Sobisch quiere a Nokia en Neuquén

En su primer día en Dallas, el gobernador intentó convencer a la empresa de que se instale en la provincia

Por Redacción

DALLAS, Estados Unidos (Enviado especial).- Jorge Sobisch utilizó su primer día en esta ciudad para intentar arrebatarle al gigante de las telecomunicaciones, la empresa Nokia, la inversión que proyecta hacer en la Argentina. La negociación fue planteada en un pie de igualdad con las provincias de Córdoba y Buenos Aires, y continuaba al cierre de este despacho, según la estrategia de «vender» los proyectos de desarrollo que llevan los neuquinos en sus carpetas.

El mandatario provincial, en una conversación previa a su partida, dijo que Neuquén ofrecerá las ventajas comparativas en materia fiscal respecto de sus competidoras.

En ese punto, tanto Sobisch como el diputado nacional Pedro Salvatori coincidieron en que el obstáculo fundamental para las inversiones está constituido por el impuesto sobre el valor agregado. Mañana sera el plato fuerte de la gira, con los encuentros previstos con los principales representantes del sector petrolero de este Estado: Pioneer, Exxon, y los arquitectos del estudio Morris, uno de los mas importantes en materia de obras de infraestructura para el sistema penitenciario.

Si bien la agenda -que ya estaba programada con escaso margen- quedó estrecha para la cantidad de actividades previstas, Sobisch y la numerosa comitiva que lo acompaña tuvo tiempo de escuchar las exposiciones de los ejecutivos de Alliance, una asociación mixta sin fines de lucro que opera la zona franca de esta ciudad. En ella esta instalado el aeropuerto de industrias y de cargas más importante del mundo, con 25 aviones cargueros programados diariamente, seis convoyes ferroviarios por día provenientes de la costa oeste y un total de 42 mil contenedores mensuales que ingresan y egresan según los mecanismos intermodales de transporte.

Steve Boecking, el director general de la zona franca, explicó que en un área donde viven cinco millones de personas, en diez años de desarrollo se instalaron más de cien compañías, se generaron 16 mil puestos de trabajo directos con una inversión sostenida en el tiempo de cuatro mil millones de dólares. El gestor de la iniciativa es Ross Perot hijo, el heredero de una de las fortunas más imponentes de este país y vástago de quien se presentó en la anterior contienda electoral para la presidencia de los Estados Unidos como candidato independiente.

Ayer, con el marco del recuento de votos uno a uno en el Estado de Florida -que decidiría el nombre del futuro ocupante de la Casa Blanca- y la inminente ejecución de un condenado a muerte mexicano, esta ciudad de 2,5 millones de habitantes mantuvo su paisaje normal, sacudido solamente por embotellamientos de tránsito en la carretera principal, la avenida 35 Oeste, que une Fort Worth con la zona franca de Alliance.

Además de las principales empresas -Nokia, Nestle, Texas Instruments, Hewlett Packard, Mitsubishi, Panasonic-, la zona franca opera el aeropuerto de cargas donde el gobierno federal invertirá para ampliar su pista en mil metros mas, ofrece complejos residenciales a familias de clase media, programa emprendimientos de diversión y recreación y desarrolla institutos educativos. Boecking explicó que se trata de una asociación especial entre los organismos gubernamentales y la iniciativa privada. La ciudad, dijo, se responsabiliza de proporcionar los servicios de agua, electricidad, energía y seguridad y Alliance «desarrolla la infraestructura».

Los edificios que ocupan las empresas son alquilados o comprados, pero en todo caso «hay un crecimiento constante».

La primera jornada en Estados Unidos comenzó después del mediodía y tras un viaje de mas de 14 horas con trasbordo en Miami.

Guerra a los fumadores

FORT WORTH, Estados Unidos (Enviado especial).- Después de ocho horas netas sobre el avión y más de diez sin tocar un tabaco, los organismos de los fumadores de la comitiva -perseguidos por las restricciones vigentes en este país- buscaron desesperadamente un lugar donde calmar el síndrome de abstinencia.

Así las cosas, el empresario Julio Viola y el intendente Horacio Quiroga encontraron una fisura en el protocolo en el aeropuerto de Miami.

Dejaron el equipaje con el grueso de la bulliciosa delegación y salieron por una puerta que daba a un lugar al aire libre. Quiroga llevaba en sus manos un bollo de papel que iría a dormir a un basurero, esquivo hasta entonces.

Cuando ambos quisieron reingresar -el intendente todavía con el papel arrugado en su diestra- un enorme y temible guardia comenzó a proferir instrucciones en inglés y a los gritos. Ambos se sorprendieron mucho, pero el ingreso les fue impedido.

Tuvieron que dar la vuelta y recorrieron el mismo camino que habían hecho antes con los bártulos, sólo que con un retraso considerable.

Quiroga, muy sorprendido y quizás demudado por la casi infracción, dijo que no sólo le prohibieron volver, le aseguraron que si el papel que portaba tocaba el piso, lo habrían multado con 250 dólares. Ahora está pensando en aplicar esa reglamentación en la ciudad que gobierna.