“Robo hormiga” de combustibles roza la política, en Cervantes

Sorprendieron al chofer de un cisterna cuando dejaba ilegalmente parte de su carga en una estación de servicio de Cervantes. La policía reveló que la administra el esposo de la futura intendenta y actual secretaría de Gobierno municipal.



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El flamante camión de YPF debía llevar el combustible desde Huincul hasta Chichinales. Pero en Cervantes hizo una descarga clandestina y lo descubrieron. El chofer, imputado. (Fotos: Alejandro Carnevale)

Río Negro

Luis Leiva

luisleiva@rionegro.com.ar

CERVANTES (AR).- Después de varios meses de seguimiento a través de un sistema satelital (GPS) y de manera personal, representantes del área de seguridad de la empresa YPF lograron desactivar ayer a la mañana el “robo hormiga” de combustible que realizaba un chofer que prestaba servicios para la empresa.

La maniobra fue detectada en la única estación de servicios de Cervantes, de “bandera blanca”, administrada por el esposo de la futura intendenta y actual secretaria de Gobierno municipal, Claudia Montanaro.

Fuentes cercanas a la investigación informaron que el personal del Departamento de Seguridad Física de YPF viene desarrollando investigaciones para detectar el robo de combustible por parte de los choferes de los camiones de la petrolera.

En esta caso en particular, el conductor de 53 años, del cual no trascendió su identidad, y el transporte, pertenecen a una firma que presta servicios para YPF. El camión cisterna Iveco, patente OPC 613, había salido la tarde del lunes de la Terminal de Despacho de Plaza Huincul, donde diariamente se mueven más de 150 camiones.

Como ya tenían una sospecha esta vez decidieron no sólo continuar con el seguimiento de GPS sino también hacerlo de manera personal y para ello contaron con el apoyo de la policía de Río Negro. El hombre durmió en Roca y por la mañana -según la información difundida por los investigadores- salió con destino a Chichinales, donde tenía que despachar el combustible.

Pero cerca de las 5:40 detuvo la marcha en la estación de servicios que se encuentra ubicada sobre la calle Yrigoyen y Ruta Nacional 22, en el acceso a Cervantes.

Justamente atrás del edificio se encuentra una estructura de cemento con dos grandes portones a la que el chofer ingresó para concretar la maniobra.

Para tratar de eludir los controles habría desactivado el GPS del acoplado pero no la alarma que se enciende cada vez que se abre una de las válvulas. Con estos elementos en sus manos el personal de seguridad de YPF entró en escena e impidió la salida del camión, que ya estaba descargando combustible a través de un sistema de bombeo.

Se calcula que había logrado bajar varios cientos de litros del camión, que tiene una capacidad para 37.000 litros de nafta o gas oil. “Son maniobras ilegales que le pueden otorgar a un chofer una suma cercana a los 50.000 o 60.000 pesos por mes”, reveló una fuente de la empresa, que destacó que para “equilibrar” los litros robados “se corta” con agua el resto del contenido o bien se deja menos combustible en las terminales de YPF.

Tras constatar la irregularidad, se dio intervención al personal de la Comisaría 22ª de Cervantes, que rápidamente realizó las primeras diligencias.

“Allí verificamos la presencia del camión y de la supuesta maniobra, por lo que se inició una causa por el probable hurto de combustible”, explicó el comisario Pedro Garrido. El jefe policial indicó además que Gabriel Aguiar, el marido de la intendenta electa, es la “cara visible” de la expendedora y que no estuvo presente durante la diligencia.


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