“Queda todavía una oportunidad”
Indignación me lleva observar cómo renegocian las áreas petroleras solamente pensando en un alquiler, más bien por el depósito anticipado, en una mirada que va más allá de reconocer que es importante renegociar y que debe haber un dinero a cambio, un compromiso de inversión, un fondo para saneamiento y un compromiso de comportamiento con el medioambiente, no todo tiene que terminar allí. Si nos ponemos a indagar todas las empresas de las que se renegociaron, tienen en el país emprendimientos ganaderos y agropecuarios… Perez Companc, Bulgheroni, Petrobras, todas diseminadas en provincias como Entre Ríos, Santa Fe, Mendoza, Buenos Aires y La Pampa… sabiendo que la actividad principal o inicial de ellas ha sido el petróleo y estas inversiones son satélites a la extracción del oro negro. De allí nace esta inquietud, porque se le escapa al gobierno promover que dentro de las renegociaciones con el famoso “compromiso social de responsabilidad empresarial” involucrar a estas empresas para que en el mismo lugar donde extraen y comercializan su actividad principal lleven adelante un proyecto alternativo al petróleo, ganadero o agropecuario, como lo hacen en otras provincias. Pero acá, Catriel mal llamada ciudad petrolera, en realidad es una ciudad del servicio petrolero, base de su actividad principal, y que está al servicio petrolero… Como se dice vulgarmente, no hay más ciego que el que no quiere ver… Si desde Valle Verde, Peñas Blancas y Catriel hay 23.000 hectáreas con riego garantizado que pertenecen en gran parte a la Municipalidad de Catriel y a la Provincia. Si cada una de estas empresas hiciera una pequeña inversión en estas tierras e imaginamos que se inicia así un polo de desarrollo productivo, que en el tiempo se transformara en el de mayor magnitud de la provincia, con solo pensar que familias enteras empezaran a comprometerse con este trabajo diferente del petróleo, la generación de mano de obra, la ilusión de que en Catriel empiezan a convivir dos realidades económicas, no entiendo cómo se escapa esta oportunidad que supera al dinero, bono fijo alquiler y terminar con que la responsabilidad social empresarial pase por fundaciones que nos mandan artistas, deportistas o unas cajas de libros o un pequeño subsidio y que realmente los gobiernos venideros piensen en hacer historia, en realmente transformar la realidad de un pueblo, de una provincia. La reparación histórica con Catriel no debe basarse en una entrega de dinero en efectivo, debemos obligatoriamente por respeto a las generaciones venideras, por respuesta a aquellos que no tienen trabajo, a todos los que el petróleo no los va a poder cobijar (ya que es imposible que todo el problema de desocupación se solucione con la renegociación de los contratos). Como la esperanza es lo último que se pierde confío en que las próximas renegociaciones de las áreas que faltan concesionar con seguramente la revisión de la concesión de Petrobras, que tendrá un amparo o recurso legal por las anomalías en el tratamiento legislativo, puedan poner en discusión la generación de otro proyecto productivo alternativo al petróleo y que sea un ejemplo de la diversificación productiva en Río Negro. Mariano Arceo, DNI 18.035.991 Catriel
Mariano Arceo, DNI 18.035.991 Catrie