“Ruta 22 en Roca: no jodan con nuestras vidas”
No tengo el verbo fácil, pero tengo mis derechos y mis razones para decirles, claramente, sobre el proyecto de la Ruta 22 en su paso por Roca: no jodan con nuestras vidas. Voy a ser claro: 1) La empresa contratista de la obra, desde ya K, no cumple en varios aspectos, a saber: no da rutas alternativas durante la construcción. Por ejemplo, sólo pone tambores sobre la calzada “reduciendo el ancho actual de la trocha”, quedando un espacio mínimo en el que hay circulando actualmente camiones de gran porte con arena para Vaca Muerta y en sentido contrario camiones cisternas de combustibles, existiendo una altísima –es una realidad– probabilidad de un roce con deflagración; sólo Dios ha querido que no suceda. Soy ingeniero civil en obras viales. Se lo digo, pero denunciar a una empresa K es inútil, terminás comiéndote un juicio (la gente no es tonta, sabe de lo que hablo). Segunda anomalía, que no se define por “problemas políticos”: la obra la pararon kilómetros antes de calle Mendoza y la retomaron después de la rotonda de la Ruta 6. Sólo un toque para lo político. A Weretilneck le importa un bledo General Roca, está más preocupado en el 2015 para la gobernación que realmente en gobernar. Es un desastre, ni tuvo el coraje de revalidar sus dotes tras la muerte del “Gringo” Soria. Es la imagen en la provincia del desgobierno. Un solo acierto: Zgaib a Salud. Pichetto con buena imagen, pero no es más que un mero operador de la cámara alta, defensor por verticalidad de lo indefendible, que no posee capacidad de gestión para gobernar. Ni nos defendió a los de Roca cuando nos sacaron el PAMI. Además, está más preocupado en ver si puede ser vicepresidente o gobernador de Río Negro. Y Martín Soria, como jamón del medio, no se juega por nosotros. Panorama político lamentable para la provincia y Roca; y se los digo yo, que soy peronista. 2) Voy a hacer propuestas: a) Propongo que durante el día, de 6 a 24, se limite el tránsito de vehículos de gran porte, como los nombrados “ut-supra”, en General Roca. De la siguiente manera, por ejemplo a la altura de Cervantes, detener totalmente su circulación entre esas horas. Resultado inmediato: eliminamos una hipótesis de accidente con la circulación diaria de vehículos de menor porte (autos y camionetas privados y comerciales que nos movemos en horario comercial) a través de la calle Mendoza, la rotonda de avenida Roca y la avenida San Juan, de sur a norte y de este a oeste. En síntesis, protegemos nuestras vidas. Otro punto de la propuesta son los cruces semaforizados. Hoy se puede monitorear satelitalmente el flujo de tránsito, o sea, para que la gente entienda, funcionan como las cámaras de seguridad cuando se produce una congestión, caso de entrada y salida en horario de comercio u horarios escolares. Se puede priorizar el paso de vehículos menores, disminuyendo accidentes. O sea, en ello van nuestras vidas. Otra ventaja del control satelital y la semaforización que lo asiste, por ejemplo entre las 13 y las 16, es dar paso a los vehículos pesados de la actividad regional. 3) No creo que me alcancen los caracteres que pone a disposición la editorial “Río Negro”, pero tenemos la obligación de exigir que nos cuiden. Sus lugares, señores políticos, no son solamente remunerados, han ganado con el voto popular (por ahora), pero gobernar es solucionar los problemas de la gente, más aun si corren riesgo nuestras vidas. Me mueve describir esta situación dos cosas: primero, porque el que no ejerce su derecho lo pierde, y segundo, porque el derecho que ustedes detestan, legítimo o no, termina indefectiblemente donde comienzan los nuestros; y como dice el título de esta nota, ¡No jodan con nuestras vidas! Posdata: cada vez que se los critica, y con razón, comentan las notas de carta de lectores bajo seudónimos –no tienen ni la valentía de hacerlo personalmente– y también por teléfono con amenazas. No se molesten, no les tengo miedo. La vida de nuestros nietos, de nuestros hijos, de nuestras amigas y amigos y aun de aquellos que no conocemos me da la fuerza y la entereza espiritual para repetirles: no jodan con nuestras vidas. Roberto Luis Martínez Iribas LE 8.211.391 Roca
Roberto Luis Martínez Iribas LE 8.211.391 Roca