Día del Investigador Científico: el legado de Houssay y el rol de la ciencia de la Patagonia ante los incendios forestales

En el Día del Investigador y la Investigadora Científica, Conicet Patagonia Norte presenta micros audiovisuales sobre el rol de los científicos frente a los incendios forestales, con foco en una ciencia comprometida con las urgencias y en diálogo con la sociedad.

Por Florencia Bark

Cada 10 de abril, Argentina recuerda a Bernardo Houssay, el primer latinoamericano en obtener un Premio Nobel en Ciencias y uno de los impulsores de una idea que sigue vigente: la ciencia no puede vivir de espaldas a la sociedad.

En la Patagonia, ese legado hoy se lleva a la práctica con iniciativas concretas. En uno de los conflictos socioambientales más urgentes, los incendios forestales, hay científicos y científicas comprometidos con el conocimiento, la investigación y las causas.

En el contexto de la efeméride, desde Conicet Patagonia Norte eligieron conmemorar la fecha con el lanzamiento de una serie de micros de divulgación científica que buscan tender un puente entre el conocimiento y la comunidad.

Fotos gentileza Manuel Facundo Fernández Ceballo.

Con imágenes registradas durante los incendios en Mallín Ahogado y el Parque Nacional Los Alerces, el material interpela. No se trata solo de comunicar trabajos, sino de poner la ciencia en práctica en territorios donde el fuego es una amenaza constante.

El proyecto consta de cuatro capítulos que recorren distintos escenarios de la región y abordan el fenómeno de los incendios desde múltiples dimensiones: sus causas, sus impactos, los procesos de restauración ecológica y, sobre todo, la responsabilidad social frente a estos eventos.

Este ciclo pone en primer plano el trabajo de equipos científicos que desarrollan conocimiento situado para la prevención, análisis y recomendaciones para la gestión del fuego.

Detrás de cada micro hay especialistas dee distintos institutos del sistema científico nacional quienes investigan y aportan una mirada que combina conocimiento, prevención y propuestas. No se limitan a los laboratorios, sino que construyen en diálogo.

Fotos gentileza Manuel Facundo Fernández Ceballo.

Participan Mariano Amoroso y Melina Páez del Irnad (Conicet-UNRN), Alma Tozzini del IIDyPCa (Conicet-UNRN), Juan Paritsis investigador en el Inibioma (Conicet-UNCo), Gustavo Villarosa y Débora Beigt del Ipatec (Conicet-UNCo), Mario Pastorino del IFAB (Conicet-INTA) y Javier Grosfeld del Área de Proyectos Institucionales del CCT Conicet Patagonia Norte.

La dirección y realización audiovisual está a cargo de Manuel Facundo Fernández Ceballo, en tanto la edición y montaje de Juan José Gómez y la producción periodística es de Mariela Méndez.

La ciudadanía podrá acceder a estas piezas audiovisuales a partir de hoy por los canales oficiales del Conicet Patagonia Norte a través de YouTube (@CONICETPatagoniaNorte) y a través de las redes sociales institucionales (Instagram: conicetpatagonianorte). 

La divulgación científica como herramienta


El proyecto también revela otra dimensión que es la necesidad de democratizar el conocimiento: muestra cómo trabajan los científicos, qué saben y qué pueden aportar frente a problemáticas concretas. En tiempos donde la desinformación puede amplificar riesgos, la divulgación se vuelve una herramienta estratégica.

Bernardo Houssay, médico, farmacéutico e investigador argentino.

De esta manera, las ideas de Bernardo Houssay resuenan con fuerza en el presente. Aquel que rechazaba homenajes materiales y pedía, en cambio, que el país apostara al desarrollo científico y cultural, encuentra en estas acciones una forma de continuidad.

No hay estatuas ni medallas, pero sí conocimiento en movimiento. No hay placas, pero los investigadores que ponen el cuerpo frente a los desafíos de su época están ahí. Investigar no es solo producir conocimiento, es también asumir un compromiso con la realidad.

Por qué se celebra el Día del Investigador y la Investigadora Científica 


Un día como hoy, pero en 1887; nacía en Buenos Aires Bernardo Alberto Houssay. En su honor, cada 10 de abril en Argentina se conmemora el Día del Investigador y de la Investigadora Científica. A nivel internacional también se celebra su legado hoy bajo la denominación «Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología». 

Houssay fue un estudiante prodigio. Se graduó de bachiller a los 13 años en el Colegio Nacional de Buenos Aires. A los 17 años se recibió de farmacéutico y a los 23, de médico. En 1947 logró un hito: ganó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina y se convirtió en el primer latinoamericano en recibir la distinción en ciencias. 

Sus investigaciones y descubrimientos sobre el papel de la hipófisis en la regulación de la cantidad de azúcar en sangre marcaron un antes y un después en la medicina, para comprender la diabetes. 

Si bien ya era conocido por sus extraordinarias investigaciones en distintos centros científicos del exterior, la obtención del Nobel le otorgó la consagración internacional e instaló a Argentina en el mundo de la ciencia.

Esa distinción fue un gran impulso para seguir liderando proyectos de investigación y continuar con la formación de seguidores. Uno de sus mayores discípulos fue Luis Federico Leloir, Premio Nobel de Química en 1970. Un Nobel formó a otro Nobel, ambos argentinos, un hecho muy poco común en el mundo.

“No deseo estatuas, placas, premios, calles o institutos cuando muera. Mi voluntad es que no se haga nada de eso. Mis esperanzas son otras. Deseo que mi país contribuya al adelanto científico y cultural del mundo actual, que tenga artistas, pensadores y científicos que enriquezcan nuestra cultura y cuya obra sea beneficiosa para nuestro país, nuestros compatriotas y la especie humana”, fueron las palabras de Houssay en aquellas épocas. 

La casa donde vivió entre 1925 y 1971 en la Ciudad de Buenos Aires fue convertida en museo y declarada Lugar Histórico Nacional en 1999.


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