Prometía gotas hechas con alfalfa para curar el Covid: el perfil del hombre que secuestró a su familia en Esquel

Cobró notoriedad pública durante la pandemia promocionando “gotas milagrosas”. También participó en 8 sociedades. Fue detenido por mantener cautivos a su esposa y 3 hijos en esa ciudad de Chubut.

Por Carlos Guajardo

Miguel Edgardo Battista.

Miguel Edgardo Battista.

En septiembre de 2020, un hombre entrecano apareció en todos los medios de comunicación que pudo. En plena pandemia dijo que había desarrollado “unas gotas milagrosas que a base de alfalfa podían mejorar a pacientes afectados por el Covid19”. Dijo que la medicación había sido una idea de su abuelo y que él la llevaba adelante porque se podía utilizar contra varios virus. “Mis pacientes me las piden”, aseguraba.

El 10 de octubre pasado Miguel Edgardo Battista, de 71 años, el mismo que decía haber encontrado una salvación milagrosa para los afectados por la pandemia que había cambiado al mundo, fue detenido por el secuestro de su familia: su esposa y tres hijos (dos menores y un mayor) en la ciudad chubutense de Esquel. El hecho, publicado por diario RÍO NEGRO cobró una vertiginosa aparición en los medios del país. Fue denunciado por vecinos que notaron ciertas cuestiones sospechosas como la “desaparición” pública de la familia, ventanas tapadas con trapos y papeles y algunos olores nauseabundos.

Cuando la policía logró ingresar a la vivienda encontró a la esposa de 42 años y a sus hijas de 19 y 13 y su hijo de 17 en un completo estado de vulnerabilidad, mal alimentados y con signos de malos tratos. Entonces Battista quedó detenido, con 10 días de prisión preventiva y sus hijos y su mujer bajo la custodia de ayuda a las víctimas.

Hoy más canoso y con una prominente barba, Battista niega a través de su abogado Miguel Sandoval todos los cargos y asegura que con su familia “vivían de noche y encerrados porque había recibido amenazas”. La justicia no le creyó y ahora enfrenta los cargos de abandono de persona agravado por el vínculo, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad.

El profesional detenido cobró notoriedad y exposición pública durante la crisis sanitaria desatada por la pandemia de Covid19 al promocionar activamente un suplemento nutricional elaborado principalmente a base de alfalfa. En diversas intervenciones mediáticas, el profesional aseguraba que dicho preparado poseía facultades concretas para prevenir y tratar la infección por coronavirus. Sin embargo, en ningún momento presentó estudios clínicos o avales científicos que respalden de manera formal tales afirmaciones.

En sus declaraciones públicas, Battista detalló que el producto consistía en un extracto vegetal formulado a partir de un método de elaboración propio, cuyo fin era preservar de manera intacta las propiedades originales de las especies botánicas utilizadas. Según lo expuesto por el propio creador, el preparado estaba compuesto principalmente por alfalfa y se encontraba apto para ser suministrado tanto en niños como en personas adultas. De hecho, cuando el 10 de octubre pasado la policía logró ingresar a la que ahora se conoce como “la casa del horror”, encontró restos de alfalfa, una planta leguminosa muy rica en nutrientes, vitaminas (A, B, C, E, K) y minerales como el calcio, el hierro, el potasio y el magnesio, que también se utiliza como forraje. Según policías de Esquel también pudo verse en una habitación de la vivienda un “laboratorio casero”.

Battista se radicó en Esquel en 2022, porque según declaraciones de su abogado recibió amenazas en Buenos Aires, donde residía. No aclaró los motivos.

Y otro dato importante y no menor que surgió de las investigaciones: a la par del avance del expediente penal, su trayectoria profesional y académica quedó bajo estricta revisión. Si bien en sus intervenciones públicas solía presentarse como médico y bioquímico, diversas publicaciones periodísticas advirtieron que las consultas efectuadas en los registros oficiales no arrojaron la existencia de una matrícula médica vigente a su nombre. Las constancias institucionales únicamente corroboraron que se encontraba matriculado como farmacéutico y bioquímico en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.

Finalmente, y según publicó el portal Red43 de la ciudad de Esquel, otro aspecto de sus antecedentes es su participación en sociedades comerciales. Battista figura vinculado a ocho empresas constituidas entre 2005 y 2020. En la primera de ellas fue presidente del directorio y, en otras, figuró como administrador titular y suplente. Todas estaban relacionadas con la producción de productos farmacéuticos, químicos y medicinales.

Ahora, el hombre que luce en la actualidad una prominente barba entrecana y se mostró inmutable antes las autoridades tras su detención no deberá explicar los “milagros” de sus gotas de alfalfa, sino que tendrá que dar otras explicaciones sobre el calvario al que sometió a su familia durante un largo tiempo.


En septiembre de 2020, un hombre entrecano apareció en todos los medios de comunicación que pudo. En plena pandemia dijo que había desarrollado “unas gotas milagrosas que a base de alfalfa podían mejorar a pacientes afectados por el Covid19”. Dijo que la medicación había sido una idea de su abuelo y que él la llevaba adelante porque se podía utilizar contra varios virus. “Mis pacientes me las piden”, aseguraba.

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