Cutral Co tiene su historia reflejada en la obra “Agua de Fuego, el renacer del pueblo”
El Ballet Folklórico Municipal estrenó esta pieza para celebrar los 90 años de la fundación de la ciudad. Los tramos más importantes de la historia local se reflejan en los diferentes escenas.
“Agua de fuego, el renacer del pueblo” es el nombre que los creadores de la obra le pusieron a este trabajo de danza en el que se refleja la historia de Cutral Co. En los 90 años que cumple la ciudad hoy se estrenó este trabajo donde el cuerpo de baile que conforma el Ballet Folklórico Municipal puso a disposición del público.
Iván Álvarez y Gabriela Marín, dirigen este ballet folklórico creado hace ocho años atrás. Esta vez, quisieron dejar plasmado en una propuesta de danzas, la historia local, con los hitos y características de la localidad.
En febrero de este año empezaron a pensarla, con el correr de los meses quedó finalizada y su estreno se concretó a principios de este mes.
“En el camino, con el correr de los meses se fue afinando, seleccionando la música puntual y el hilo conductor. Saber qué queríamos contar, sabiendo que la ciudad tiene muchos momentos para transmitir, pero pensándolo en el espectáculo es importante la selección de las cosas que marcaron la ciudad”, explicó Gabriela.
Con la experiencia previa que tuvieron el año pasado cuando presentaron “La Pueblada”, se fue plasmando la nueva obra. Recopilaron testimonios y bibliografía y se plantearon: ¿qué nos representa?. Ese fue el punto de partida. El viento fue uno de los primeros temas que surgió.
El viento como hilo conductor
“Pedimos testimonios específicamente de la Pueblada y eso surgió también como un ejercicio de interpretación”, aportó Iván. Entonces escucharon a quienes eran niños o adolescentes cuando ocurrió hasta los adultos para que les relataron en primera persona lo vivido.
En el caso de los integrantes del ballet -tienen entre 18 a 32 años- muchos todavía no habían nacido en ese momento.
La obra contempla unas diez escenas de baile que respetan un orden cronológico, con el viento como hilo conductor, donde se refleja a la pionera de la Aguada, Carmen Funes “La Pasto Verde”; y que indican la fundación del pueblo con la fiesta que incluye el chamamé.
Los años oscuros de la última dictadura militar tampoco se pasaron por alto, teniendo en cuenta que aquí se concretó el denominado “Operativo Cutral Co”, con la desaparición y secuestro de vecinos, muchos de los cuales siguen hasta hoy desaparecidos.
Uno de los mayores desafíos fue la recreación del viento y los directores pensaron en hacer una coreografía más libre, con música que no necesariamente era folklórica. “La idea fue representar lo que el viento significa para los vecinos: lo que trae y lo que se lleva”, dijo Iván.
No a un punto de la literalidad, pero si como una representación de lo que implica este fenómeno. “Acá había que ir más al cuerpo, ir más a lo que se sintió o lo que nosotros creíamos que podía representar sólo con la danza algo tan fuerte como la dictadura, por ejemplo”. Sin que se deje de bailar y recrear.
Y a la vez, intentar dejar un mensaje claro, en especial a las nuevas generaciones, que ese hecho histórico ocurrió y que no debe volver a pasar. “Teníamos la necesidad de plasmar la defensa de la democracia desde el arte y usar la danza como herramienta de transformación, a disposición y al servicio de la sociedad”, aclararon.
Una de las escenas que con mayor fluidez salió fue la de la zamba La Pasto Verde, porque está tan naturalizada entre todos que sale con mucha facilidad.
El estreno de esta obra que se hizo en el Centro Cultural de Cutral Co permitió a los creadores observarla y pensar qué se puede modificar o agregar. “Creo que eso siempre va a suceder con las obras cuando llegas al estreno”, dijo Iván.
“Fue increíble lo que contaron con sus gestos y su interpretación, como que cada cuadro tuvo la cuota de emoción que necesitaba y que intentábamos marcarles en los ensayos. Y eso surgió”, concluyó Gaby.
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