¿Quién es Ryan Gosling?

Salió de la usina deMickey Mouse Club y llegó a estrella respetada de Hollywood y sex symbol. El protagonista de “Secretos de Estado” se prepara para dirigir un filme y dejar las pantallas por un rato.

Por Redacción

¿Cuál es el secreto de Ryan Gosling para mostrar ese aplomo en pantalla, para desarmar y provocar con su sola presencia?

“Sólo intento no pestañear’’, dice el actor riéndose de sí mismo.

Pero su asombrosamente comunicativa quietud, junto a una vulnerabilidad sensible y una gran dedicación y bueno, también sus cualidades físicas, han hecho de él uno de los más grandes astros del planeta, un querido ídolo de una nueva generación.

Y éste es, precisamente, el único papel que lo incomoda.

En una entrevista reciente, Gosling no transmitió esa seguridad sobrenatural que lo caracteriza. Más bien habló con la incertidumbre y autocrítica de un actor aún en desarrollo que busca encontrar su punto de apoyo en una profesión ilusoria.

Próximo a dirigir su primera película, está deseoso de dar un paso atrás justo cuando el público no se cansa de verlo. “Lo he estado haciendo demasiado tiempo –dice de actuar–. He perdido la perspectiva. Creo que es bueno que me tome un descanso y revalúe lo que estoy haciendo y cómo lo estoy haciendo. Creo que ésta es, probablemente, una buena manera de aprender al respecto. Necesito un descanso de mí mismo tanto como el público, me imagino”.

Pero antes sus seguidores podrán verlo en dos nuevas películas: “The Place Beyond the Pines” y “Only God Forgives”, de Nicolas Winding Refn, que se presentará en Cannes.

“The Place Beyond the Pines” es su segunda colaboración con el director Derek Cianfrance, cuyo crudo retrato de un amor decadente en “Blue Valentine” fue una de las primeras muestras del talento de Gosling para sumergirse en un personaje.

En este filme interpreta a un motociclista tatuado en un circo rodante que, al visitar a un viejo amor (interpretado por su novia en la vida real, Eva Mendes), se entera de que es el padre de su pequeño hijo, un descubrimiento que lo lleva a un despertar y al mismo tiempo a una necesidad desesperada de mantener al menor.

Con un amigo más experimentado (Ben Mendelsohn) decide asaltar bancos en Schenectady, Nueva York. Su historia compone la primera sección de un tríptico conectado por un incidente violento que resuena por generaciones.

“Una de las cosas que en cierto modo me dieron la clave para este personaje fue que exageré totalmente con los tatuajes”, dijo Gosling, quien en la película tiene una lágrima tatuada debajo de su ojo izquierdo. “Le dije a Derek: ‘Tengo que quitarme este tatuaje de la cara. Es el peor. Distrae demasiado y lo va a echar todo a perder’. Y él me dijo: ‘Bueno, estoy seguro de que así es como se siente la gente con tatuajes en la cara. Así que ahora tienes que pagar las consecuencias de tus actos’. Tuve que hacer toda la película con eso y ahora verlo en afiches. Me dio un sentido de vergüenza que siento era inherente al personaje”.

En “Only God Forgives” Gosling da vida a un hombre que lleva diez años exiliado en Bangkok por haber asesinado a un policía. Allí regenta un gimnasio que utiliza como tapadera para la venta de drogas, pero será la muerte de su hermano la que desate su particular infierno personal.

Gosling es atento, elocuente incluso, al hablar sobre su actuación, pero menos intenso y más ligero de lo que sus palabras lo hacen sonar.

Gosling suele meterse de manera obsesiva en la piel de sus personajes.

Para “Lars and the Real Girl” vivió con la muñeca. En “Blue Valentine” se quedó en una casa en Scranton, Pennsylvania, con su esposa en la cinta, Michelle Williams, por un mes. Y para “Pines” aprendió a montar con destreza su motocicleta, que conservó y que sigue usando.

Admite que intenta mantenerse “hiperenfocado” para protegerse del “ambiente seductor” del cine, pero niega seguir algún método específico: “No sé lo que estoy haciendo –afirma–. No he logrado conseguir el equilibrio entre poder meterme en un personaje y después poder salir”. (AP)

El filme que se estrenará el mes próximo en Cannes

En uno de sus papeles más aplaudidos: como parte del staff de un candidato a presidente, donde aprende qué es la “política sucia”.


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