Rodolfo Lasse Paniceres, especialista en marketing político: “El único que no tiene divisiones es Juntos Somos Río Negro”

Para el politólogo afirmó que para la campaña a la gobernación en 20207 será clave si el PJ y la LLA agrupan sus partes. Mide una ventaja de Weretilneck sobre Soria, pero advierte por Tortoriello. Y señala que arreglar Puente 83 es crucial para el gobernador.

Por Néstor Pérez

El politólogo y especialista en comunicación y marketing político, Rodolfo Lasse Paniceres proyecta un escenario de “tercios dinámicos” para las próximas elecciones a gobernador, en las que mide una pequeña ventaja de Alberto Weretilneck sobre María Emilia Soria (dentro del margen de error de la encuesta), con Aníbal Tortoriello en tercer lugar, aunque sin saber aún si irá en el marco de La Libertad Avanza. Estas y otras definiciones tuvo el director de la Consultora Par en una entrevista con Río Negro.

Pregunta: ¿Hay un desgaste de Juntos Somos Río Negro en el Gobierno provincial?

Respuesta: Sí, podríamos decir que hay un desgaste. Esta situación muchos la ven parecida al 2010. Al proceso de desgaste del radicalismo que llevaba 25 años de gobierno. También se parece a lo que sucedió en 2003 cuando ganó Miguel Saiz, junto a Mario De Rege. Ese año hubo cuatro fuerzas políticas competitivas: estaba MARA (con Eduardo Rosso y Ricardo Sarandría), Encuentro por los Rionegrinos (Julio Arriaga y Graciela Di Biase), y estaba el PJ (con la fórmula Carlos Soria-Salvador Durán).

Curiosamente, ese escenario consolidó al oficialismo. Hoy tenemos esos dos elementos para analizar, y además las escisiones que hay dentro de los grandes espacios, como en La Libertad Avanza. Si Enzo Fullone y Aníbal Tortoriello van juntos o separados, el escenario cambia totalmente. Dentro del peronismo, si Pedro Pesatti con su espacio político, más el peronismo y el Frente Renovador, van separados, también cambia. El único que no tiene escisiones es Juntos Somos Río Negro.


P: ¿Cómo ves entonces el escenario general?
R: Como lo decía el consultor Quique Vignoni, hay un escenario de tercios de distinto tamaño. Es un buen ejemplo, porque no son tercios exactos, son tercios movibles, dinámicos, que vibran. Se corren un poquito y ahí está la cuestión, en los lugares donde se van solapando. Ahí va a estar el eje de la campaña electoral del año que viene.

P: – ¿Cómo impacta el traspaso de las rutas nacionales a Río Negro en la campaña?
R: – El gobierno tendría que haberlo visto como un yunque que decide cargar y no como una victoria. (El gobernador Alberto)Weretilneck lo vendió como una victoria, y al venderlo así lo cargó de esperanza y expectativa. Hay mucha expectativa positiva y muchas ganas del gobierno de solucionar por lo menos el Puente 83 (El sector más complejo de la Ruta 22 al este de Cipolletti). Lo central no es la ruta en sí, es el Puente 83. El grueso de los electores trabaja en Neuquén. Conseguir un crédito más de la CAF o de alguna otra corporación de fomento y anunciar el cuarto puente sería como maná del cielo.

P: ¿Cómo es el electorado de Río Negro?
R: Hay un sentimiento de pertenencia, hay una rionegrinidad, pero no tiene el mismo contenido en todos los sectores. Para el Alto Valle la rionegrinidad es la fruticultura. Para el Valle Medio es el sector agroganadero. Para Bariloche son la cordillera, el Nahuel Huapi, el turismo, el chocolate. Es un sentimiento de pertenencia muy fuerte, pero atado al regionalismo, y que no necesariamente compite con el regionalismo de los otros.

