“¿Será que tenemos lo que merecemos o merecemos una vida mejor?”

Por Redacción

Esta carta va dirigida a todo ciudadano nativo o por opción de este querido país donde nací y donde actualmente lucho por sobrevivir del modo más antiguo: trabajando honestamente para ver crecer a mi familia y velar para que nada le falte. Desde hace una semana se habla solamente del fallecimiento del fiscal Nisman y el país completo está dividido en opiniones. Duele tanto darse cuenta de que en una de las sospechas se encuentren involucrados nuestros gobernantes… Al usar mi memoria, ya en mis casi cincuenta años de historia vivida, y sumándole la escrita por nuestros antepasados, llego a la conclusión de que somos culpables de lo que nos pasa, nunca logramos conformarnos con los destinos que nos forjaron nuestros representantes. Deseo con el alma un país más justo y seguro. Para ello hay que trabajar y cambiar los modelos… año tras año usamos las frases que aprendemos de nuestros errores pero resulta que siempre los cometemos y en definitiva el pueblo es el único que termina recogiendo los restos e intenta levantarlos. Somos cómodos y ociosos y sí, muy solidarios, pero no alcanza… hay que madurar y pensar en grandes cambios. Hoy se escuchan voces y se ven pintadas “Yo soy Nisman”. No estoy de acuerdo; todos somos argentinos, no importa cómo nos llamemos. Nos tienen divididos y comprados, nuestra dignidad está en algún bando no por convicción sino por conveniencia y eso, señoras y señores, es malo. Basta de gobiernos perpetuos. Si miran en la historia, están dirigiendo nuestros destinos los mismos de siempre; hemos tenido políticos que no dudo de que muchos sean de buena voluntad, pero hay una frase muy gastada en la boca del pueblo que dice que hay que ser político o meterse en política para salvarse. Basta, señores, de decirlo; háganlo, salgan de pobres, ¿no se dan cuenta de que las riquezas de nuestra tierra las tienen las personas que votamos democráticamente y siempre son las mismas? Considero que hay que cambiar la mentalidad, sin miedos. Hay que generar una gran transformación, tener nuevas caras en todos los puestos políticos y sindicales. ¿Cuántos años hace que están en la conducción de los trabajadores los mismos de siempre? ¿Cuánto hace que tenemos los mismos diputados, senadores, etcétera? Están allí gracias a nuestro voto y vemos cómo su grandeza económica es incalculable e invaluable. Tan criticado fue don Julio Grondona… a partir de ahora se puede cambiar la conducción del fútbol argentino y el cargo no es reelegible; es un principio a exigir en todos los organismos. Cualquier ciudadano elegido democráticamente en el cargo al que se haya postulado (sea político, sindical, judicial, etcétera), después de sus cuatro años de ejercicio no debe ocupar ningún cargo público en los diez años posteriores. El cargo para el cual haya sido elegido debe ser muy bien remunerado y cada tres meses controlado por un agente externo que evalúe que su crecimiento económico sea directamente proporcional con sus ingresos; en caso de no justificarlos, entraría en la sospecha de que está delinquiendo y debería ser apartado sin fuero alguno que lo proteja. ¿Cómo es posible que en nuestra Justicia haya hombres y mujeres designados como jueces y sus cargos sean eternos? Es enfermizo ver lo que sucede a diario… siempre son las mismas personas supuestamente justas. Representantes gremiales a la vez dirigen clubes de fútbol, otros gozan de más de un cargo sindical y político, maestros piqueteros con nombramientos en la política, movimientos juveniles pagos simplemente reclutados para juntar votos, subsidios entregados en muchos casos para fomentar la vagancia y, lo más dramático: en este país el crimen no paga; al contrario, se le paga y se le permite tener un sindicato. Dejemos de criticar y gobernar en charlas de café y pongámonos a trabajar para un futuro mejor. No digo que mis propuestas sean correctas, pero creo que son adecuadas para que algún día mis nietos vivan en un país más justo y sin tanta delincuencia. Argentinos, basta de gobiernos perpetuos y de delincuencia; dejemos de ser cómodos y pongámonos a trabajar para cambiar nuestro futuro. Seamos los generadores para pedir urgentes cambios… ahora, en las próximas elecciones, deberíamos hacernos escuchar. Fabián Enrique Eckers, DNI 17.859.244 Roca

Fabián Enrique Eckers, DNI 17.859.244 Roca