“Promoción minera: pasos hacia atrás”
La necesidad de reactivar economías regionales en un escenario de crisis generalizada no justifica que se promocionen actividades que producen fuertes daños ambientales, escasos puestos de trabajo y fuerte rentabilidad empresaria, como es el caso de la megaminería. Este sector está sumamente beneficiado con el código minero en vigencia. Las coyunturas críticas, como la que soportamos hoy los argentinos, no pueden acortar el plazo de las medidas de gobierno a lo inmediato, lo cercano, sólo al presente. Atender las urgencias del presente respetando los derechos intergeneracionales es una obligación de todo gobernante. No acordamos que haya que habilitar y promocionar a empresas que contaminan y destruyen recursos que constituyen el principal capital para el desarrollo y crecimiento de las sociedades del futuro, como lo son las fuentes de agua dulce. Ha sido nuestra postura de siempre respecto de los hidrocarburos, el uso del cianuro para la extracción de minerales, la defensa de los acuíferos dulces y el apoyo a modelos de producción basados en los recursos de mayor valor que tenemos los argentinos en general y los patagónicos en particular, como son el agua dulce, la tierra y la calidad del ambiente. Nos preocupan las recientes decisiones del gobierno nacional respecto de las promociones para la actividad minera, que retoman una línea política sectorial que mucho daño hizo en el pasado, y también el simbolismo que enmarcó el anuncio de esas medidas. Se hizo en San Juan, una provincia que no solamente tiene toda su historia atada al extractivismo, sino que también ha puesto en sus vidrieras daños irreversibles sobre glaciares y otros que se pueden corregir, pero muy graves, como es la contaminación de cursos de agua. Los gobernantes presentes en dicho acto completan un cuadro de complicidades que nos obliga a manifestar nuestro desagrado y rechazo. Comprendemos las necesidades políticas y las urgencias económicas y sociales que acucian al gobierno central, pero reclamamos que en momentos de tomar decisiones trascendentes se actúe con mucho cuidado, no solamente buscando salidas para el tiempo presente; y sobre todo no cediendo ante las presiones y/o compromisos surgidos de líderes provinciales que siempre han priorizado los negocios sectoriales por sobre los intereses de sus pueblos. Jorge Armando Ocampos Legislador CC-Ari-Frente Progresista de Río Negro Ricardo Villar DNI 8.377.070 Presidente CC-Ari Neuquén
Jorge Armando Ocampos Legislador CC-Ari-Frente Progresista de Río Negro Ricardo Villar DNI 8.377.070 Presidente CC-Ari Neuquén
La necesidad de reactivar economías regionales en un escenario de crisis generalizada no justifica que se promocionen actividades que producen fuertes daños ambientales, escasos puestos de trabajo y fuerte rentabilidad empresaria, como es el caso de la megaminería. Este sector está sumamente beneficiado con el código minero en vigencia. Las coyunturas críticas, como la que soportamos hoy los argentinos, no pueden acortar el plazo de las medidas de gobierno a lo inmediato, lo cercano, sólo al presente. Atender las urgencias del presente respetando los derechos intergeneracionales es una obligación de todo gobernante. No acordamos que haya que habilitar y promocionar a empresas que contaminan y destruyen recursos que constituyen el principal capital para el desarrollo y crecimiento de las sociedades del futuro, como lo son las fuentes de agua dulce. Ha sido nuestra postura de siempre respecto de los hidrocarburos, el uso del cianuro para la extracción de minerales, la defensa de los acuíferos dulces y el apoyo a modelos de producción basados en los recursos de mayor valor que tenemos los argentinos en general y los patagónicos en particular, como son el agua dulce, la tierra y la calidad del ambiente. Nos preocupan las recientes decisiones del gobierno nacional respecto de las promociones para la actividad minera, que retoman una línea política sectorial que mucho daño hizo en el pasado, y también el simbolismo que enmarcó el anuncio de esas medidas. Se hizo en San Juan, una provincia que no solamente tiene toda su historia atada al extractivismo, sino que también ha puesto en sus vidrieras daños irreversibles sobre glaciares y otros que se pueden corregir, pero muy graves, como es la contaminación de cursos de agua. Los gobernantes presentes en dicho acto completan un cuadro de complicidades que nos obliga a manifestar nuestro desagrado y rechazo. Comprendemos las necesidades políticas y las urgencias económicas y sociales que acucian al gobierno central, pero reclamamos que en momentos de tomar decisiones trascendentes se actúe con mucho cuidado, no solamente buscando salidas para el tiempo presente; y sobre todo no cediendo ante las presiones y/o compromisos surgidos de líderes provinciales que siempre han priorizado los negocios sectoriales por sobre los intereses de sus pueblos. Jorge Armando Ocampos Legislador CC-Ari-Frente Progresista de Río Negro Ricardo Villar DNI 8.377.070 Presidente CC-Ari Neuquén
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