Productores porcinos se quejan de las reglas de juego poca claras del Idevi

Se quejan de la falta de apoyo por parte del organismo que desde 2013, se rehúsan a venderles un terreno para consolidar sus actividades.

Por Redacción

Los productores de porcinos salieron a mostrar una foto en la que se quejan de la falta de apoyo por parte de las distintas administraciones del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi), que desde 2013, se rehúsan a venderles un terreno para consolidar sus actividades en medio de contexto de crisis que vive la Argentina.

Las gestiones se iniciaron en noviembre de ese año cuando la entidad le solicitó al ente de desarrollo un terreno en el parque industrial de San Javier para construir una planta de procesamiento de alimento balanceado para abastecer las piaras de los integrantes de la Cooperativa Porcus con una manera de reducir costos, hacer eficiente y agilizar los sistemas de producción.

En diciembre de 2015, el Consejo de Administración les otorga la tenencia precaria de un lote de 15.000 metros cuadrados en la que los integrantes de la cooperativa comenzar la construcción de la planta.

Sin embargo, hasta el momento les preocupa la endeblez a la que están expuestos, en virtud de que ese cuerpo colegiado demora el tratamiento del expediente en el que se pide la venta.

Al respecto, el secretario de la entidad, Eduardo Sequeiros, se mostró preocupado como consecuencia del atraso en el tratamiento porque “nosotros queremos pagar el terreno” ya que “estamos construyendo sobre un comodato” y en consecuencia “se puede capitalizar la cooperativa”.

Por ese motivo, tiene paralizada la producción propia de alimento que se ven obligados a comprarlo a terceros, en lugar de contar con el propio.

Sequeiros consideró que la demora los perjudica en virtud de que “ya no será lo mismo construir (a esta altura de los acontecimientos) con lo costos, a la vez que se quejó que “pedimos (al actual consejo) que nos contesten nuestras notas, y nunca nadie respondió las solicitudes”.

A raíz de estas dilaciones, el equipo de procesamiento de materia prima se encuentra arrumbado en una chacra a la espera de que se pueda seguir levantando la infraestructura en el parque industrial de la vecina localidad. El contrasentido es que tiempo atrás, el gobierno provincial apoyó la obra con el aporte de material para sus construcción.

Sequeiros insistió en la compra porque “sabemos que con el precio de tres capones (5.000-6000 pesos, aproximadamente) se pueden abonar las cuotas del terreno que tienen en forma precaria.


Exit mobile version