“Sin igualdad no hay justicia”

Redacción

Por Redacción

Soy ciudadano de General Roca. Tengo una nena de siete años a quien he criado toda su vida. Su madre la abandonó a los 3 años, yéndose a la provincia de Buenos Aires, donde tiene hijos de otros matrimonios. En esos cuatro años sólo vino a verla dos veces. Jamás la ayudó con nada más que con promesas de futuras encomiendas que nunca llegaron. No obstante eso, la madre de mi hija se encontraba cobrando la asignación universal por hijo por mi hija, aun no estando la nena con ella. Hice denuncias a Anses y a los organismos pertinentes pero, al igual que en el Juzgado de Familia Nº 16, hicieron oídos sordos, ya que por ser la madre tenía derecho a cobrar la asignación universal. En enero del 2013, esta asignación se cortó por no poseer las libretas de vacunación y otros papeles –que yo sí tenía– para actualizar este beneficio. Desde ese momento la madre de mi hija me inició una demanda por la tenencia de mi hija. La niña estaba cursando su segundo grado en una escuela de Roca. Hace cuatro meses la madre de mi hija vino a acordar el régimen de visitas ante el Juzgado Nº 16 de la ciudad de General Roca y, aprovechando mi buena voluntad y una inofensiva salida al centro de mi ciudad, se la llevó con lo que traía puesto, mientras se tramitaba el régimen de visitas que ella tendría. Ya hace cuatro meses que vengo peleando con aquellos que supuestamente están encargados de representarme. Una tal Malvina, del Juzgado Nº 16; la Dra. Peruzzi y la Dra. Andrea Tormena, jueza encargada. Actualmente estoy sin representación, ya que el Juzgado Nº 16 dice que ya no puede representarme más y que debo pagar un abogado. No sólo perjudican a mi hija y a mí sino que violan mis derechos constitucionales como ciudadano de esta nación. Me hablan de igualdad ante la ley. No hay igualdad. Los hombres, sólo por el hecho de serlo, estamos en total desventaja ante este tipo de casos, como si todas las madres fueran santas. Cuando los hombres entramos en estos juzgados, el 16 y el 18, que seguramente no hay diferencias, sabemos de antemano que la Justicia no va a ser igualitaria con nosotros y que llevamos las de perder ante las “madres”. No vemos un juzgado cuando entramos, vemos una carnicería. Esto no es un juzgado para nosotros los hombres, debemos cambiarles el nombre a los juzgados 16 y 18. Ahora me pregunto, ¿vale sacrificar a una niña de siete años, psicológica y físicamente, sacarla de su ambiente, de sus amigas, de su padre, de sus tías, de una buena educación, salud y un sano entorno familiar, todo por $ 400 de una asignación universal? Yo hubiera pagado $ 4.000 por mes para que se quedara conmigo y no sufriera. P. W. M. DNI 27.965.716 Roca N. de la R.: se publican sólo las iniciales del firmante para preservar la identidad de la menor.

P. W. M. DNI: 27.965.716 General Roca N de la R. Se publican sólo las iniciales del firmante para preservar la identidad de la menor.


Soy ciudadano de General Roca. Tengo una nena de siete años a quien he criado toda su vida. Su madre la abandonó a los 3 años, yéndose a la provincia de Buenos Aires, donde tiene hijos de otros matrimonios. En esos cuatro años sólo vino a verla dos veces. Jamás la ayudó con nada más que con promesas de futuras encomiendas que nunca llegaron. No obstante eso, la madre de mi hija se encontraba cobrando la asignación universal por hijo por mi hija, aun no estando la nena con ella. Hice denuncias a Anses y a los organismos pertinentes pero, al igual que en el Juzgado de Familia Nº 16, hicieron oídos sordos, ya que por ser la madre tenía derecho a cobrar la asignación universal. En enero del 2013, esta asignación se cortó por no poseer las libretas de vacunación y otros papeles –que yo sí tenía– para actualizar este beneficio. Desde ese momento la madre de mi hija me inició una demanda por la tenencia de mi hija. La niña estaba cursando su segundo grado en una escuela de Roca. Hace cuatro meses la madre de mi hija vino a acordar el régimen de visitas ante el Juzgado Nº 16 de la ciudad de General Roca y, aprovechando mi buena voluntad y una inofensiva salida al centro de mi ciudad, se la llevó con lo que traía puesto, mientras se tramitaba el régimen de visitas que ella tendría. Ya hace cuatro meses que vengo peleando con aquellos que supuestamente están encargados de representarme. Una tal Malvina, del Juzgado Nº 16; la Dra. Peruzzi y la Dra. Andrea Tormena, jueza encargada. Actualmente estoy sin representación, ya que el Juzgado Nº 16 dice que ya no puede representarme más y que debo pagar un abogado. No sólo perjudican a mi hija y a mí sino que violan mis derechos constitucionales como ciudadano de esta nación. Me hablan de igualdad ante la ley. No hay igualdad. Los hombres, sólo por el hecho de serlo, estamos en total desventaja ante este tipo de casos, como si todas las madres fueran santas. Cuando los hombres entramos en estos juzgados, el 16 y el 18, que seguramente no hay diferencias, sabemos de antemano que la Justicia no va a ser igualitaria con nosotros y que llevamos las de perder ante las “madres”. No vemos un juzgado cuando entramos, vemos una carnicería. Esto no es un juzgado para nosotros los hombres, debemos cambiarles el nombre a los juzgados 16 y 18. Ahora me pregunto, ¿vale sacrificar a una niña de siete años, psicológica y físicamente, sacarla de su ambiente, de sus amigas, de su padre, de sus tías, de una buena educación, salud y un sano entorno familiar, todo por $ 400 de una asignación universal? Yo hubiera pagado $ 4.000 por mes para que se quedara conmigo y no sufriera. P. W. M. DNI 27.965.716 Roca N. de la R.: se publican sólo las iniciales del firmante para preservar la identidad de la menor.

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