investigaba un “homicidio agravado por el vínculo” pero que como se trataba de las primeras entrevistas en el lugar “todo lo que digo está sujeto a confirmación pericial”, especificó.

“Estamos investigando en qué marco se dio esta muerte que le produjo el papá a su hija. A muy pocas horas de iniciada la investigación, tenemos varias hipótesis, una de ellas es la venganza para causar dolor a la otra persona, el femicidio vincular”, agregó.

“No nos olvidemos
de que esto es un homicidio, nos centralizamos en las circunstancias, luego en las motivaciones...”,

aseguró el fiscal Adrián de Lillo, a cargo de la investigación del hecho.

La hipótesis de

la “venganza”

Cuando se le consultó al fiscal De Lillo si existió alguna intencionalidad del hombre en castigar a su pareja ante una eventual separación, el funcionario judicial no lo descartó. Dijo que una de las hipótesis es la “venganza” para causar dolor a la otra persona: femicidio vincular.

La madre no había vuelto ayer a la vivienda familiar, que fue clausurada en los primeros momentos de la investigación.

Ni bien se produjo el hecho el jueves por la noche, se fajó el domicilio para preservar el lugar.

Hasta ayer por la tarde, la casa estaba bajo un minucioso trabajo de los peritos judiciales, mientras los fiscales Adrián De Lillo y Ramiro Amaya realizaban entrevistas con el personal del hospital, policías, y los familiares que fueron los primeros en llegar al lugar, y eventuales testigos. “No pudimos encontrar a primera vista ningún signo de que se hubiera producido una pelea, ambos estaban en el sillón”, describió.

El brutal desenlace se produjo en el living de la casa. “Un cuerpo estaba al lado del otro; no hay indicios hasta ahora de la presencia de un tercero”, agregó.

Durante toda la mañana estuvo trabajando en el lugar el cuerpo médico forense de Neuquén y la fiscalía de Villa la Angostura.

A media mañana los cuerpos fueron retirados para la autopsia, que se cumplió por la tarde de ayer en Neuquén capital.

“Tenemos que tener más información para conocer cuál es la situación que llevó al padre a matar a su hija, qué circunstancia lo llevó a esto, si fue una situación de venganza para con su mujer porque estaba en un proceso de separación o alguna voluntad de matar a su hija”.

josé cusit

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“No nos olvidemos
de que esto es un homicidio, nos centralizamos en las circunstancias, luego en las motivaciones...”,

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“No hay indicios hasta ahora de la presencia de un tercero”