Políticas culturales sin disputas ideologías

Pablo Avelluto, flamante ministro de Cultura, dio el perfil de su futura gestión.

Redacción

Por Redacción

FLAMANTE MINISTRO

“El presupuesto siempre es poco, pero por supuesto que no va a bajar”, aseveró el ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto (Buenos Aires, 1966,), quien una semana después de asumir destacó que la cooperación con las provincias, junto a la preservación y ampliación del patrimonio, están entre sus prioridades. Avelluto adelantó que en este nuevo mandato, el Ministerio funcionará con tres secretarías en lugar de cuatro; en tanto que el nuevo gabinete, encabezado por Julieta García Lenzi, será dado a conocer hoy. Las áreas de Patrimonio Nacional, a cargo de Américo Castilla; de Cooperación con las Provincias y el Exterior, que encabezará Iván Petrella; y la de Cultura y Creatividad, dirigida por Enrique Avogadro, conformarán el organismo que deja atrás el área de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional y Latinoamericano. Optimizar recursos, garantizar la cultura de manera “innovadora” y “al margen de tensiones partidarias”; mantener “programas eficaces como el del Servicio de Información Cultural de Argentina (SINCA)”; y asegurar “la gratuidad de museos”, son algunos de los objetivos expuestos por Avelluto durante el diálogo con Télam en su despacho. El ministro también planteó mantener iniciativas “muy buenas” como “la programación cultural de la Biblioteca Nacional, un concurso de bandas de rock con gran sentido federal, el Plan Nacional de Lectura y la Conabip, ahora a cargo de Leandro De Sagastizábal, una institución importantísima para los argentinos, una herramienta de acceso para mucha gente a la lectura”. “Si una política cultural se ‘autonomiza’ de las disputas ideológicas y partidarias se puede trabajar maravillosamente bien”, destacó y defendió luego la elección por concurso de nuevas autoridades en los museos. “Si bien algunos directores continuarán, los museos deben estar al margen de las tensiones partidarias, hay que nombrar cargos interinos hasta que se formalicen los concursos y esto será en un periodo de uno a dos años”. – ¿Con qué escenario se encontró? – Con muchos problemas de infraestructura; estamos con la reorganización de todo el ministerio, y si bien desaparece el área que dirigía Ricardo Forster, no sus programas. Los estamos evaluando. – El 0,60 por ciento del presupuesto anual estuvo destinado a todas las actividades culturales estatales y un 0,25 a este Ministerio, ¿Va a pelear por más, qué áreas fortalecerá? – El presupuesto siempre es poco y el ministro Alfonso Prat Gay ya sabe que me tendrá golpeándole la puerta a cada rato, pero en Cultura, con poco, hacés mucho. No tengo que construir hospitales ni rutas. Aún tenemos que mirar el relevamiento y es imprescindible el SINCA, nuestro Indec bueno como le digo, donde están los presupuestos de de la Nación y las provincias. Necesitamos dinero para infraestructura y cooperación, el objetivo no es ahorrar, sino eliminar duplicaciones, gestionar bien. El Estado no siempre es un buen administrador, pero por supuesto que necesitamos más plata. Nuestra principal responsabilidad es cuidar la plata de la gente, conseguir mejores mecanismos de financiación, lograr una ley de mecenazgo nacional. Por supuesto que el presupuesto mínimo no va a bajar. – Usted habló de innovación ¿Cómo lleva a la práctica? – Con una gestión más moderna que no implica sólo la programación clásica, sino usar Internet, realizar intercambios entre provincias. Esto implica reducir las inequidades en términos de acceso a la cultura. Antes había cierta competencia, ­un circuito porteño y otro nacional alojado en la ciudad que no se hablaban, pero ahora una de nuestras ventajas es la posibilidad de coordinar con ciudad de Buenos Aires y la provincia. Vamos a poner mucho foco en el interior y el conurbano porque, por ejemplo, si te gusta la música clásica y vivís en ciudad de Buenos Aires tenés una buena oferta, pero si vivís en Chaco o Isidro Casanova, no. Nuestro trabajo es derribar barreras simbólicas, económicas y geográficas. (Télam)

Gratuidad y subsidos, que sí que no

– ¿Qué valor tiene la gratuidad en las nuevas iniciativas? – En el caso de los museos nacionales, estoy convencido de que la gente ya pagó, en el caso de los conciertos es distinto porque del mismo modo que no me imagino un Teatro Colón gratuito, sí­ tiene que haber funciones populares para que sean accesibles; aunque al mismo tiempo debe garantizarse el acceso a través de medios audiovisuales. -¿Por qué no las salas de conciertos? -Es discutible, no digo que no. Una cosa es escuchar a la Sinfónica Nacional o a los elencos oficiales, distinto es el caso de obras de teatro o de un músico extranjero, pero por supuesto que el Estado tiene que subsidiar la política cultural. -¿Cuál será la vara con la que se definirá qué subsidiar? -Se tiene que subsidiar la calidad y la diversidad, no en función de afinidades políticas e ideológicas de los artistas. Lo que está claro es que el Estado debe avanzar en los lugares a adonde el mercado no llega, como el teatro experimental o la música contemporánea. Está muy bien que haya espectáculos gratuitos, no estamos contra eso y lo va a seguir habiendo, pero el Estado no es otro productor de espectáculos. – ¿Está garantizado el número de empleados del Ministerio? – La información que tenemos es que hay 4.000 personas y lo que estamos averiguando es lo que hace cada uno. Primero que estén, después, qué hacen. -¿Qué puede ocurrir con esas revisiones? -Que haya gente que deba seguir y gente que no. Contratos que se pueden renovar y que no. (Télam)

PERFIL

Periodista con larga trayectoria en el sector editorial como editor, Pablo Avelluto desarrolló todos los aspectos de ese negocio en el marco de las industrias culturales, desde libros de interés general hasta revistas pasando por textos educativos y entre octubre de 2005 y noviembre 2012 fue Director Editorial de la Región Sur de Random House Mondadori Argentina. Con anterioridad, fue Jefe de Prensa y Comunicación de Espasa Calpe entre 1993 y 1995, gerente de la editorial Planeta (1995-1999), responsable de la unidad de negocios de publicaciones periódicas de Torneos y Competencias (2000-2002) y gerente editorial de Estrada entre 2002 y 2005. Tras su salida de Random House en 2012, Avelluto se desempeñó como Asesor en programas culturales del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Luego, se convirtió en Coordinador General del Sistema de Medios Públicos de la Ciudad de Buenos Aires en 2014, que incluye las radios AM1110 y FM2x4, el Canal de la Ciudad, la Agenda Cultural y la AgendaBA, tras la polémica salida de ese cargo del también periodista Carlos Ares. Precisamente, Avelluto recordó que a través de sus amigos Hernán Lombardi y Alejandro Rozitchner se sumó al PRO en 2012, luego de renunciar a su trabajo en el sello multinacional. Integrante del grupo de intelectuales Manifiesto, amante del jazz y la música brasileña, estudió en el colegio Carlos Pellegrini y más tarde en la facultad de Ciencias de Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Avelluto recibió fuertes críticas por comentarios en su perfil de la red social Twitter. Allí ha criticado al kirchnerismo, al peronismo, avaló el Golpe de Estado de 1955, apuntó contra los hijos de desaparecidos y propuso despedir maestros que realizaran protestas por sus salarios.


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