Terminales de ómnibus en Río Negro: un plan nacional que dejó obras en marcha, paralizadas y proyectos nuevos
El plan contemplaba nuevas terminales y remodelaciones en distintas ciudades de la provincia, pero el corte del financiamiento nacional cambió el destino de cada proyecto. Viedma y Bariloche avanzaron, El Bolsón retomó sus trabajos y otras obras quedaron frenadas o directamente fueron reemplazadas.
El programa nacional para construir y renovar terminales de ómnibus dejó en Río Negro un mapa desigual de obras. Algunas pudieron continuar con aportes provinciales y municipales, mientras que otras quedaron paralizadas después de que Nación dejara de enviar los fondos comprometidos.
El esquema formó parte del Plan de Modernización del Transporte que impulsó el Gobierno nacional. En marzo de 2021, durante una visita a Río Negro del entonces ministro de Transporte, Mario Meoni, se anunciaron convenios por $1.259 millones para la provincia, (USD 12.9 millones calculados al tipo de cambio oficial de ese momento) para las terminales de Viedma, San Antonio, Sierra Grande, Regina, Cinco Saltos, Bariloche y El Bolsón.
Los proyectos contemplaban la construcción, renovación y ampliación de terminales en distintas localidades rionegrinas. En varios casos, las obras comenzaron con financiamiento nacional, pero el cambio en el escenario de fondos obligó a municipios y a la Provincia a buscar alternativas para evitar que los edificios quedaran abandonados a mitad de camino.

Con el retiro del financiamiento nacional, la Provincia tomó un papel central en algunos de esos proyectos.
El ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, explicó cuál es la situación actual de las principales terminales y qué obras pudieron ser retomadas.
Viedma: se paralizó, se retomó y ahora avanza con Provincia y Municipio
La nueva Terminal de Ómnibus de Viedma es uno de los proyectos que logró superar el freno inicial.
El proyecto había sido incluido en el programa nacional y comenzó con aportes de Nación. Pero los desembolsos dejaron de llegar con la continuidad prevista y el Municipio debió incorporar recursos propios para sostener los trabajos. En ese momento, la ejecución rondaba el 60%.
Actualmente, la construcción viedmense entró en la recta final. El Municipio lanzó en septiembre una nueva licitación por $500 millones, (USD 330.000) para completar las tareas que restan y dejar el edificio en condiciones de funcionar.
Esta última etapa incluye las terminaciones de las boleterías, pisos, cielorrasos, pintura e instalaciones eléctricas, además de la iluminación, wifi y el sistema de información para los pasajeros, que contará con seis pantallas y avisos sonoros.
También se completará el equipamiento de seguridad, con detectores de humo, alarmas, matafuegos, luces de emergencia y 32 cámaras de videovigilancia.
El plazo previsto es de 90 días corridos, por lo que, si el proceso de adjudicación avanza según lo previsto, los trabajos podrían quedar terminados hacia fines de diciembre.
Bariloche: la Provincia terminó asumiendo la obra
La nueva Terminal de Ómnibus de Bariloche es uno de los proyectos que la Provincia decidió sostener luego del freno de los fondos nacionales. La obra, ubicada sobre la avenida Esandi, había sido planteada originalmente con un esquema de financiamiento compartido entre Nación y Río Negro, pero finalmente la mayor parte de la inversión quedó a cargo de la administración provincial.
Según explicó el ministro de Obras y Servicios Públicos, Alejandro Echarren, Río Negro terminó asumiendo alrededor del 95% del financiamiento para evitar que los trabajos quedaran paralizados.
Los sucesivos desembolsos ya totalizan una inversión por parte del Estado provincial -según estimó el ministro- de unos $21.650 millones (aproximadamente unos USD 12,4 millones) para la conclusión de la terminal barilochense.
En agosto, el Gobierno provincial informó que los trabajos habían alcanzado el 85% de avance y estimó que el edificio será transferido al Municipio hacia fines de octubre.
