Sin acuerdo en el estrecho de Ormuz: Donald Trump rechaza la última oferta de Irán y frenan las negociaciones
El presidente de Estados Unidos descartó la propuesta de Teherán de abrir el Estrecho de Ormuz a cambio de mantener su programa atómico. Con el petróleo en niveles récord y la diplomacia en un callejón sin salida, el Pentágono ya analiza opciones militares para quebrar el bloqueo iraní antes de mayo.
El escenario en Medio Oriente se encamina hacia una resolución de fuerza tras la decisión de Donald Trump de descartar la última propuesta enviada por el régimen de Irán. Tras una sesión de emergencia en la Casa Blanca con su equipo de seguridad nacional, el mandatario estadounidense calificó de «insuficiente» el plan de Teherán, que pretendía intercambiar la reapertura del Estrecho de Ormuz por la permanencia de su programa atómico.
Para Washington, la oferta es una maniobra distractiva para consolidar su estatus nuclear bajo la presión del bloqueo energético.
La hoja de ruta impuesta por el trinomio de «halcones» de la administración —JD Vance, Marco Rubio y Pete Hegseth— no admite grises: Estados Unidos exige el desmantelamiento total del proyecto nuclear, el cese de la fabricación de misiles balísticos y la apertura permanente de Ormuz sin la supervisión de los ayatollahs.
El secretario de Estado, Marco Rubio, fue tajante al señalar que la prioridad absoluta es impedir que Irán se convierta en una potencia atómica, independientemente de la crisis en los mercados de crudo.
El Estrecho de Ormuz como moneda de cambio
La estrategia de Irán de utilizar el control del estrecho como herramienta de extorsión económica parece haber llegado a su límite. Aunque el bloqueo ha disparado los precios del petróleo, afectando la inflación en Estados Unidos, Trump mantiene la postura de «máxima presión». La contraoferta iraní buscaba un alivio inmediato a las sanciones, pero el Pentágono ya ha presentado opciones militares para forzar la apertura de la vía marítima si la diplomacia no arroja resultados antes de que termine el mes.
Ante el rechazo de la Casa Blanca, el canciller iraní Abbas Araqchi inició una gira de urgencia por Rusia y Pakistán. Teherán busca que Vladimir Putin y el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, actúen como mediadores o garantes de un acuerdo que evite el colapso total de la tregua.
Sin embargo, las condiciones de Trump incluyen el fin del financiamiento a grupos como Hezbollah y los Hutíes, puntos que el régimen iraní considera innegociables para su supervivencia regional.
El horizonte de mayo y la presión interna
El mes de mayo se perfila como el punto de quiebre. Trump enfrenta una doble presión: la necesidad de bajar el costo de la energía de cara a las elecciones de medio término y la urgencia de no mostrar debilidad ante un Irán que ya recauda peajes y militariza la zona.
Mientras Vance y Rubio inician contactos telefónicos con intermediarios en Omán y Rusia, el mundo observa un tablero donde el diálogo parece agotado y el despliegue naval en el Estrecho de Ormuz sugiere que la opción militar vuelve a estar sobre la mesa de la Oficina Oval.
El escenario en Medio Oriente se encamina hacia una resolución de fuerza tras la decisión de Donald Trump de descartar la última propuesta enviada por el régimen de Irán. Tras una sesión de emergencia en la Casa Blanca con su equipo de seguridad nacional, el mandatario estadounidense calificó de "insuficiente" el plan de Teherán, que pretendía intercambiar la reapertura del Estrecho de Ormuz por la permanencia de su programa atómico.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios