Raúl Castro se suma a la “revolución Francisco”
“Si sigue así volveré a la Iglesia y volveré a rezar”.
AP
CIUDAD DEL VATICANO- Palabras elogiosas para con el papa Francisco tuvo ayer el presidente de Cuba, Raúl Castro, asegurando que si el pontífice argentino sigue hablando como lo hace, él podría retornar a la Iglesia católica. El Papa y Castro se entrevistaron durante una hora ayer en el Vaticano, ocasión en la que Castro le agradeció sus esfuerzos en la mediación con Estados Unidos que llevó en diciembre a un relanzamiento de las relaciones entre ambos países. “Tuvimos una reunión muy agradable con el papa Francisco” dijo Castro al concluir un encuentro bilateral con el jefe del gobierno italiano, Mateo Renzi. “Salí muy impresionado por su sabiduría, su modestia y todas las virtudes que sabemos que él tiene”, añadió. “Yo me leo todos los discursos del Papa y sobre todo los comentarios que él hace. Y a Renzi le dije, si el Papa sigue hablando así, comenzaré a rezar y volveré a la Iglesia. Y no lo digo en broma”, subrayó, recordando que tanto él como su hermano Fidel se formaron en colegios jesuitas, la misma orden de Francisco. “Soy comunista (…) el partido no permitió jamás la misión de los creyentes. Hoy está permitido que haya creyentes. Es un paso adelante”, agregó. En el encuentro con la prensa, limitado a un breve discurso tanto de Renzi como de Castro, sin preguntas, el presidente cubano se refirió al relanzamiento de las relaciones con Estados Unidos. “Tal vez el 28 de mayo Estados Unidos nos saque definitivamente de la lista de países terroristas”, en la que Cuba figura desde el gobierno de Ronald Reagan. En relación al encuentro con el Papa, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, había señalado más temprano que la reunión tuvo lugar en un “ambiente de cordialidad y familiaridad”. Castro llegó a Roma procedente de Rusia, donde el sábado asistió a la celebración del 70mo aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. El mandatario le regaló al pontífice una medalla conmemorativa de la catedral de La Habana y un cuadro que representa una gran cruz hecha con los restos de embarcaciones hundidas, ante la cual hay un migrante orando. El papa le ofreció su exhortación apostólica Evangelii Gaudium y una gran medalla que representa a San Martín, el santo húngaro del siglo IV que cubre al pobre con su capa. Francisco dijo que le hacía este regalo con mucho gusto porque recuerda no solo el empeño de ayudar y proteger a los pobres, sino también de promover activamente la dignidad. (AFP/AP)
AP
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