“S.O.S., un futuro para el IPET”
Como ciudadana y estudiante quiero dar una humilde opinión a los políticos de los distintos partidos. Soy estudiante del único instituto terciario público de la ciudad de Neuquén, el IPET Nº 1, que depende del Consejo de Educación. Hoy es el aniversario número 27 de este instituto provincial de educación terciaria y sería digno que alguno de ustedes tenga en cuenta que ¡no tenemos edificio propio! Esto limita a cientos de futuros ingresantes y también a los estudiantes que cursamos desde hace varios años carreras que nos brinda gratuitamente esta institución, ya que contamos con excelentes profesores y no podemos aprovecharlos al máximo por la simple razón de no disponer del suficiente espacio para realizar otros cursos, capacitaciones o seminarios. Mi pedido es que por favor no permitan que este instituto se pierda en la historia y le den la importancia que merece, porque apostamos a la educación pública y porque hay gente como yo que no puede pagar por un estudio, que se esfuerza todos los días y que confía en que una carrera nos dará algo más. No queremos perder esa esperanza. Aun así, por la trayectoria y por la cantidad de egresados de este instituto, necesitamos que sea reconocido, no sólo para una mejor inserción laboral a la hora de la búsqueda de un empleo para los egresados, sino que personalmente creo que es una vergüenza que sólo se reconozca a los institutos terciarios privados en la zona del Alto Valle y Neuquén. La educación sigue siendo pública, ¡no la sigan abandonando! Devuelvan la identidad que se fue perdiendo en el transcurso de los años, ¡l@s alumn@s del único instituto terciario público estamos orgullosos de asistir a esta calidad educativa y decimos presente! Nos aterroriza pensar que este abandono que hacen los gobernantes con nosotros provoque la desaparición parcial o total del IPET… es una pena que no puedan darle el lugar que merece. Conocemos el espacio físico que le han designado, pero no el motivo por el cual no contamos con ese terreno para que se comience la construcción del edificio. Pareciera que este abandono es a propósito, que pretenden que no existan más recursos para brindarnos un servicio y entonces así desligarse del todo. Comprometerse sinceramente con la educación pública sería un beneficio para un porcentaje de la sociedad que necesita seguir confiando en una posibilidad y esta posibilidad existe si la educación pública no se pierde. Creo que debería ser un caso a plantear, que no sea una propuesta y quede sólo en papeles, ya que tener la oportunidad de un espacio físico propio no sólo generará nuevas fuentes de trabajo sino también una oportunidad para que más jóvenes apuesten por un futuro mejor. Personalmente, me tomo el atrevimiento de plantear esta situación porque creo que se puede salir adelante y que no deberíamos pagar por estudiar y no me gustaría para nada que el IPET quedara en el recuerdo. Me desagrada ver cómo malgastan el dinero imprimiendo panfletos para pelear por un puesto, cómo posan para carteleras que valen fortunas. Les propongo que sería un mejor y valioso gesto el que nos tomen en serio y nos den la importancia que merecemos. Crear fuentes de trabajo y apostar por la educación terciaria pública y por la juventud sería mejor reconocimiento que mostrar una sonrisa falsa plasmada en papeles que ensucian la ciudad y sólo sirven para esta ocasión de elecciones. Hagamos el cambio entre todos. Demuestren que quieren hacer algo por los ciudadanos y no sólo satisfacer sus necesidades llenándose los bolsillos con dinero de la gente, que es lo que personalmente pienso y seguramente habrá más que piensan como yo. Sepan disculpar mi impulso, pero me indignan ciertas injusticias. Estoy involucrada con el IPET desde hace varios años, ya que mis hermanas mayores pudieron recibirse en esa institución y yo también anhelo recibir mi título gracias al esfuerzo diario y con la calidad educativa “pública” que nos brindan. Natalia Antonella Cotignola, DNI 32.841.981 Neuquén
Natalia Antonella Cotignola, DNI 32.841.981 Neuquén
