Recambio liberal y la tormenta brasileña
Los bastiones “socialistas” que aún persisten en el continente son Venezuela y Bolivia. El primero con una grave crisis económico-social tremenda, el otro con una economía que repunta y sorprende. ¿Cuba? Bueno, sigue resistiendo, pero ¿hasta cuándo? Atrás quedaron esas reuniones en donde Pepe Mujica, Hugo Chávez, Néstor Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa, Maduro, Fidel Castro y Dilma inclusive soñaban con un continente unido. Lamentablemente, opacados por escandalosos casos de corrupción y una crisis económica mundial y local debido a la depreciación de sus productos primarios, que les cortó la canilla del asistencialismo “gratuito”.
La sentencia de muerte estaba pactada para la mayoría de los países “socialistas”, muy dependientes de las divisas externas y el gasto público excesivo. Sin embargo, ante este panorama sombrío sorprende cómo Bolivia gana terreno y tiene la posibilidad de crecer, mientras sus antiguos aliados enmascarados ahora por el nuevo recambio del liberalismo sufren las consecuencias.
Una ola de liberalismo sacude al continente, Bolsonaro en Brasil es un ejemplo claro actual. Nos hace pensar: ¿qué pasará mañana? El eterno amor y desamor hacia nuestras clases políticas nos obliga a cambiar, pero las caras siguen siendo las mismas.
Socialistas, liberales, de izquierda o derecha, y los matices poco claros entre ellos, pero básicamente la eterna lucha entre el asistencialismo o el “que se arreglen como puedan”, está dominando nuestro continente. El intento fratricida de equiparar todos los bienes y servicios al dólar, y de limitar las paritarias lejos de la inflación real, es una señal clara del ajuste a un estado mínimo, propuesto por los liberales. Si Macri no es liberal, me llamo Juanito Laguna, y no lo soy.
Con Bolsonaro en la presidencia de Brasil, me pregunto: ¿qué hará en materia económica? Recordemos que Argentina exporta autos y autopartes a Brasil. De reducir el asistencialismo a su población, veremos mermada la demanda, golpeándonos indefectiblemente. Esto agravará nuestra crisis económica.
Pero esto no es todo, si la economía brasileña sigue con actitudes tímidas, va y no va, como lo hace actualmente, ¿a dónde vamos a parar con más políticas liberales? Y esto no sólo con los autos, de aplicar medidas económicas proteccionistas nos afectará aún más, sólo basta ver a Trump y su guerra económica con China. Una nueva tormenta se nos viene, y tiene nombre: Brasil.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora