Sigue la protesta frente al Castro Rendón por un delito que nadie investiga
La familia de un joven baleado reclama que la Justicia de Neuquén o de Río Negro tome el caso, que quedó en medio de un insólito limbo legal. Hubo corte de calle y un colectivo retenido.
Neuquén
Familiares y amigos cortaron la calle y retuvieron un colectivo de la empresa Pehuenche, para exigir respuestas por el caso de Abel Laurín. El joven de 19 años recibió un disparo en la cabeza el 4 de febrero cuando se encontraba a orillas del río Neuquén y permanece internado en el hospital Castro Rendón. Sus allegados piden que la Justicia de Neuquén o de Río Negro investiguen el caso.
“Dos personas del lado de Cipolletti, que yo sé quienes son pero el juez y la policía no, llegaron tirando tiros y uno de ellos pega en mi hijo. Desde ese momento él está acá -en el hospital- y el sábado entró en coma”, repasó los hechos con bronca Luis Laurín, el padre del joven herido.
Según trascendió el 4 de febrero de este año el muchacho baleado fue al río Neuquén a pasar la tarde junto a sus amigos. Por motivos que se desconocen hubo un cruce de insultos con otros chicos que estaban en la costa enfrentada, en Cipolletti. Las cosas terminaron de la peor manera ese día, cuando una bala le dio en la cabeza y lo dejó en coma.
Desde entonces y hasta el momento nadie investiga el caso ya que la Justicia neuquina se declaró incompetente por entender que el disparo fue efectuado desde Río Negro. “El fiscal Agustín García cuando tomó la causa estuvo 10 días y se la tiró a Cipolletti. Allá el fiscal -José- Chazarreta, me dice que no sabe qué hacer porque las personas que dispararon se cruzaron para Neuquén. Acá nos están tomando el pelo”, manifestó Luis.
El lunes por la tarde decenas de personas que incluían familiares y amigos de Abel, se concentraron en las puertas del nosocomio y comenzaron a anticipar medidas de fuerza.
Antes de las 21 la paciencia llegó a sus límites y el grupo se trasladó a la esquina de Buenos Aires y Talero, con afiches y bombos. Luego de algunas idas y vueltas interrumpieron el tránsito y finalmente lograron retener un colectivo la empresa Pehuenche. Luego el chofer condujo la unidad a las puertas del hospital sobre calle Buenos Aires, donde se mantuvo el reclamo.
El padre del joven baleado señaló que “no vino ningún fiscal, no vino ningún funcionario, se lavaron todos las manos. No se si fue un accidente o qué fue, pero fueron dos pibes que pegaron un tiro, ellos andan tranquilos por la calle y ahora mi hijo se está muriendo, la familia está desesperada hace cuatro meses”, dijo.
Los familiares de Laurín agredieron el domingo en el hospital a un joven al que atribuyen estar vinculado con el hecho.
Aún continúan con el reclamo frente al Castro Rendón a la espera de que alguien se comunique con ellos. La calle se mantuvo cortada y el colectivo retenido hasta las 10.30 del martes. También amenazaron con ir a cortar los puentes carreteros de la ruta 22, pero no concretarán dicha medida.
“Me dejaron a mi hijo en estado vegetativo esperando la muerte porque desde el sábado está en agonía. Estas personas me cagaron la vida pero todavía confío en la Justicia”, concluyó.
Agencia Neuquén y rionegro.com.ar