P: Se habla mucho de Bariloche como ciudad clave. ¿Es así?
R: Hay una suerte de ciudad fetiche, que es Bariloche: se dice que ahí se define. Pero en términos proporcionales, pese a lo que se cree, vota menos gente que en Roca. Bariloche viene con una caída de participación y un aumento del padrón, mientras que en Roca vota una proporción un poquito mejor. Yo te diría que conviene movilizar mejor Roca antes que Bariloche. La ciudad que más aumentó el padrón en los últimos 15 años, duplicándolo de 7.000 a 14.000 electores, es Fernández Oro. Cinco Saltos tiene 20.000 electores. El Bolsón aumentó un 60% la cantidad de electores. Entonces, en vez de hacer todo el esfuerzo en una ciudad tan compleja como Bariloche, ¿por qué no pensar en ciudades intermedias, que vienen teniendo más protagonismo: Cinco Saltos, El Bolsón, Oro, las localidades del Valle Medio?

P: ¿Y el rol de Cipolletti?
R: Es muy particular, porque crece el padrón pero no crece en proporción a los servicios que la gente usa. Uno mira el padrón de Cipolletti y la media del padrón rionegrino creció un 25% en los últimos 15 años. En Cipolletti yo esperaría que haya crecido un 30 o 35%, y creció un 28%. La ciudad que sí tiene los efectos del petróleo es Fernández Oro, y ahí se da un efecto muy interesante: en términos de organización familiar te cuesta más vivir en Oro y llevar a tus hijos a Neuquén, entonces te asentás, ponés tus documentos, aumenta la matrícula y la demanda de servicios. En Cipolletti la mayoría de esa gente, en términos electorales, no vota en Río Negro. Pero ojo, es una ciudad importante.

P: ¿Y qué bastiones tiene Juntos Somos Río Negro?
R: Acá hay algo interesante. Juntos Somos Río Negro está hoy primero en la intención de voto, pero no tiene un bastión electoral en el cual sostenerse. Weretilneck es de Cipolletti y viene perdiendo Cipolletti hace cuatro elecciones: el principal referente electoral de Cipolletti es Aníbal Tortoriello. El principal referente de Roca es María Emilia Soria, y es el peronismo. ¿Qué le queda a Juntos? Le queda Viedma, que no está en el mismo estatus que las tres grandes ciudades, sino en un segundo nivel. Lo que le queda a Juntos, entonces, es trabajar las ciudades de segundo orden, como Fernández Oro, El Bolsón, Cinco Saltos y el Valle Medio, y ahí compensar la falta de bastión. Es interesante que el gobernador no sea toro en su propio rodeo.

P: ¿Cómo es la intención de voto ahora, según lo que manejás?
R: Tenemos a Weretilneck arriba con 28 puntos, segunda a María Emilia Soria con 25, y detrás a Tortoriello y a Fullone por separado, porque no los medimos en conjunto. Si el candidato es Tortoriello, mejora, porque son dos franquicias que se suman. Si el candidato es Fullone, no le va mal, pero le va menos bien que con Tortoriello.¿ La gran pregunta es que, si Fullone va por La Libertad Avanza, Tortoriello se va a quedar en su casa? Los tres puntos de ventaja de Weretilneck sobre María Emilia no son definitivos: están dentro del margen de error y hay mucho indeciso.

P: ¿Cómo miden a los indecisos?
R: Hay un 12% de indecisos, más una proporción que dice que efectivamente no va a votar pero que, por cómo contesta, entendemos que está politizada. En términos nominales son unos 400.000 votantes, más o menos lo que viene teniendo Río Negro de votantes efectivos, entre 400.000 y 440.000. De ellos, algo así como 75.000 no tienen definido su voto. En ese sentido, el escenario se puede modificar a favor o en detrimento de Weretilneck. Hoy el que define la elección es él: elige la fecha, el contexto y el momento de gestión, y todo lo demás se ordena alrededor suyo.

P: ¿Qué está ensayando el peronismo rionegrino?
R: Creo que están ensayando algo que ya ensayó Pablo Verani: la Unión Cívica Rionegrina, un movimiento radical provincial. Esas palabras las uso yo, pero lo que se está mostrando es un partido justicialista de Río Negro, esta idea de “Pasión por Roca”, “Pasión por Río Negro”, al margen de los conflictos nacionales. Entienden que, si quedan encerrados en la discusión nacional, no es bueno.

