“Por el voto voluntario”

Por Redacción

La turbulencia y el sensacionalismo no hacen más que dividir la sociedad. Pasamos ya por distintos gobiernos y siempre se terminó con falta de rectitud económica. Algún problema existe (Menem también fracasó y se llevaba bien con los muchachos). El único capaz de defender los intereses del pueblo es el negado voto voluntario. Su constitucionalización es el cambio esperado a nuestra verdadera soberanía, ahí recién será cierto ese dicho de que la única defensa del pueblo es el voto. Para que esta economía deje de ser afectada por las distintas conspiraciones corporativas tendrá que dejar de estar al servicio de ciertos privilegios políticos de nuestra democracia. Mucho que ver con lo que nos pasa está relacionado con las distintas acciones políticas fuera de contexto económico, ¿o no? En las últimas elecciones legislativas nacionales puse una nota en el sobre que decía “Voto nulo: no hay raiting para ninguno, más acertado que votar en contra de alguno”. En el año 1983 el visonte o alende decía “El problema es la dirigencia política” (mucho tiempo que seguimos mal). Hoy ni logrando una democracia con poder nos salvaremos del fracaso. Una dirigencia política que lejos de reconocer que el problema son ellos sigue confrontándose y olvidándose de que tienen país. Pero sin hablar y sin oponerse se entienden, aferrándose estratégicamente al manoseado voto obligatorio. Después le agregaron multa y últimamente pusieron a rodar la psicología que de no votarlos se inhabilitaría a ciertos trámites –claro, me refiero a la mitad más uno de la dirigencia–. En esto el resto es cómplice. Llegó el momento de que los argentinos pongamos donde hay que poner. Los tiempos son más cortos, entonces a ultranza encaminémosnos a la revolución pacífica por la constitucionalización del voto voluntario. Será el principio en que nuestros políticos tengan que esforzar en ganarse la voluntad del pueblo, de lo contrario todos se quedarán sin voto. Muy distinto a que tengamos que pasar por otra especie de lección con la necesidad de llegar a otro peor y lamentable extremo social, ¿o no? Como no se tienen confianza, no tendrán voluntad. Entonces, viva la revolución (pacífica). Aníbal Alfredo Alfonso DNI 8.214.233 Cipolletti

Aníbal Alfredo Alfonso DNI 8.214.233 Cipolletti