Con presencia de Neuquén y Río Negro, jueces y juezas penales lanzaron una Red federal para repensar el rol del Poder Judicial

Se habló de la independencia judicial y los principales condicionamientos: falta de recursos, presiones externas o situaciones propias de cada región del país.

Por Redacción

El acto fundacional se realizó en los salones de la facultad de Derecho de la UBA. (Gentileza)

En un clima de diagnóstico crudo pero también de expectativa por construir una nueva forma de vinculación con la sociedad se realizó el Primer Encuentro de la Red de Juezas y Jueces Penales de la Argentina, en el Salón Azul de la Facultad de Derecho de la UBA. El encuentro, del que participaron representantes de Neuquén y Río Negro, funcionó como acto fundacional de un espacio que busca discutir, con perspectiva federal, el papel que debe asumir hoy el Poder Judicial.

La jornada comenzó con un mensaje directo: había llegado el momento de «hablar con franqueza y profundidad» sobre los problemas que atraviesa la Justicia se informó en un comunicado.

La propuesta fue habilitar un «diálogo sincero» entre magistrados de todo el país, con el foco puesto en los grandes problemas estructurales, pero sin perder de vista las realidades locales que condicionan el trabajo cotidiano en cada jurisdicción. La consigna que ordenó el debate fue clara: «Que nuestros intereses no sean otros que los de la comunidad a la que servimos«.

Presiones y condicionamientos


Los impulsores de la Red coincidieron en que el trabajo judicial «no puede desarrollarse en soledad». Reclamaron quebrar el mutismo que, según describieron, muchas veces distancia a los tribunales de la comunidad jurídica y de la ciudadanía.

La preocupación común: las dificultades para ejercer plenamente la potestad jurisdiccional, ya sea por falta de recursos, presiones externas o condicionamientos propios de cada región del país. La decisión compartida: no quedar atrapados en el diagnóstico, sino impulsar una agenda de trabajo concreta.

Un origen de doble raíz, del NOA al AMBA


Los magistrados repasaron la historia que dio origen a la Red. Una primera semilla nació hace tres años en el NOA, en una iniciativa impulsada por los jueces Mario Juliano y Mario Velázquez, cuyo legado fue reivindicado durante la jornada. En paralelo, jueces del fuero nacional y del fuero porteño —con fuerte interacción con colegas bonaerenses— empezaron a advertir la necesidad de un espacio propio para debatir el rol de la Justicia Penal.

La construcción tuvo además un espejo determinante: la Red de Jueces de la Provincia de Buenos Aires, con 25 años de trayectoria. Su funcionamiento sirvió como modelo y confirmación de que una articulación de alcance federal era posible. A ello se sumó el trabajo de magistrados del sur del país vinculados a las reformas procesales (Neuquén, Río Negro, Chubut), lo que terminó de consolidar el carácter federal de esta nueva Red.

Durante el encuentro se recordaron las palabras de Juliano, fallecido en el 2020, para quien la labor judicial no se agota en un despacho o una sala de audiencias: también incluye la forma en que se comunican las decisiones y la participación activa en los debates públicos. Su frase más citada resonó nuevamente: «La cabeza piensa donde los pies pisan«.

Debates sobre independencia judicial


La apertura del encuentro estuvo a cargo del jurista español Perfecto Andrés Ibáñez, la defensora General de la Nación Stella Maris Martínez y el penalista Maximiliano Rusconi.

Luego, jueces y juezas de diversas provincias abordaron las múltiples dimensiones de la independencia judicial: funcional, orgánica y procesal. Por Río Negro lo hizo Rita Custet, integrante del Tribunal de Impugnación, quien se refirió también a la situación en Neuquén. El cierre quedó a cargo de Leonardo Pitlevnik, camarista de San Isidro y profesor de la UBA.

Los cinco ejes que ordenarán el trabajo de la Red


Los participantes reafirmaron los cinco ejes del documento fundacional, que funcionarán como guía del espacio: compromiso con un Poder Judicial cercano; profesionalización y dedicación efectiva para gestionar conflictos penales conforme los marcos constitucionales y procesales; defensa de la independencia judicial; rechazo a políticas que limiten el control judicial sobre investigaciones policiales o fiscales, y necesidad de un Poder Judicial fortalecido, con jueces y juezas penalistas en formación continua y con recursos adecuados para cumplir su rol.

Como conclusión, el encuentro dejó claro que la creación de la Red no es solo un gesto corporativo, sino un intento de repensar el rol del Poder Judicial desde una lógica colectiva, democrática y federal.

La convicción que atravesó la jornada fue que solo con un Poder Judicial más cercano, profesional y robusto será posible estar a la altura de las demandas de una sociedad que exige respuestas claras, independientes y contemporáneas.


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