P: ¿Y qué otros referentes ves que ella pueda tocar, además de Pesatti?
R: Genuso ya está en la vereda de enfrente. Están algunos barilochenses, como García Larraburu, y la CGT, adonde ella no llega. Llega a algún sindicato, pero los sindicatos, sus líderes al menos, no las bases, están con Weretilneck. Distinto es el caso de los estatales. Por eso la foto (de María Emilia Soria y Pesatti), que dice: “peronismo, peronismo”. Creo que Pesatti es hoy el pivot que te abre las puertas que te faltan, la única persona de peso y de diálogo. Todos los demás, que me perdonen, o les falta peso o les falta diálogo.

P: ¿Y qué peso tiene hoy el contacto personal frente a lo digital?
R: Yo creo que ningún político pondera hoy los efectos nocivos de la pandemia. El exceso de virtualidad, de digitalidad y de redes sociales intoxicó a la gente. Por eso lo que hoy prima es el contacto físico, personal, cara a cara. Eso es lo que te puede mejorar, no sé si dar votos, pero mejorar seguro, y darte certezas. En eso Weretilneck lo está perdiendo. Ahora tiene una presencialidad media, con una migración a lo digital.

P: ¿Cuál es el secreto de Tortoriello?
R: La autenticidad. Tortoriello te cae con un Audi TT, y no es ostentación: es un empresario exitoso, con una empresa que le va superbien, ¿qué esperás, que llegue en un Palio? Sería un mentiroso si hiciera eso, y el ciudadano lo valora. Además es un tipo de perfil bajo, no está en los medios, pero sus camiones andan dando vueltas todo el día y el nombre está en la calle. “Tortoriello, Tortoriello”. “Ah, el candidato de los camioneros”. Y cuando rascás un poco para ver quién es, ves un tipo de familia, de valores, cristiano. La religión está bastante ausente hoy, y él te trae religión, familia y valores tradicionales. Eso, para gran parte de los ciudadanos, principalmente nacionalistas conservadores, que en Río Negro hay muchos, es justo lo que buscan. Hay un sector que quiere valores tradicionales: familia, trabajo, cultura del trabajo. ¿Cuántos peronistas votan a Tortoriello? Muchos, porque los peronistas viejos entienden que el peronismo es producción y no redistribución. El peronismo tradicional es productivista, y ven en él un viejo peronista, un tipo que trabaja y que trabaja en blanco. Es un fenómeno para mí espectacular, con una llegada muy grande a la ciudadanía.

P: ¿Y María Emilia, cuál es su perfil?
R: Su rol de liderazgo. Es una líder fuerte, que es lo que pide la Argentina. En los focus group les preguntaba: “¿Qué piden de un político?”. “Que sea honesto, que sea bueno”. “¿Y ustedes votan a gente honesta y buena?”. “No”. “¿Por qué?”. “Nosotros queremos un líder, alguien que resuelva las cosas, aunque sea duro, un tipo que tome decisiones”. María Emilia es una persona dura, que toma decisiones. Es una lideresa de mucho carácter y con decisiones muy claras. Te pueden gustar o no, pero eso es lo que se busca.

P: ¿Fullone es como la cuarta pata y no sabemos si juega o no?
R: Ese es el gran problema: a Fullone me cuesta definirlo. No es un candidato de alta visibilidad y no está todavía en modo candidato. Tortoriello sí está en modo candidato, pero su modo es como el de Cristina (Kirchner): no hablar mucho y que la gente hable de él. Cristina es una franquicia, Tortoriello es otra franquicia. María Emilia no es una franquicia: si ella pone a Carlitos (Soria, su hermano), no funciona por el solo hecho de ser Soria. Tortoriello aparece con la camiseta del equipo de fútbol, con su publicidad atrás, y ahí lo ves sponsoreando. Tiene un montón de elementos que el resto no tiene.


El politólogo y especialista en comunicación y marketing político, Rodolfo Lasse Paniceres proyecta un escenario de “tercios dinámicos” para las próximas elecciones a gobernador, en las que mide una pequeña ventaja de Alberto Weretilneck sobre María Emilia Soria (dentro del margen de error de la encuesta), con Aníbal Tortoriello en tercer lugar, aunque sin saber aún si irá en el marco de La Libertad Avanza. Estas y otras definiciones tuvo el director de la Consultora Par en una entrevista con Río Negro.

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