La nueva terminal será la más grande de Río Negro y contará con 24 dársenas cubiertas y 24 boleterías, además de una infraestructura preparada para absorber el creciente movimiento de pasajeros de la ciudad.
El Bolsón: la Provincia tomó el financiamiento y ya avanza otra etapa
El Bolsón también consiguió mantener en marcha su proyecto a partir del reemplazo del financiamiento nacional.
En este caso, Echarren explicó que «la obra quedó financiada por la Provincia y actualmente avanza en una nueva etapa«.
Con dos transferencias, la Provincia remitió unos $1.623 millones (USD 1,1 millones) al Municipio para avanzar en las últimas etapas de la construcción de la nueva terminal. El aporte se realizó a través del programa «Junto al Municipio, Construyendo Provincia).
Los trabajos finales apuntan a consolidar el edificio, mejorar las condiciones de seguridad y preservar la estructura existente.
En antecedentes previos, la obra había superado el 30% de ejecución y posteriormente avanzó por encima del 35%.
Ahora, con el financiamiento provincial, continúa su proceso de construcción.
San Antonio Oeste: la obra quedó frenada en el 20%
El panorama es mucho más complejo en San Antonio Oeste.
La nueva terminal llegó a aproximadamente un 20% de ejecución y quedó paralizada.
El proyecto había sufrido el corte de los fondos nacionales y el Municipio intentó sostener parte de los trabajos con recursos propios, pero la capacidad financiera local no alcanzó para continuar con una obra de esa magnitud.
Los antecedentes muestran que la construcción fue suspendida cuando se había completado aproximadamente una quinta parte del proyecto. En ese momento, el Municipio había advertido que no contaba con recursos suficientes para asumir por sí solo el costo de continuar.
Cinco Saltos: comenzó, pero quedó prácticamente en el inicio
Cinco Saltos es otro de los proyectos que no logró despegar.
La construcción comenzó, pero de acuerdo con la actualización de Echarren el avance actual no supera aproximadamente el 7%.
El proyecto había arrancado, pero enseguida apareció uno de los problemas que se repitió en distintas obras financiadas por Nación: el aumento de los costos de construcción.
La empresa había solicitado una redeterminación de precios para compensar los mayores costos, pero ese mecanismo no estaba contemplado dentro del esquema de financiamiento nacional.
La obra terminó paralizada y el Municipio no consiguió que Nación ampliara la partida.
Los antecedentes de la obra ya advertían que la falta de actualización de los fondos había generado el conflicto entre el avance de los trabajos y el costo real de construcción.
Ahora, el dato actualizado es que Cinco Saltos apenas conserva un nivel de ejecución cercano al 7%.
Sierra Grande: la obra original nunca arrancó
En Sierra Grande, la terminal que había sido acordada entre Nación y el Municipio durante la gestión anterior nunca llegó a concretarse. El convenio contemplaba el financiamiento y la ejecución de la obra, pero no hubo avances materiales en el predio.
Tras el incumplimiento del acuerdo, el expediente heredado quedó atravesado por un conflicto contractual que incluso estuvo cerca de judicializarse. La actual gestión trabajó para destrabar administrativamente la situación y cerrar ese proceso.
Ahora, el Municipio impulsa un proyecto completamente nuevo, desde cero, independiente del convenio anterior. La intendenta Roxana Fernández lo confirmó durante la presentación del Plan Integral de Obras y señaló que ya comenzaron las gestiones para avanzar con la construcción de la terminal.
Regina: una remodelación que quedó trunca
En Regina, el proyecto contemplaba la remodelación de la Terminal existente. Nación llegó a enviar un anticipo de fondos, pero una controversia interna demoró la tramitación y la licitación finalmente fracasó.
Al final, sin construcción, el municipio reintegró el envío inicial de Nación y, posteriormente, se le reclamo al municipio por los intereses.
La obra quedó en el proyecto y, actualmente, el intendente Luis Albreiu avanzó con algunas reparaciones de la Terminal con fondos municipales.
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