Pronóstico incierto



En vísperas de finalizar una excelente temporada para el centro invernal, Catedral vuelve a estar envuelto en un temporal con pronóstico incierto. Las discusiones políticas amenazan seriamente su futuro desarrollo. Las internas radicales; las diferencias entre los hombres del intendente Alberto Icare y el gobernador Miguel Saiz; la forma de operar de la empresa concesionaria, la que permanentemente orilla los incumplimientos contractuales y la no recuperación del presidente de CAPSA, Alberto Lamota, complican el futuro.

Este verano, la montaña debería recibir la largamente esperada inversión en medios de elevación. Se debería instalar la telecabina y tres nuevas aerosillas, independientemente de quien opere en un futuro.

En los últimos 15 años, Catedral recibió sólo dos modernos medios de elevación: las aerosillas Cuádruple y Séxtuple. El resto de las mejoras para la práctica de los deportes invernales, incluyendo la instalación de la aerosilla Militares, fueron muy pobres. Sí se invirtió en algunas confiterías sobre las pistas y sobre todo en la infraestructura de la base. Las escuelas de esquí, los alquileres de equipos, los comercios y la hotelería, se modernizaron mucho más que los servicios de transporte de pasajeros a las pistas.

En abril de 1994, un eufórico Horacio Massaccesi, en su carácter de gobernador provincial y el presidente de Ski World S.A., Guillermo Stegman, anunciaban la “refundación del Catedral”. Un hotel con 446 camas, un nuevo Cable Carril, una telecabina, seis aerosillas cuádruples y siete dobles, 14 máquinas pisanieve y otros “espejitos de colores” totalizaban 56 millones de dólares que se invertirían en un plazo de 10 años.

El conflicto con Robles Catedral, la falta de consenso en la montaña y otros factores retrasaron las obras hasta que en 1997 se anuncia la venta de la empresa y el retorno al cerro de William Reynal, el “inventor del turismo invernal en Argentina”. En mayo, en una megafiesta llevada a cabo en Buenos Aires, que costó 250 mil dólares, Reynal junto al gobernador Pablo Verani, prometió una “nueva era para el esquí en la cordillera”.

Por suerte, para Neuquén y Chubut, Reynal sólo logró posicionarse en Catedral y no pudo tomar a su cargo Chapelco y La Hoya. Si bien prolongó la Séxtuple e instaló la Cuádruple, en un par de años la empresa se presentó en convocatoria de acreedores. Se gastaron fortunas en promoción, fiestas y protocolo pero se invirtió muy poco en medios de elevación. El sistema de fabricación de nieve artificial que se instaló, nunca funcionó sustentablemente.

Así las cosas, funcionarios y empresarios de la nieve prometían que la modernización llegaría con la unificación del Catedral. La provincia desalojó a Robles y en CAPSA asumió Alberto Lamota, ante el “retiro” de Reynal. No obstante, el rechazo que generó la figura de Lamota retrasó las inversiones y la telecabina que llegó en diciembre, sigue en la base de la montaña.

Ahora, cuando se deberían unir fuerzas para que de una vez por todas Catedral tenga nuevos medios de elevación, vuelven las dudas. Es de esperar que no se repitan los errores de antaño y que se instalen los nuevos medios de elevación, pues “si hay algo en que todos están de acuerdo” es que Catedral demanda con urgencia nuevas aerosillas.

Toncek Arko

rionegro@infovia.com.ar

Nota asociada: Los empresarios pelean por su lugar en el debate por Catedral  

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