El desparramo justicialista que le despeja el camino a Torres y agranda a los libertarios
El intendente critica duramente al exintendente, lo acusa de “poner palos en la rueda” y lo aleja de una posible candidatura a su sucesión. Era, hasta no hace mucho, número puesto para seguir una tradición que comenzó hace 20 años y que le dio buenos resultados al PJ: primero vice, después dueño del sillón comunal.
el intendente Othar Macharashvilli cuestionó la postura del viceintendente, Maximiliano Sampaoli.
Comodoro Rivadavia, la ciudad más poderosa de Chubut sufre desde hace tiempo una crisis importante en lo que hace al transporte público. Choferes que se movilizan pidiendo que les paguen el sueldo, concesiones que cambian de dueño, vecinos que se quejan por los recorridos. Y fue en ese ir y venir que el intendente Othar Macharashvilli cuestionó la postura del viceintendente, Maximiliano Sampaoli, a quien acusó de obstaculizar las propuestas del Municipio pese a conocer el funcionamiento de la administración local y las dificultades económicas que enfrenta para sostener los servicios públicos.
Macharashvili felicitó a los concejales que acompañaron los proyectos para definir la crisis en el transporte y se refirió particularmente a la posición de Sampaoli, con quien mantuvo fuertes diferencias durante el tratamiento de las iniciativas. “Su actitud es incomprensible. Fue secretario de Gobierno, manejó el transporte público de la ciudad y sabe del esfuerzo económico que está haciendo el municipio para sostener los servicios. Sabe mejor que nadie cuál es la realidad, peroelige poner palos en la rueda”, sostuvo el jefe comunal.
El enfrentamiento entre ambos no es nuevo y ya se venía percibiendo con ausencia en los actos y posturas opuestas en cuanto a temas de relevancia como el presupuesto. Sampaoli era hasta no hace mucho el elegido para continuar la tradición en 2027. Y el que le daría continuidad a la dinastía creada allá por el año 2007.
El vice quedó ahora en una posición más que debilitada para sus futuras pretensiones y más teniendo en cuenta que el excandidato a gobernador Juan Pablo Luque amaga entre una nueva disputa al sillón provincial o un nuevo intento a la intendencia de Comodoro. En el universo de la justicia social, apareció el ahora diputado provincial José Glinski que, aunque pregona la unidad, recorre la provincia buscando ser el hombre que recupere el poder provincial que el partido perdió a manos de un joven Ignacio Torres en 2023.
El intendente de Dolavon, pequeño pueblo del valle inferior del Río Chubut ya dijo que quiere ser candidato y que “quiere internas”. Está “pegado” a Axel Kicillof y sus máximos referentes con quien se reúne al menos una vez por semana. Pero no en Dolavon sino en Buenos Aires.
Con este desparramo de precandidaturas y disputas políticas en el medio, al PJ se le abre un panorama no muy claro. Las internas suelen ser a sangre y fuego y el que gana hacia adentro, es seguro que pierde hacia afuera.
Un panorama incierto en el que se presume el principal partido de la oposición que ahora busca aliados extrapartidarios por toda la provincia, sea cual fuere su ideología. “Estos son mis principios, si no les gustan tengo otros”, parecen decir sus dirigentes emulando la mítica frase de Groucho Marx. El peronismo quiere volver, a cómo sea. Con una unidad simulada o con un amontonamiento de ideologías.
Y en este enjambre de posiciones, el gobernador Ignacio Torres se dedica a mirar desde la vereda de enfrente sin necesidad de utilizar la ambulancia para recoger heridos. Aún sangrando, llegan solos. “La ventaja para la reelección es que no tendrá a nadie enfrente”, dicen por lo bajo y con algún dejo de soberbia quienes miman al mandatario aún en sus errores.
Esta debilidad peronista cruza otros umbrales y llega a los referentes de La Libertad Avanza que insiste con ir con candidato propio a la gobernación pese a las versiones (que ya no lo son tanto) de un acuerdo de “no agresión” entre Torres y el gobierno nacional. Esto es, y por orden de Karina Milei nadie irá por el principal sillón pero sí en las listas legislativas para engrosar la presencia libertaria en el Congreso Nacional.
Por ahora y solamente por ahora, desafían las órdenes de la jefa e impulsan por cuanto canal de información tienen la candidata a gobernador de César Treffinger, el socio del silencio que viene ganando elecciones consecutivas sin decir una palabra. También proponen a Maira Frías, actual diputada nacional para la intendencia de Comodoro aprovechando las peleas del PJ dueño y señor de la ciudad durante más de dos décadas. Habrá que ver el poder de resistencia de Treffinger y compañía cuando llegue el momento de las decisiones finales. Por ahora, los libertarios se agrandan y hacen oídos sordos a las instrucciones que llegan desde 1.500 kilómetros.
Así las cosas, los máximos referentes del PJ parecen allanar caminos ajenos, aunque Torres no confía tanto en estas peleas preliminares. “Son como el poliamor, están todos peleados, aunque ya se van a juntar.”, dijo en un reportaje respecto a la dirigencia peronista.
Por ahora y en Chubut esa dirigencia está bastante más cerca del “poliespanto”.
Comodoro Rivadavia, la ciudad más poderosa de Chubut sufre desde hace tiempo una crisis importante en lo que hace al transporte público. Choferes que se movilizan pidiendo que les paguen el sueldo, concesiones que cambian de dueño, vecinos que se quejan por los recorridos. Y fue en ese ir y venir que el intendente Othar Macharashvilli cuestionó la postura del viceintendente, Maximiliano Sampaoli, a quien acusó de obstaculizar las propuestas del Municipio pese a conocer el funcionamiento de la administración local y las dificultades económicas que enfrenta para sostener los servicios públicos.
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