«Estamos expandiendo la frontera agrícola de Río Negro», dijo el gobernador Weretilneck sobre el préstamo del BID por 80 millones de dólares
Río Negro habló en exclusiva con el mandatario, minutos después de firmar el acuerdo en Estados Unidos. Dijo que con el crédito, la provincia iniciará el mayor programa de infraestructura productiva de las últimas décadas. Electrificación rural, ampliación de las áreas bajo riego, incorporación de nuevas hectáreas y atracción de inversiones privadas forman parte de una estrategia que busca posicionar a Río Negro como la nueva frontera agrícola del país.
El gobernador Weretilneck durante la presentación del proyecto en Washington.
La aprobación del crédito por 80 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), logrado durante la jornada de este jueves 6 de agosto por la delegación rionegrina encabezada por el gobernador Alberto Weretilneck y el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, representa mucho más que un financiamiento internacional. Para el mandatario, se trata de una herramienta destinada a transformar la matriz productiva de la provincia, ampliar la frontera agrícola y abrir una nueva etapa para el desarrollo del agro patagónico.
Río Negro Rural habló en exclusiva con el mandatario al salir de la reunión en Estados Unidos sobre el alcance y la dimensión del proyecto. Weretilneck buscó referencias en la historia provincial: «Los grandes hitos productivos fueron la construcción del sistema de riego del Alto Valle, el desarrollo del Valle Medio y la creación del IDEVI. Creo que este proyecto va a estar en ese mismo nivel porque estamos expandiendo toda la frontera agrícola de la margen norte del río Negro. Eso es lo más importante«, afirmó.
Después de años de gestiones, estudios técnicos y negociaciones con organismos internacionales, Río Negro consiguió acceder al primer financiamiento de estas características destinado a infraestructura productiva. El programa contempla un préstamo de 80 millones de dólares aportados por el BID, al que la Provincia sumará otros 5 millones como contraparte con fondos propios, para ejecutar obras de electrificación, riego, infraestructura hídrica y desarrollo territorial que permitirán incorporar miles de hectáreas a la producción.
«Siempre estuvo en el objetivo de la provincia preguntarnos qué hacer con el agua del río. Ver permanentemente esos 600 metros cúbicos yéndose al mar y no tener la posibilidad de utilizarla para generar empleo y actividad económica siempre fue el gran desafío«, dijo el mandatario provincial en diálogo con Río Negro Rural, al analizar el significado de este logro.
Weretilneck estimó que una vez finalizadas las obras de la primera etapa la Provincia incorporará 70.000 nuevas hectáreas productivas, una cifra que podría crecer a 100.000 hectáreas una vez consolidado todo el plan de inversión previsto.
La nueva frontera agrícola
Todavía con una agenda cargada de reuniones que se están celebrando en Estados Unidos, el gobernador sostuvo que la provincia atraviesa un cambio de paradigma. Mientras el Alto Valle, el Valle Medio y el Valle de Viedma fueron durante más de un siglo el corazón de la producción rionegrina, el crecimiento urbano y la fragmentación de la tierra redujeron las posibilidades de expansión. El desafío ahora es abrir nuevas zonas agrícolas sobre grandes superficies.

«El desafío siempre fue generar nuevas áreas productivas de grandes extensiones que nos permitan ingresar a la agricultura de hoy«, afirmó. Y agregó que esa agricultura debe estar estrechamente vinculada con la ganadería y la industrialización para generar mayor valor agregado dentro de la provincia.
Para Weretilneck, Río Negro reúne ventajas competitivas difíciles de encontrar en otras regiones del país. «Tenemos agua, tenemos tierra en cantidad y calidad suficiente y además contamos con dos horas más de sol que buena parte del resto del país. Eso hace que nuestros valles sean absolutamente competitivos y muy observados por quienes invierten en este tipo de actividades«, aseguró.
«Tenemos agua, tenemos tierra en cantidad y calidad suficiente y además contamos con dos horas más de sol que buena parte del resto del país. Eso hace que nuestros valles sean absolutamente competitivos y muy observados por quienes invierten en este tipo de actividades».
Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro.
Sin embargo, reconoció que hasta ahora existía una limitación decisiva.
«Nos faltaba la infraestructura para que los productores pudieran tener la mayor competitividad posible. Llevar adelante una actividad agrícola con fuel oil o gasoil era absolutamente inviable. El gran desafío era la electrificación«, explicó.
Las obras que cambiarán el mapa productivo
El financiamiento permitirá ejecutar obras de electrificación entre Conesa y Guardia Mitre, desarrollar el área de Negro Muerto, mejorar el sistema hídrico de Margen Norte, fortalecer la producción frutícola del Valle Medio y modernizar el sistema de riego del IDEVI, beneficiando cultivos como maíz, pasturas y frutos secos. También incluye inversiones para ampliar áreas bajo riego, incorporar tecnología, fortalecer la protección contra el granizo y mejorar el equipamiento del SPLIF para la prevención y combate de incendios forestales.
«Poder electrificar y generar nuevos canales de riego pone a Río Negro en una expansión agrícola sumamente importante«, sostuvo el gobernador, convencido de que estas obras marcarán el comienzo de una nueva etapa para el desarrollo productivo provincial.
Agricultura, ganadería y agregado de valor
Weretilneck remarcó que el objetivo del plan no se limita a producir más granos o forrajes. La meta es construir un sistema integrado donde la agricultura abastezca a la ganadería y ésta impulse procesos de industrialización dentro de Río Negro.

