“Premio al descontrol”

Redacción

Por Redacción

Falta tan poco para las próximas elecciones en Bariloche que parece mentira que ya tengamos que votar nuevamente. Es que este último período de cuatro años estuvo algo movidito, algo casi inusual. Recordarán a Goye y Martini, del FpV, levantando los brazos triunfantes y luego a Martini y Cía. sacando a Goye. Para ello hubo que pasar dos elecciones más. Llevamos, en cuatro años, cuatro elecciones a intendente con ésta que se viene, porque la destituyente que el FpV llevó a cabo fue como una elección similar a todas éstas. Cuatro años, cuatro elecciones, casi una por año de promedio… ¿y cómo anda la cosa? Bueno, si uno no tiene auto anda mejor que si lo tiene, porque los pozos se llevan puesta cualquier rueda o elemento más robusto. Si uno tenía deudas hoy debe anexar el porcentaje que le corresponde de la deuda municipal, de $ 150 millones (algo así como $ 1.250 por habitante). Si uno no tenía gas… hoy tampoco lo tiene y los que sí no saben cuándo va a bajar la presión y se les va a apagar algún artefacto. Los que no tenían cloacas hoy tampoco las tienen y los que no tenían agua potable hoy tampoco cuentan con el servicio. Pero hay buenas noticias. Tenemos una linda rotonda en el Ñireco y una linda fuente –todo esto hecho a un costo irrisorio: sólo 9.800.000 pesos–, ambas obras de ingeniería de gran magnitud. Tenemos cortada la entrada a Bariloche por una obra de bacheo casual (no vayan a creer que es algo que se hace porque llegan las elecciones) en la avenida 12 de Octubre, nuevas compañías de transporte urbano (no se sabe hasta cuándo) que parece que se están llevando los micros a otra parte, funcionarios del Ejecutivo que en premio a su enorme labor serán concejales en la próxima etapa y otros que serán diputados, más y más contratados en el municipio –y parece que los empleados contables municipales no saben nada, porque nos damos el lujo de contratar empresas externas que hacen su trabajo–, tantas cosas, tantas, que la verdad es que habría que instituir el premio al descontrol. De esa manera al menos uno no pasaría por estúpido cuando –vuelvo a repetir– al ver a funcionarios que, en lugar de terminar definitivamente su carrera pública y por el solo hecho de dejarnos una ciudad más parecida a Kosovo que a Suiza, en la próxima elección serán nominados a concejales o diputados. Parece que, además de no tener vergüenza, no tienen espejo donde mirarse. Costará, claro que costará, pero aun con todo el daño que nos han hecho vamos a renacer, como sociedad y como ciudad. Recordemos en las próximas elecciones estas estrofas: “…si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente”. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche


Falta tan poco para las próximas elecciones en Bariloche que parece mentira que ya tengamos que votar nuevamente. Es que este último período de cuatro años estuvo algo movidito, algo casi inusual. Recordarán a Goye y Martini, del FpV, levantando los brazos triunfantes y luego a Martini y Cía. sacando a Goye. Para ello hubo que pasar dos elecciones más. Llevamos, en cuatro años, cuatro elecciones a intendente con ésta que se viene, porque la destituyente que el FpV llevó a cabo fue como una elección similar a todas éstas. Cuatro años, cuatro elecciones, casi una por año de promedio... ¿y cómo anda la cosa? Bueno, si uno no tiene auto anda mejor que si lo tiene, porque los pozos se llevan puesta cualquier rueda o elemento más robusto. Si uno tenía deudas hoy debe anexar el porcentaje que le corresponde de la deuda municipal, de $ 150 millones (algo así como $ 1.250 por habitante). Si uno no tenía gas... hoy tampoco lo tiene y los que sí no saben cuándo va a bajar la presión y se les va a apagar algún artefacto. Los que no tenían cloacas hoy tampoco las tienen y los que no tenían agua potable hoy tampoco cuentan con el servicio. Pero hay buenas noticias. Tenemos una linda rotonda en el Ñireco y una linda fuente –todo esto hecho a un costo irrisorio: sólo 9.800.000 pesos–, ambas obras de ingeniería de gran magnitud. Tenemos cortada la entrada a Bariloche por una obra de bacheo casual (no vayan a creer que es algo que se hace porque llegan las elecciones) en la avenida 12 de Octubre, nuevas compañías de transporte urbano (no se sabe hasta cuándo) que parece que se están llevando los micros a otra parte, funcionarios del Ejecutivo que en premio a su enorme labor serán concejales en la próxima etapa y otros que serán diputados, más y más contratados en el municipio –y parece que los empleados contables municipales no saben nada, porque nos damos el lujo de contratar empresas externas que hacen su trabajo–, tantas cosas, tantas, que la verdad es que habría que instituir el premio al descontrol. De esa manera al menos uno no pasaría por estúpido cuando –vuelvo a repetir– al ver a funcionarios que, en lugar de terminar definitivamente su carrera pública y por el solo hecho de dejarnos una ciudad más parecida a Kosovo que a Suiza, en la próxima elección serán nominados a concejales o diputados. Parece que, además de no tener vergüenza, no tienen espejo donde mirarse. Costará, claro que costará, pero aun con todo el daño que nos han hecho vamos a renacer, como sociedad y como ciudad. Recordemos en las próximas elecciones estas estrofas: “...si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente”. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora