Presos juran que se pagan coimas a policías para huir
Lo declararon en un juicio contra un oficial de Roca
ROCA.- Un gravísimo entramado de corrupción policial está saliendo a la luz en el juicio oral y público contra un oficial acusado de haber cobrado una coima para facilitar la fuga de un preso de la Comisaría Tercera de Roca. Por ahora, los testimonios apuntan contra otro policía por el hecho y favorecen al imputado, el oficial principal Manuel Leiva, actual jefe de la Brigada de Investigaciones local. Sin embargo, aún resta escuchar a una testigo esencial –la esposa del preso que escapó– y el panorama sigue siendo confuso, no sólo por la gravedad de las declaraciones escuchadas en la audiencia sino también por la reticencia y llamativa la falta de memoria de algunos de los policías citados. La fuga que se investiga ocurrió en la madrugada del 17 de febrero de 2005 en la céntrica unidad policial. Allí estaba preso por abuso sexual Manuel Oscar Quesada. El hombre fue recapturado en abril pasado, tras ocho años de permanecer prófugo, y fue llevado como testigo al juicio contra Leiva. Lo desvinculó de la maniobra pero acusó a otro policía, Mauro Morales, quien al momento del hecho era cabo y carcelero en la Tercera. “Él sabe muy bien la plata que se le entregó, que serían como 7.000 pesos de ahora”, dijo Quesada bajo juramento. Y como si él nada hubiera aportado al hecho delictivo, dijo que “hay mucha gente en la policía a la que se le paga para salir; son corruptos”. El detenido no sólo habló de fugas remuneradas. También dijo que estando preso en la Tercera recibió una oferta “de la Brigada” –sin dar nombres ni más precisiones– “para salir a abrir una caja de seguridad”. Afirmación similar había hecho el lunes pasado, en la primera audiencia del juicio, otro detenido, Ariel Elgueta. Éste dijo que en el 2005, estando preso en la Tercera, denunció judicialmente al cabo Morales tras ser testigo de dos ofrecimientos “del servicio” de fuga a los internos Quesada y Blanco Santana. El primero huyó y el segundo decidió quedarse. Elgueta dijo que su denuncia nunca prosperó. Ayer, en el juicio, el policía Javier Cufré declaró que siendo carcelero supo del plan de fuga de Blanco Santana y optimizó la vigilancia. Dijo que el detenido luego le confesó que había pagado a Morales 1.000 pesos por la llave del calabozo pero luego “se asustó y la devolvió”. Afirmó que no dejó constancia de la situación porque “sólo fueron dichos”. Morales había sido citado como testigo al juicio contra Leiva, pero a la luz de los testimonios se decidió no escucharlo hasta definir su situación procesal. Es que este mismo caso ya fue juzgado en 2010 y en aquel proceso Morales quedó con falta de mérito, lo que ahora podría variar. (Redacción central)