«El alimento por sí solo es una actividad productiva importante, pero cuando se relaciona con la ganadería y luego con la industrialización, el valor agregado y el empleo cambian completamente la ecuación«, explicó al describir el modelo de desarrollo que imagina para las nuevas áreas bajo riego.
El gobernador insistió en que ninguna infraestructura tendría sentido sin el compromiso del sector privado. «De nada valdría la pena tomar una deuda de estas características si no hubiera productores detrás. Nosotros hacemos esto porque sabemos que habrá productores con compromiso, pasión y esfuerzo. Ellos serán quienes generen el nuevo valle y el nuevo Río Negro; nosotros solamente generamos las condiciones«, afirmó.
«De nada valdría la pena tomar una deuda de estas características si no hubiera productores detrás. Nosotros hacemos esto porque sabemos que habrá productores con compromiso, pasión y esfuerzo. Ellos serán quienes generen el nuevo valle y el nuevo Río Negro; nosotros solamente generamos las condiciones».
Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro.
En esa misma línea, consideró que el programa abrirá una etapa de fuerte atracción de inversiones. «El hecho de tener agua disponible, electricidad y competitividad hace que Río Negro se transforme en un foco de atención para este tipo de actividades. Si hasta ahora nos estaban mirando, a partir de este financiamiento nos van a mirar mucho más«, señaló.
La expectativa oficial es avanzar progresivamente hacia unas 100.000 hectáreas bajo riego, con una primera etapa que contempla alrededor de 70.000 hectáreas destinadas a sistemas de agricultura extensiva sobre grandes unidades productivas.
Un antes y un después
Al dimensionar el alcance del proyecto, Weretilneck buscó referencias en la historia de Río Negro. «Los grandes hitos productivos fueron la construcción del sistema de riego del Alto Valle, el desarrollo del Valle Medio y la creación del IDEVI. Creo que este proyecto va a estar en ese mismo nivel porque estamos expandiendo toda la frontera agrícola de la margen norte del río Negro. Eso es lo más importante«, afirmó.

El mandatario explicó que el objetivo es lanzar las licitaciones antes de fin de año para comenzar las obras durante el primer cuatrimestre de 2027. Además, destacó el respaldo del Gobierno nacional durante las gestiones y recordó que Río Negro será la primera provincia argentina en ejecutar este programa específico del BID, que contempla un fondo total de 600 millones de dólares para el país. «Es un motivo de orgullo porque somos el primer caso de este financiamiento«, subrayó.
Para Weretilneck, la trascendencia del crédito no se mide únicamente por el monto conseguido. Su verdadero valor reside en la posibilidad de convertir recursos naturales disponibles -agua, suelo, energía y clima- en producción, empleo e inversiones. Si las obras avanzan según lo previsto, Río Negro dejará de crecer exclusivamente sobre sus valles tradicionales y comenzará a desarrollar una nueva geografía productiva, consolidándose como la nueva frontera agrícola de la Argentina, un territorio donde la infraestructura pública buscará convertirse en el punto de partida para una nueva generación de inversiones privadas y de desarrollo agroindustrial.
¿Ya visitaste nuestro mapa interactivo? Hacé click AQUÍ para acceder al Atlas Productivo de la Patagonia. Todas las notas y videos de Río Negro Rural en un solo lugar.
Seguí AQUÍ el canal de WhatsApp del suplemento Rural de Diario RÍO NEGRO, donde recibirás novedades y material exclusivo sobre el agro de Río Negro, Neuquén y toda la Argentina.
La aprobación del crédito por 80 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), logrado durante la jornada de este jueves 6 de agosto por la delegación rionegrina encabezada por el gobernador Alberto Weretilneck y el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, representa mucho más que un financiamiento internacional. Para el mandatario, se trata de una herramienta destinada a transformar la matriz productiva de la provincia, ampliar la frontera agrícola y abrir una nueva etapa para el desarrollo del agro patagónico.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios