«Trucos sin costo fiscal»: las medidas con las que Javier Milei busca apurar el consumo sin tocar el superávit
En la Casa Rosada admiten que el esquema macro no tendrá saltos espectaculares antes de las elecciones. El Gobierno prepara un paquete de créditos para empresas y familias cuidando el superávit fiscal.
El optimismo que supo proyectar el Palacio de Hacienda para esta etapa de la gestión comenzó a ceder espacio ante un diagnóstico mucho más prudente en las oficinas de Casa Rosada.
De cara al año electoral que definirá los comicios presidenciales de 2027, el entorno más cercano a Javier Milei reconoce que el mapa económico no registrará saltos milagrosos: la actividad mantendrá una dinámica dispar donde el crecimiento macroeconómico no termina de derramar en el consumo diario de las familias.
“La economía no va a volar, ni va a caer. La situación económica va a ser esta que tenemos hasta las elecciones. Tenemos que hacer lo mejor posible con lo que hay”, admitió sin rodeos un altísimo dirigente del esquema karinista sobre la proyección de los próximos meses a Infobae.
Músculo político y maniobras al límite del equilibrio fiscal
Frente a la parálisis del consumo y la presión en la calle, los ministerios comenzaron a mostrar dosis de pragmatismo económico para inyectar liquidez sin romper el dogma del déficit cero. La orden de Milei es clara: mientras él sostiene la «batalla cultural», la gestión diaria debe mover las palancas disponibles para recomponer ingresos e impulsar el crédito.
Entre los anuncios recientes y las medidas en estudio para reactivar la plaza se destacan:
- Fondeo para créditos hipotecarios: uso de partidas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Anses para volcar liquidez a los bancos y relanzar préstamos de vivienda a largo plazo.
- Financiamiento en moneda extranjera: habilitación de créditos en dólares para empresas no exportadoras, buscando abaratamiento de costos de capital.
- Incentivos a corporaciones: nuevas herramientas de financiamiento corporativo en carpeta para intentar acelerar la inversión privada antes de que el ruido político domine la agenda.
El giro pragmático no estuvo exento de fricciones de gabinete. La decisión de echar mano a la caja del FGS generó fuertes reparos técnicos en el equipo de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, ante el riesgo de cuestionamientos judiciales sobre los fondos previsionales. El nudo recién se destrabó tras una reunión de la Mesa Política en la Casa Rosada donde la funcionaria dio el visto bueno.
En paralelo, la apertura de préstamos en dólares a firmas locales despertó prevenciones en el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien recordó los antecedentes de calce financiero previo a la crisis de 2001. Sin embargo, la necesidad de dinamizar la economía sin usar fondos del Presupuesto terminó imponiendo la norma.
La cadena nacional como golpe de efecto comunicacional
Ante el margen ajustado de la caja oficial, la estrategia libertaria incluye apelar a herramientas de alto impacto público para marcar la conversación social. En esa línea se enmarca la cadena nacional sobre las Islas Malvinas que el Presidente encabezará este jueves por la noche.
El Gobierno busca reposicionarse en un tema sensible para la opinión pública y cerrar las fisuras abiertas semanas atrás, cuando las directivas de Seguridad intentaron restringir la exhibición de símbolos sobre la soberanía durante un evento deportivo internacional.
Con información de Infobae.
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