Como ciudadana y estudiante quiero dar una humilde opinión a los políticos de los distintos partidos. Soy estudiante del único instituto terciario público de la ciudad de Neuquén, el IPET Nº 1, que depende del Consejo de Educación. Hoy es el aniversario número 27 de este instituto provincial de educación terciaria y sería digno que alguno de ustedes tenga en cuenta que ¡no tenemos edificio propio! Esto limita a cientos de futuros ingresantes y también a los estudiantes que cursamos desde hace varios años carreras que nos brinda gratuitamente esta institución, ya que contamos con excelentes profesores y no podemos aprovecharlos al máximo por la simple razón de no disponer del suficiente espacio para realizar otros cursos, capacitaciones o seminarios. Mi pedido es que por favor no permitan que este instituto se pierda en la historia y le den la importancia que merece, porque apostamos a la educación pública y porque hay gente como yo que no puede pagar por un estudio, que se esfuerza todos los días y que confía en que una carrera nos dará algo más. No queremos perder esa esperanza. Aun así, por la trayectoria y por la cantidad de egresados de este instituto, necesitamos que sea reconocido, no sólo para una mejor inserción laboral a la hora de la búsqueda de un empleo para los egresados, sino que personalmente creo que es una vergüenza que sólo se reconozca a los institutos terciarios privados en la zona del Alto Valle y Neuquén. La educación sigue siendo pública, ¡no la sigan abandonando! Devuelvan la identidad que se fue perdiendo en el transcurso de los años, ¡l@s alumn@s del único instituto terciario público estamos orgullosos de asistir a esta calidad educativa y decimos presente! Nos aterroriza pensar que este abandono que hacen los gobernantes con nosotros provoque la desaparición parcial o total del IPET... es una pena que no puedan darle el lugar que merece. Conocemos el espacio físico que le han designado, pero no el motivo por el cual no contamos con ese terreno para que se comience la construcción del edificio. Pareciera que este abandono es a propósito, que pretenden que no existan más recursos para brindarnos un servicio y entonces así desligarse del todo. Comprometerse sinceramente con la educación pública sería un beneficio para un porcentaje de la sociedad que necesita seguir confiando en una posibilidad y esta posibilidad existe si la educación pública no se pierde. Creo que debería ser un caso a plantear, que no sea una propuesta y quede sólo en papeles, ya que tener la oportunidad de un espacio físico propio no sólo generará nuevas fuentes de trabajo sino también una oportunidad para que más jóvenes apuesten por un futuro mejor. Personalmente, me tomo el atrevimiento de plantear esta situación porque creo que se puede salir adelante y que no deberíamos pagar por estudiar y no me gustaría para nada que el IPET quedara en el recuerdo. Me desagrada ver cómo malgastan el dinero imprimiendo panfletos para pelear por un puesto, cómo posan para carteleras que valen fortunas. Les propongo que sería un mejor y valioso gesto el que nos tomen en serio y nos den la importancia que merecemos. Crear fuentes de trabajo y apostar por la educación terciaria pública y por la juventud sería mejor reconocimiento que mostrar una sonrisa falsa plasmada en papeles que ensucian la ciudad y sólo sirven para esta ocasión de elecciones. Hagamos el cambio entre todos. Demuestren que quieren hacer algo por los ciudadanos y no sólo satisfacer sus necesidades llenándose los bolsillos con dinero de la gente, que es lo que personalmente pienso y seguramente habrá más que piensan como yo. Sepan disculpar mi impulso, pero me indignan ciertas injusticias. Estoy involucrada con el IPET desde hace varios años, ya que mis hermanas mayores pudieron recibirse en esa institución y yo también anhelo recibir mi título gracias al esfuerzo diario y con la calidad educativa “pública” que nos brindan. Natalia Antonella Cotignola, DNI 32.841.981 Neuquén
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