Profunda división regional por derechos humanos
Países del Alba buscan postergar todo el debate.
WASHINGTON (DPA/AP) – Los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) demostraron la profunda división frente al proceso de fortalecimiento de su sistema de derechos humanos al no lograr siquiera coincidir en la necesidad o no de cerrar el debate tras dos años.
Nada más comenzar ayer la Asamblea General Extraordinaria en Washington para poner fin a las discusiones sobre las reformas a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Venezuela del bloque Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (Alba) pidieron prolongarlo al menos hasta junio o el 2014. Seis horas más tarde, seguía sin consensuar un texto aceptable para todos.
El canciller argentino Héctor Timerman habló con franqueza. “Veo que hay más países que se alejan de la Comisión, en lugar de acercarse. Lamento eso ’’, dijo. “Es importante fortalecer un organismo como la CIDH. Ahora estamos en democracia pero si alguna vez hay alguna dictadura va a ser importante tenerla’’.
En una encendida alocución, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, defendió la necesidad de prolongar un debate pese a que varios Estados, la dirección de la OEA y la CIDH, así como las ONGs, han pedido lo contrario.
Muchas organizaciones civiles -y más de un país- denunciaron un intento de varios gobiernos, encabezados por el de Ecuador- de “debilitar” una institución incómoda por sus denuncias sobre abusos y arbitrariedades de algunos ejecutivos de la región.
Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua critican que la CIDH se financie con fondos externos y acusan a la Relatoría Especial de Libertad de Expresión de contar con demasiados privilegios. Frente a esta postura se situaron México, Guatemala, Uruguay, Chile y Estados Unidos, que pidieron que se apruebe la resolución inicial consensuada en grupo de trabajo. Ésta “toma nota” de las propuestas de reforma en la CIDH, así como mantener una vía para la financiación externa de sus relatorías hasta que se logre que el organismo se pueda costear íntegramente con las cuotas de los países miembro.(ver aparte)