Crearon tomates con más vitamina D: un solo fruto podría aportar lo mismo que dos huevos”
Científicos del Reino Unido desarrollaron tomates capaces de acumular más provitamina D3 mediante edición genética. Ahora investigan si su consumo puede ayudar a mejorar los niveles de esta vitamina, fundamental para los huesos y los músculos.
Un tomate que, además de aportar sabor y nutrientes, podría convertirse en una nueva fuente de vitamina D. Lo que parece una idea futurista ya es objeto de investigación científica. Un equipo de especialistas del Reino Unido logró desarrollar tomates con mayor contenido de provitamina D3, un compuesto que puede transformarse en vitamina D mediante la exposición a determinados tipos de luz ultravioleta.
Según explicó InfoAlimentos, una iniciativa del Consejo Argentino sobre Seguridad de Alimentos y Nutrición, el avance fue desarrollado por investigadores del John Innes Centre, quienes utilizaron una técnica de edición genética para mejorar el perfil nutricional de este alimento cotidiano. El objetivo es encontrar nuevas alternativas para incorporar vitamina D a la alimentación, especialmente en personas que consumen pocos alimentos de origen animal.
Tomates con vitamina D: cómo funciona el descubrimiento
La investigación estuvo liderada por Cathie Martin, del John Innes Centre, en el Reino Unido. Los científicos modificaron una secuencia específica del ADN de los tomates para favorecer la acumulación de provitamina D3 tanto en los frutos como en las hojas.
Esta sustancia es precursora de la vitamina D3 y puede convertirse en ella cuando recibe radiación ultravioleta UVB, presente en la luz solar.
Los resultados fueron prometedores: los tomates editados acumularon casi el doble de provitamina D3 que los convencionales.
Además, los investigadores observaron que la modificación no alteró la apariencia de los frutos ni afectó el crecimiento o el rendimiento de las plantas estudiadas.
Un tomate podría aportar tanta vitamina D como dos huevos
Uno de los datos más llamativos de la investigación está relacionado con el potencial nutricional de estos tomates.
De acuerdo con los experimentos, un tomate biofortificado, después de recibir el tratamiento adecuado con radiación UVB, podría contener una cantidad de vitamina D comparable a la de dos huevos medianos o 28 gramos de atún.
Este resultado abre nuevas posibilidades para desarrollar alimentos vegetales enriquecidos con nutrientes que habitualmente se encuentran en productos de origen animal.
Sin embargo, hay una aclaración importante: no significa que los tomates comunes que compramos en la verdulería tengan esa cantidad de vitamina D. Se trata de variedades desarrolladas mediante edición genética y sometidas a condiciones específicas.
Por qué la vitamina D es tan importante para la salud
La vitamina D cumple funciones esenciales en el organismo. Participa en la absorción del calcio y del fósforo, contribuye al mantenimiento de los huesos y los músculos y también interviene en el funcionamiento del sistema inmunitario.
Nuestro cuerpo puede producirla cuando la piel recibe radiación solar. También es posible obtenerla mediante alimentos como pescados grasos, huevos y determinados productos fortificados.
El desafío es que las fuentes alimentarias vegetales de vitamina D son limitadas, por lo que esta innovación podría representar una alternativa interesante para quienes siguen una alimentación vegetariana o vegana.
De todos modos, una alimentación equilibrada y la evaluación médica siguen siendo fundamentales para prevenir o tratar una deficiencia de esta vitamina.
La nueva investigación: probarán si estos tomates mejoran la vitamina D en sangre
El descubrimiento ya dio lugar a una nueva etapa de investigación.
A través del estudio ViTaL-D, impulsado por el Quadram Institute, los científicos buscan determinar si la vitamina D presente en estos tomates puede ser aprovechada eficazmente por el organismo.
Para avanzar con el proyecto, se cultivó una tonelada de tomates biofortificados en las instalaciones del John Innes Centre.
La investigación contempla la participación de alrededor de 200 personas con niveles bajos de vitamina D, quienes consumirán regularmente una porción de sopa elaborada con estos tomates durante tres meses.
El objetivo es analizar si esta incorporación alimentaria puede producir mejoras medibles en los niveles de vitamina D en sangre.
Los resultados serán fundamentales para conocer el verdadero alcance de la innovación.
Qué es la edición genética y por qué podría transformar los alimentos
La edición genética permite realizar modificaciones precisas en determinadas secuencias del ADN de una planta para mejorar características específicas.
A diferencia de algunas técnicas de transgénesis, no requiere necesariamente incorporar genes de otras especies.
En el caso de los tomates, los científicos utilizaron esta herramienta para aumentar un compuesto que ya se encuentra naturalmente en la planta.
Esta tecnología también se investiga para desarrollar cultivos con mejores perfiles nutricionales, mayor resistencia a determinadas enfermedades y características que faciliten su producción.
¿Cuándo podrían llegar estos tomates a las verdulerías?
Aunque los resultados son alentadores, todavía no hay una fecha confirmada para su comercialización masiva.
Antes será necesario completar las investigaciones sobre su aprovechamiento nutricional, evaluar las condiciones de producción y cumplir con los requisitos regulatorios correspondientes.
Por ahora, los tomates enriquecidos con provitamina D3 representan una innovación científica en desarrollo, no un alimento disponible de manera habitual en los comercios.
El avance demuestra, sin embargo, que la biotecnología podría ofrecer nuevas herramientas para mejorar la calidad nutricional de alimentos que ya forman parte de nuestra mesa.
Un alimento tan cotidiano como el tomate podría convertirse, en el futuro, en un aliado para mejorar el aporte de vitamina D, siempre que los estudios en personas confirmen sus beneficios.
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