Ron Carter, el nombre del jazz

Es uno de los mejores bajistas. Tocó con Miles Davis y Hancock.

Redacción

Por Redacción

Ron Carter, a sus 76 años, es uno de los más importantes músicos de la historia jazzera. Su larga lista de reconocimientos como artista no tiene precedentes. Y esta vez viene a la región liderando el Golden Striker Trío, junto al gran guitarrista Russell Malone y el pianista Donald Vega, con quienes subirá al escenario del Teatro Español de Neuquén, el jueves 3 de octubre.

Superando los cincuenta años en el jazz y las tres mil grabaciones –sí, más de tres mil- Ron es una de las voces más reconocibles del contrabajo. Nacido en 1937 en Fernandale, Michigan, comenzó en la música antes de cumplir su primera década de vida. Graduado en la Eastman School of Music de Rochester, se trasladó a Nueva York donde se unió al quinteto de Chico Hamilton. También se matriculó en la Manhattan School y en 1961, recibió su título superior como contrabajista. “Mi primer gran momento llegó cuando me uní al trío de Bobby Timmons, a mediados del 61”, rememora. “Esa fue mi auténtica primera experiencia en carretera. Fuimos a California -Bob, Albert Heath y yo- y tocamos en clubes de San Francisco y Los Ángeles. Después pasamos a Filadelfia donde trabajamos junto al trío de Ahmad Jamal y grabamos un álbum en directo en el Village Vanguard de NY”.

En los siguientes dos años Carter tocó con Eric Dolphy, Don Ellis, Chico Hamilton, Randy Weston, Jaki Byard, Thelonious Monk y Julian Cannonball Adderley. En 1963 se unió por poco tiempo al grupo de Art Farmer. “Llevaba tocando allí sólo una semana. En un descanso, Miles Davis se me acercó y me preguntó si quería unirme a su banda. Pero tenía un contrato con Art para dos semanas más, así que le dije a Davis que debería preguntárselo a él. Yo sentía que había una obligación por cumplir, así que completé mi contrato antes de unirme a Miles. Fui a reemplazar a Paul Chambers, quien era uno de mis grandes héroes”. El 63 también marcó su reunión con el pianista Herbie Hancock, Tony Williams en batería y, un año después, con el saxofonista Wayne Shorter, para convertirse en el grupo joven que sucedería al legendario quinteto de Miles Davis. Desde fines de los cincuenta las varias agrupaciones del trompetista, habían incluido ejecutantes como Red Garland, Wynton Kelly y Bill Evans en piano, Sonny Rollins y John Coltrane en el saxo, el contrabajista Chambers y Jimmy Cobb y Phily Joe Jones en batería. Vaya nombres…

Ocupar el lugar del enorme Chambers, que había acompañado a Miles desde 1955, requería un músico de grandes dotes, por eso convocó a Carter, que por entonces vivía en el Bronx de Nueva York. “No me pesó ocupar el sitio de Paul, ni siquiera lo pensé. Simplemente Davis me llamó para un trabajo y yo acepté. Fue una fantástica experiencia trabajar con un genio como él. Yo escuchaba su música desde los cincuenta. Aunque no lo oí mucho después de los sesenta, cuando dejamos de tocar juntos (68). Fuimos grandes amigos”. En su autobiografía, Miles recuerda su relación con estos músicos: “Yo tenía fe en Tony, Herbie, Wayne y Ron para tocar cualquier cosa que deseáramos… Si yo era el líder, la inspiración, la sabiduría o el eslabón que los unió, Tony era el fuego, la chispa creativa; Wayne, el conceptualizador de muchas de nuestras ideas musicales; Herbie y Ron, las anclas”. En cualquiera de sus grabaciones o en concierto, con su propio grupo o acompañando a otros, Carter se mantiene firme en el reto de tocar mejor cada vez. Con voz pausada, asegura que el jazz le “ha brindado cosas maravillosas, pero aún hoy trato de tocar algo diferente todos los días“.

El concierto de Ron Carter será sin dudas un lujo para los amantes de la música. Es uno de los contrabajistas del jazz más consumados y experimentados, que ha colaborado con los grandes nombres de la música popular norteamericana, como –además de los ya citados- Chet Baker, James Brown, John Coltrane, Chick Corea, Paul Desmond, Bill y Gil Evans, Tommy Flanagan, Dexter Gordon, Jim Hall, Lena Horne, Freddie Hubbard, BB King, Michel Legrand, Wes Montgomery, Lee Morgan, McCoy Tyner, Teddy Wilson, Kai Winding y Tribe Called Quest. Es también un prolífico compositor con más de ciento treinta originales firmados.

Principiando los setenta tocó junto al New York Quartet y con Stanley Turrentine, Hubert Laws y George Benson. En 1976 formó su primer cuarteto con Kenny Barron, Buster Williams y Ben Riley. En el 77 integró el grupo VSOP con Hancock,, Shorter y Hubbard y Williams en batería, y durante un año giraron por todo el mundo y registraron el disco “Live under the sky”. Ese mismo año eventualmente contrabajeó en el cuarteto de Rollins que incluía a Tyner y Al Foster. La década de los ochenta lo encontró nuevamente reunido con Hancock y Williams, esta vez con la trompeta de Wynton Marsalis. Participó en la grabación de la música de la película “Round midnight”, con la que ganó un Grammy por la canción “Call sheet blues”. También compuso y arregló temas para los filmes “La pasión de Beatrice” de Bertrand Tavernier o “Haraka”, dirigida por el nigeriano Ola Balogun.

No sólo son ensambles, grabaciones y conciertos en la enorme trayectoria de Carter. Fue maestro y educador en varias escuelas y universidades de música en Estados Unidos. Además obtuvo dos doctorados Honoris Causa en el New England Conservatory of Music y en la Manhattan School. En 2002 recibió el prestigioso premio Hutchinson de Eastman University de Rochester. Fue director artístico del Thelonious Monk Institute of Jazz Studies mientras vivió en Boston y, después de dieciocho años en la Facultad de Música de la City College de NY, es ahora profesor emérito.

Incuestionablemente, Ron ha tenido un rol trascendente en la evolución del contrabajo. En una valoración sobre su aporte, señala: “es violento para mi decir cuál ha sido mi contribución. Los historiadores podrán hacerlo mucho mejor. Yo trato que los vientos sean capaces de apreciar que les llega una información desde el contrabajo, otra del piano o la batería. El contrabajista puede darles otras opciones, inspirarles, mostrarles una nueva dirección. Cuanto mejor sean la calidad de su tono y su sonido, mejor atraerá la atención de los otros miembros de la banda. Siempre que sea competente y vigoroso y pueda ganar la confianza de sus colegas, debe sentir que es el encargado de fijar el rumbo musical. Confío en que, a lo largo del camino, diferentes contrabajistas hayan estudiado esta visión como algo en lo que hay que emplear tiempo para investigar y llevar al contrabajo hasta un siguiente nivel”.

Eduardo Rouillet


Ron Carter, a sus 76 años, es uno de los más importantes músicos de la historia jazzera. Su larga lista de reconocimientos como artista no tiene precedentes. Y esta vez viene a la región liderando el Golden Striker Trío, junto al gran guitarrista Russell Malone y el pianista Donald Vega, con quienes subirá al escenario del Teatro Español de Neuquén, el jueves 3 de octubre.

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