Protestas en Brasil en vísperas de la Copa
Por alza del transporte y mucho más
SÃO PAULO (AFP y DPA).- La chispa que encendió el malestar en Brasil fue el alza del precio del transporte, que lanzó a la calle a miles de manifestantes en reclamo de cambios más profundos en un país que, pese a su crecimiento, tiene enormes deudas pendientes. Principalmente jóvenes, los manifestantes salieron a las calles de São Paulo, pero también de Río de Janeiro, Porto Alegre y otras ciudades, y enfrentamientos con la policía finalizaron con centenares de detenidos y heridos. Las manifestaciones han sorprendido en un país donde las grandes protestas callejeras no ocurren muy a menudo. Grupos contrarios a la realización del Mundial de Brasil 2014 protestaron ayer en Brasilia, frente al estadio Nacional Mané Garrincha, donde hoy Brasil y Japón jugarán el partido inaugural de la Copa Confederaciones. Según informó la agencia oficial de noticias ABR, los grupos de acción civil Articulación Nacional de los Comités Populares del Mundial (Ancop), Resistencia Urbana y Movimiento de Trabajadores y Trabajadoras Sin Techo de Brasilia, entre otros, agrupados en el movimiento “¿Mundial para quién?” proyectan realizar actos de repudio en varias ciudades. “Nuestro movimiento es contrario a la explotación empresarial del fútbol. El gobierno le dio un montón de tierras a los empresarios. Ahora vamos a reunirnos (con autoridades) y evaluar lo que haremos mañana (sábado)”, dijo uno de los manifestantes citado por el portal del diario “O Globo”. El portavoz del gobierno federal para el Mundial, Nelson Ayres, dijo “es cosa de gente que quiere aprovechar la copa para aparecer”. Aclaró, no obstante, que los sin techo sí tienen razones para vincular su situación con la organización de los eventos, puesto que ven cómo las autoridades federales, provinciales y municipales invierten dinero en eso pero no en viviendas, por ejemplo, que es lo que ellos más necesitan. El boleto de autobús, metro y tren en Sao Paulo fue aumentado de 1,5 a 1,6 dólares, precio elevado en un país donde el salario mínimo mensual es de 339 dólares y donde los habitantes de la periferia deben usar a veces varios medios de transporte. Rousseff, favorita para la reelección en 2014, aseguró que el país es “sólido” y “tiene una de las menores tasas de desempleo del mundo”, con casi pleno empleo (5,5% de la población).
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