Se cerró la causa de uno de los hechos más aberrantes

La fiscal Benito sorprendió con una reflexión.

Por Redacción

RIO COLORADO (ARC).- La fiscal que investiga el doble crimen de Sergio Sorbellini (19) y Raquel Lagunas (17), Ana Benito, aseguró ayer que la causa está legalmente prescripta por haber transcurrido quince años del doble asesinato.

Además dijo que el padre del joven Sorbellini conocía el móvil del hecho y por alguna razón muy poderosa no pudo decirlo a la Justicia.

Sergio y Raquel fueron muertos el 12 de marzo de 1989 y ayer se cumplieron quince años del horrendo crimen que no tendrá castigo para sus autores.

La fiscal Benito, en declaraciones efectuadas a la FM de la Comarca de La Adela, afirmó que «la causa está legalmente prescripta. El artículo 62 del Código Penal dice que la acción no podrá prolongarse o la acción prescribe -cuando tiene una pena perpetua- a los quince años como máximo. El Estado tiene un límite temporal para perseguir, eso quiere decir prescripción. Tenemos un determinado tiempo para perseguir un delito y el máximo es quince años. El trascurso del tiempo opera y así son las cosas. Este no es un caso de imprescriptibilidad como sería el holocausto».

Asimismo opinó sobre el móvil del crimen y en ese sentido dijo que el padre de Sergio, Herminio Sorbellini -ya fallecido- sabía más de lo que dijo ante la justicia.

«Una de las más fuertes convicciones sobre el móvil del homicidio es que algo sabía el padre de Sergio. Me llamó poderosamente la atención que ocho años después de este hecho, Sorbellini padre haya recordado mágicamente, porque le trajimos la prueba, que el día que mataron a su hijo había almorzado con una persona, que al menos el rumor local indicaría que sabía algo o tenía alguna relación. Fue un dato muy revelador de que evidentemente en este padre tan compungido y tan preocupado, algo había operado para que durante ocho años se olvidara este dato».

La fiscal prosiguió diciendo que «me sorprendí cuando le tomamos la última testimonial cinco o seis meses antes que falleciera, donde finalmente lo recordó. El móvil lo sabía el padr y por alguna razón poderosísima no pudo decirlo a quien investigaba la muerte de su hijo. Yo no lo juzgo, pienso que tenía una razón poderosísima».

Al respecto agregó: «la impresión que me quedó es que si no logro que se sincere con la justicia el padre de uno de los chicos muertos, la pregunta de la fiscalía era cómo vamos a descubrir quien los mató».

Finalmente aseguró que se hizo todo el esfuerzo posible para esclarecerlo pero que no se pudo lograrlo.

«La sensación que me queda es que quise y no pude. Yo ingresé en la causa siete años después de ocurrido el hecho y se hizo el mayor y mejor esfuerzo».