São Paulo, un paraíso cercano
Las playas de São Paulo no son tan secretas, pero tampoco figuran entre las más habituales para el turista argentino. Sin embargo, resultan una excelente alternativa para disfrutar del sol y el mar a pocas horas en avión de la región. Aquí, las mejores opciones de la línea verde, un corredor de 15 municipios bañados por aguas turquesas al pie de la vegetación tropical.
BRASIL
Es difícil hablar del estado de São Paulo sin usar superlativos. Alberga la producción industrial más significativa del Brasil, cuenta con el mayor número de habitantes y la mayor diversidad étnica, los más ricos entre los ricos, los restaurantes más deseados, la bolsa más importante, el puerto más transitado, los museos más elegantes, el peor tráfico y los barrios pobres más extensos. Y por si fuera poco, si usted no asocia a este Estado con playas paradisíacas, nunca ha oído hablar de los balnearios paulistas. A poca distancia de las montañas costeras cubiertas de selva se extiende una de las más bellas playas meridionales del país.
JUAN JOSE LARRONDO
juanjolarrondo@hotmail.com
En la segunda mitad de los ochenta, la presencia de turistas argentinos bendijo las hermosas playas del litoral paulista, conocido como la “línea verde”, compuesta por un corredor de 15 municipios bañados por aguas turquesas al pie de la tupida vegetación tropical de la Sierra del Mar. Cada uno debe cumplir con determinados requisitos previos definidos por ley Estatal (condiciones de ocio y recreación, recursos naturales y culturales específicos, infraestructura y servicios acordes para la actividad turística) y así garantizar el derecho de agregar junto a su nombre el título de Estancia Balnearia.
Durante los últimos veinte años, y de la mano de la empalagosa publicidad de los destinos situados en el nordeste brasileño, la región perdió el apogeo que había alcanzado gracias a la intensa afluencia de visitantes extranjeros.
Ahora, con el país en el primer plano mundial (gracias, por un lado, al crecimiento en su economía de los últimos años y a la disputa de la Copa Confederaciones de fútbol, y por el otro, a las grandes revueltas sociales que esparcen un manto de dudas sobre el gobierno de Dilma Rousseff), estas playas tranquilas, rodeadas de árboles e imponentes morros, intentan recuperar el lugar de privilegio que merecen y supieron ocupar en el contexto turístico del país tropical.
Los balnearios se encuentran a un promedio de tres horas en auto de San Pablo. Hay playas para todos los gustos: urbanas, silvestres, con mucha vegetación, ecológicas, con buenas olas para surfistas o sin ellas, perfectas para nadar, jugar con los chicos o hacer snorkel. Es ideal manejarse en auto para hacer base en una de ellas y tener la libertad de visitar muchas otras con el objetivo de aprovechar la variedad que brindan. Todas son preciosas, de arenas finas, mar turquesa y aguas cálidas. Para empezar a planear un descanso distinto les dejamos una guía con las mejores en estas páginas.
(Blog: A volar!)
Es una simpática ciudad colonial que se ubica en el extremo sur del litoral paulista (a 270 km de la capital), en el centro de un pasillo biológico de 110 km. Aquí se produce un fantástico encuentro de aguas de muchos ríos, bahías y lagunas con el mar.
El municipio está formado por innumerables islas donde se destaca la Ilha do Cardoso, una reserva ecológica de preciosas lagunas naturales, cascadas y playas vírgenes, que posee sólo cuatrocientos residentes y ningún auto (no se permiten). Se accede a través de botes diarios (50 reales ida y vuelta) desde el puerto en Cananéia. La región es reconocida por la Unesco como Patrimonio Natural de la Humanidad y destacada por la revista norteamericana “Condé Nast Traveler” como el mejor itinerario ecológico del mundo.
Ilhabela (Isla bella) debe su nombre a sus cumbres volcánicas, sus 40 hermosas playas, una densa jungla tropical y 360 cascadas. Es una de las islas oceánicas más grandes de Brasil. Está situada en la costa norte del estado y dista 210 km de la capital.
El canal de São Sebastião la separa del continente y su acceso se hace vía ferry, sin cargo si se cruza a pie o en bicicleta. Casi el 85% de la isla se ha convertido en biósfera protegida por la UNESCO, puesto que alberga una rica variedad de vida vegetal y animal.
Es hermoso recorrer los senderos en medio de la selva y observar tucanes y monos capuchinos, mientras el camino conduce a alguna de sus preciosas bahías.
Guarida de piratas en los siglos XVI y XVII, sus aguas están salpicadas de restos de naufragios, muchos de los cuales son excelentes para el submarinismo.
La virgen Praia dos Castelhanos es una de las más lindas del país.
Maresias es la playa más animada de toda la costa del estado de São Paulo. Forma parte del municipio de São Sebastião y queda muy cerca de Ilhabela. Su intensa vida nocturna sumada a cinco kilómetros de arenas blancas, aguas claras, cercadas por la Mata Atlántica, y olas fantásticas para la práctica de surf, la hacen irresistible para los jóvenes.
En verano se vive un ambiente de fiesta constante, fogoneado por la disco Sirena, una de las más grandes y reconocidas del país, donde desfilan los más aclamados DJs internacionales. También puede ser disfrutada por parejas, debido a sus preciosos bares y restaurantes, que aseguran buenos planes nocturnos.
DATOS ÚTILES
INFORMACIÓN
Las agencias de turismo de la región no cuentan con paquetes que incluyan todos los servicios para poder disfrutar del litoral paulista. Sin embargo, son capaces de armar un plan a la medida de cada viajero, con la ventaja de poder llegar a São Paulo en avión en unas cuatro o cinco horas. Otra opción es organizar el viaje gestionando todos los servicios por internet. El costo es muy conveniente si se tiene en cuenta la calidad de las playas que se pueden disfrutar.
CÓMO LLEGAR
En avión: desde Buenos Aires a São Paulo, ida y vuelta, directo, hay pasajes desde $2668 por Aerolíneas Argentinas o LAN
En Bus: desde Retiro (Bs. As.) a Tiete (São Paulo), ida y vuelta, coche cama, $ 1950 por Pluma Internacional.
MONEDA
1 real equivale a 2,67 pesos.
ALOJAMIENTO
Posadas nivel medio cercanas a las playas desde 120 reales en base doble aproximadamente.
CÓMO MOVERSE
Auto: permite llegar desde São Paulo a la costa y moverse con libertad para disfrutar de las playas que más gusten el tiempo que se desee. El alquiler de un auto económico cuesta 550 reales la semana.
Transporte público: los buses que llegan a los distintos municipios del litoral salen de la Terminal Tiete, en São Paulo. La empresa Litorânea cubre los distintos trayectos. A Ubatuba, por ejemplo, hay entre siete y ocho salidas por día y el viaje dura cuatro horas. El billete (ida) cuesta 50 reales. Las salidas de São Paulo, de lunes a domingo, son: 07:00; 08:30; 10:30; 13:00; 16:00; 17:00; 18:30 y 21:00 h. De todas maneras conviene consultar en www.litoranea.com.br
EL CLIMA
El litoral paulista se caracteriza por ser lluvioso todo el año. Hay mayores precipitaciones en el Norte (Ubatuba) que en el Sur (Cananéia). Lo más común es que brille el sol durante la mayor parte del día y llueva al final de la tarde. Ese tipo de lluvia se agradece, refresca el ambiente y no impide disfrutar de las playas. Con independencia de la lluvia, es posible bañarse casi todo el año. Tan solo durante las dos o tres semanas más frías del invierno resulta bastante difícil entrar al mar. La temperatura promedio es de 23°C.