«Provocación sin precedentes»: Brasil se toma 48 horas para definir medidas por las declaraciones de Javier Milei contra Lula
El canciller Mauro Vieira citó a consultas al embajador Julio Bitelli, quien viajó a Brasilia para definir los pasos a seguir tras los discursos de Javier Milei en San Pablo. En la Casa Rosada buscan desestimar el impacto en la agenda económica.
Las declaraciones del presidente Javier Milei durante su reciente gira por San Pablo provocaron un profundo malestar en las altas esferas del gobierno de Brasil, que este lunes define el rumbo del vínculo bilateral. La actividad, planteada originalmente como un armado de perfil político para respaldar al senador opositor Flávio Bolsonaro, escaló hacia un escenario de alta tirantez diplomática debido a las duras descalificaciones dirigidas hacia Luiz Inácio Lula da Silva y al Poder Judicial del país vecino.
A pesar de los reclamos formales emitidos desde el Palacio Itamaraty, en la Casa Rosada le restan dramatismo al conflicto y descartan que las fricciones políticas lleguen a resentir la balanza comercial entre ambas naciones. “Lo diplomático y lo comercial corren por cuentas separadas”, evaluó ante la prensa un integrante clave de la mesa política oficialista.
Tras recibir al embajador Julio Bitelli en Brasilia para una reunión de urgencia, el canciller brasileño, Mauro Vieira, calificó las declaraciones del presidente Javier Milei como una “provocación sin precedentes en la historia de más de 200 años de relaciones bilaterales” y confirmó que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva se tomará al menos 48 horas para definir qué medidas represivas aplicará contra el país.
En un diálogo con Infobae, tras el arribo del embajador Bitelli a la capital brasileña, el canciller Vieira rechazó de plano las palabras del jefe de Estado argentino y aseguró que el malestar trasciende la figura del Presidente.
“Milei vino en un viaje privado a participar de un evento partidista. Sus declaraciones caracterizan una intromisión en temas internos y una ofensa no solamente al presidente Lula y al Poder Judicial, sino a las instituciones democráticas y a todo el pueblo brasileño”, afirmó enfático el titular de Itamaraty.
Asimismo, Vieira envió una advertencia directa hacia Balcarce 50 respecto de la postura que adoptará la administración del Partido de los Trabajadores (PT): “No nos intimidan los voceros de la extrema derecha, ni los nacionales ni los de afuera. Como dijo el presidente Lula, con mentiras nadie va a ganar a Brasil”.
Convocatoria de urgencia y evaluación en el Palacio Itamaraty
Ante la gravedad que le asignan al episodio, el canciller brasileño, Mauro Vieira, llamó a consultas de urgencia al embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli. El diplomático armó sus valijas y voló de inmediato a Brasilia para mantener una reunión de trabajo en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se analizan las alternativas de respuesta.
El despliegue de las autoridades de la principal potencia de la región incluye tres frentes:
- Incertidumbre diplomática: el embajador Bitelli viajó sin pasaje confirmado de regreso a Buenos Aires, por lo que la delegación en la Argentina quedó temporalmente en manos del ministro-consejero Eduardo Uziel.
- Citación al representante argentino: el gobierno brasileño convocó formalmente al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para requerir precisiones sobre las acusaciones vertidas durante el fin de semana.
- Protesta institucional: la cancillería brasileña emitió un comunicado oficial señalando que “no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas y el Pueblo”.
Los cuestionamientos que encendieron el conflicto diplomático entre Brasil y Argentina
En su intervención en San Pablo, el jefe de Estado argentino apoyó de forma explícita la postulación de Flávio Bolsonaro e incluyó severas críticas a la gestión de Lula da Silva, señalando presuntas injerencias financieras del gobierno brasileño en el proceso electoral argentino de 2023.
Lejos de atenuar el tono al regresar al país, Milei ratificó sus dichos en declaraciones radiales y descartó de plano ofrecer disculpas, argumentando que sus afirmaciones corresponden a hechos objetivos de la realidad política e institucional de la región.
A la par del seguimiento del frente diplomático con Brasilia, la Casa Rosada mantiene un cronograma internacional con foco en organismos multilaterales y cumbres regionales:
- Reunión con el FMI: Javier Milei mantendrá este lunes una audiencia clave con la directora ejecutiva del organismo, Kristalina Georgieva.
- Viaje a Perú: el martes estará en Lima para presenciar la toma de posesión de Keiko Fujimori, donde solo asistirá al acto central sin brindar discursos.
- Asunción en Colombia: el próximo 7 de agosto tiene agendado su traslado a Bogotá para la asunción del presidente electo Abelardo de la Espriella.
Las declaraciones del presidente Javier Milei durante su reciente gira por San Pablo provocaron un profundo malestar en las altas esferas del gobierno de Brasil, que este lunes define el rumbo del vínculo bilateral. La actividad, planteada originalmente como un armado de perfil político para respaldar al senador opositor Flávio Bolsonaro, escaló hacia un escenario de alta tirantez diplomática debido a las duras descalificaciones dirigidas hacia Luiz Inácio Lula da Silva y al Poder Judicial del país vecino.
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