Fernández Oro profundizó la ordenanza de Pirotecnia Cero: qué dice el proyecto

Con respaldo de diferentes organizaciones civiles -como Abriendo Caminos a la Neurodiversidad o la Protectora de Animales-, el Concejo Deliberante de la ciudad avanzó hacia la prohibición total de la pirotecnia.

La normativa no solo busca la prohibición absoluta sino también la implementación de campañas de concientización sobre el efecto negativo de los artificios pirotécnicos en personas y animales.

Fernández Oro aprobó por unanimidad la ordenanza que establece la prohibición absoluta del uso, venta, distribución y tenencia de cualquier tipo de pirotecnia dentro del ejido municipal. La iniciativa, presentada por la concejal Marina Marini (oficialismo), deroga la normativa vigente (Ordenanza 596-CDM/23) que solo restringe los artefactos sonoros. De manera que convierte a la ciudad en una de las localidades con regulación más estricta de la provincia.

La propuesta establece que ningún particular, comercio, club, institución educativa, empresa u organismo público esta habilitado para vender o utilizar artificios pirotécnicos, ya sean lumínicos o sonoros. La única excepción alcanza a Fuerzas Armadas, de Seguridad y Defensa Civil cuando utilicen elementos destinados a señales de auxilio o emergencias.

El Departamento de Comercio e Industria quedarán a cargo del control, con facultades para realizar inspecciones, secuestrar mercadería prohibida y disponer clausuras preventivas. Las infracciones serán sancionadas bajo el Código de Faltas Municipal y podrían incluir decomisos con intervención de la fuerza pública.

El proyecto también contempla la obligación del Ejecutivo municipal de impulsar campañas anuales de concientización sobre los riesgos de la pirotecnia y sus impactos en personas con discapacidad, adultos mayores, niños y animales, así como promover opciones de festejo alternativas libres de estruendos, como shows lumínicos o dispositivos electrónicos.

La ordenanza comenzará a regir el 10 de enero de 2026 y derogará la normativa anterior. Según el proyecto al que pudo acceder este medio, la medida apunta a consolidar un modelo de “convivencia segura, inclusiva y sostenible” en las celebraciones de fin de año y otros eventos masivos.

La Asociación Abriendo Caminos pide festejar con empatía


La norma sancionada cuenta con el respaldo de diferentes organizaciones civiles, entre ellas la Asociación Abriendo Caminos a la Neurodiversidad, la cual acompaña a familias con diagnóstico CEA (Condición del Espectro Autista).

La presidenta del espacio y coordinadora del área de accesibilidad Municipal, Mariela Galván, expresó a este medio que se han realizado campañas tanto con APAFO (Asociación Protectora de Animales Fernández Oro), como con el municipio para eliminar completamente la pirotecnia: «Lamentablemente años atrás a pesar de la fuerte campaña que se ha hecho, no hemos logrado la absoluta adhesión de que todas las personas se concienticen y eviten el uso de pirotecnia».

Según estimó Galván en la ciudad hay alrededor de 80 familias que tienen un integrante con CEA y al llegar las fiestas «les genera crisis al saber que su hijo va a sufrir». Agregó además que «la gente que no lo padece a veces le cuesta muchísimo entender que a la persona con autismo que tiene hipersensibilidad auditiva literalmente le genera dolor«, esto es debido a la inflamación del sistema auditivo que no cesa por horas, incluso mucho después de que paren los fuegos artificiales.

«La noche de Navidad y la de Año Nuevo muchas de nuestras familias se tienen que encerrar en los baños, la pasan mal. Algunos optan por irse a la barda, o por alejarse de las ciudades, pero no todos tienen esa posibilidad», expresó llamando a la concientización.

La referente también se refirió al padecimiento animal producto de los explosivos: «muchos de nuestros hijos tienen también su mascota de compañía, que es quien los ayuda a regularse, a sobrellevar muchas de las barreras que encuentran en el día a día. Y ellos también sufren muchísimo. Entonces, se suma la crisis de la persona autista y su familia, más tener que contener a la mascota».

Finalmente, mencionó que no solo las personas neurodiversas padecen esta sintomatología sino también ancianos, personas con Síndrome de Down o quienes usan implantes cocleares: «Soy coordinadora del área de Accesibilidad Municipal y tengo el caso de un joven de 24 que su implante coclear está perdiendo vida útil, y es un aparato muy costoso. Entonces, más con más razón todavía estos sonidos le generan mucho malestar», comentó.

Agregó que las discapacidades que tienen hipersensibilidad auditiva no son pocas, y que incluso «las personas con parálisis que no tienen el medio para comunicarse y expresar lo que están sintiendo llegan a tener ataques de epilepsia». Y por esto «hay muchísimas razones, más en discapacidad, para decirle no a la pirotecnia».


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