Río Negro y Neuquén: costos y disparidad en los precios de venta
La estadística oficial muestra con claridad que a partir de mayo del 2009 los costos de obra en la construcción, medidos en dólares y tomado para este caso un edificio de propiedad horizontal, comenzaron a crecer en forma más que desproporcionada. Recién hacia fines del segundo semestre del año pasado se registró una caída en este indicador producto de una aceleración de la devaluación de la moneda local. En diciembre ese valor alcanzó los 936 dólares por metro cuadrado. En pesos la baja obviamente no se registra ya que los costos en esta moneda continuaron con su tendencia alcista. Cabe destacar asimismo que el índice de costo de obra no contempla el valor del terreno sobre el cual está edificada la propiedad. Pero lo que es importante remarcar de la estadística suministrada por Reporte Inmobiliario es que mientras los costos, medidos en moneda norteamericana, subieron un 56% entre enero del 2009 y diciembre del 2012, el valor de las propiedades tomando como referencia la plaza de Neuquén lo hizo a una tasa del 45% y la suba fue del 15% en los mercados de las ciudades de Cipolletti y San Carlos de Bariloche y del 58% en Palermo (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). La disparidad de precios existente libera cientos de interpretaciones sobre la evolución que registra el mercado inmobiliario en el país. Los precios responden, por lo general, a la ubicación de la vivienda, al nivel de saturación que presenta cada localidad y al contexto microeconómico que existe en cada lugar, entre otras variables. Es así que las cotizaciones de la plaza neuquina, por dar una referencia cualquiera, mucho dependen de la fortaleza que muestre la actividad hidrocarburífera en la provincia. Dejando de lado los desvíos que existen en las distintas localidades del país, en lo que la mayor parte de los analistas del sector coinciden es en que el incremento de las propiedades continuará, en general, este año en una meseta y con costos a tasas de crecimiento en los niveles de los últimos años el mercado no podrá convalidar los precios que exija una nueva vivienda puesta a la venta en el mercado. Volvemos al nudo de la crisis de la actividad: si no se controla la inflación y se establecen alternativas al cepo cambiario que hoy rige en el país, la construcción, que fue el motor de la economía de los últimos años, profundizará su retracción dejando a miles de trabajadores más en la calle. En este complejo escenario, el sector inmobiliario de nuestra región está limitado sólo a ofrecer a sus clientes alquileres ya que la venta de propiedades casi no tiene movimiento en las plazas más importantes de la zona. Según datos suministrados por las principales inmobiliarias de Neuquén, las ventas de inmuebles en el 2012 sufrieron un desplome superior al 60% respecto del año anterior.
La estadística oficial muestra con claridad que a partir de mayo del 2009 los costos de obra en la construcción, medidos en dólares y tomado para este caso un edificio de propiedad horizontal, comenzaron a crecer en forma más que desproporcionada. Recién hacia fines del segundo semestre del año pasado se registró una caída en este indicador producto de una aceleración de la devaluación de la moneda local. En diciembre ese valor alcanzó los 936 dólares por metro cuadrado. En pesos la baja obviamente no se registra ya que los costos en esta moneda continuaron con su tendencia alcista. Cabe destacar asimismo que el índice de costo de obra no contempla el valor del terreno sobre el cual está edificada la propiedad. Pero lo que es importante remarcar de la estadística suministrada por Reporte Inmobiliario es que mientras los costos, medidos en moneda norteamericana, subieron un 56% entre enero del 2009 y diciembre del 2012, el valor de las propiedades tomando como referencia la plaza de Neuquén lo hizo a una tasa del 45% y la suba fue del 15% en los mercados de las ciudades de Cipolletti y San Carlos de Bariloche y del 58% en Palermo (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). La disparidad de precios existente libera cientos de interpretaciones sobre la evolución que registra el mercado inmobiliario en el país. Los precios responden, por lo general, a la ubicación de la vivienda, al nivel de saturación que presenta cada localidad y al contexto microeconómico que existe en cada lugar, entre otras variables. Es así que las cotizaciones de la plaza neuquina, por dar una referencia cualquiera, mucho dependen de la fortaleza que muestre la actividad hidrocarburífera en la provincia. Dejando de lado los desvíos que existen en las distintas localidades del país, en lo que la mayor parte de los analistas del sector coinciden es en que el incremento de las propiedades continuará, en general, este año en una meseta y con costos a tasas de crecimiento en los niveles de los últimos años el mercado no podrá convalidar los precios que exija una nueva vivienda puesta a la venta en el mercado. Volvemos al nudo de la crisis de la actividad: si no se controla la inflación y se establecen alternativas al cepo cambiario que hoy rige en el país, la construcción, que fue el motor de la economía de los últimos años, profundizará su retracción dejando a miles de trabajadores más en la calle. En este complejo escenario, el sector inmobiliario de nuestra región está limitado sólo a ofrecer a sus clientes alquileres ya que la venta de propiedades casi no tiene movimiento en las plazas más importantes de la zona. Según datos suministrados por las principales inmobiliarias de Neuquén, las ventas de inmuebles en el 2012 sufrieron un desplome superior al 60% respecto del año anterior.
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