De una pequeña heladería entre las montañas de Villa Pehuenia a la Copa Argentina del Helado Artesanal
Desde una pequeña heladería de montaña rodeada de pehuenes hasta los pabellones de La Rural, en Buenos Aires. La historia de Pablo Torres Mamone, Gastón Banegas y el equipo de Estación Montaña, que representó a Villa Pehuenia en la Copa Argentina del Helado Artesanal. Un viaje de más de 1.400 kilómetros atravesado por la pasión por el oficio.

Un equipo neuquino participó de la Copa Argentina del Helado Artesanal, que se realizó el miércoles y jueves en La Rural, Buenos Aires, en el marco de la FITHEP organizada por AFADHYA, la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines. Pablo Alejandro Torres Mamone y Gastón Banegas, de Estación Montaña de Villa Pehuenia, representaron a Neuquén en la búsqueda del mejor helado artesanal de Argentina.
Durante los días previos a la competencia, Pablo observaba el movimiento con una mezcla de ansiedad y asombro. Llevaba dos días recorriendo los pabellones de La Rural, donde se desarrollaba el certamen. Todavía le costaba creer que estaba allí. No porque dudara de su trabajo, sino porque le resultaba difícil dimensionar el recorrido realizado para llegar hasta ese escenario.
Hacía apenas unos días estaba en Villa Pehuenia, entre bosques de araucarias, montañas nevadas y caminos que durante gran parte del invierno quedan condicionados por el clima. Ahora compartía espacio con algunos de los heladeros más reconocidos de Argentina, frente a jurados internacionales llegados desde Italia y España.
“Somos de Estación Montaña, hace 12 años que estamos en Villa Pehuenia, hace tres años desembarcamos en Neuquén capital y estamos a un mes de abrir una nueva sucursal en Cipolletti. Gino Zinni es el dueño y la oportunidad de venir surgió porque siempre pone mucho énfasis en el trabajo y la dedicación. Para nosotros, como profesionales, fue un incentivo enorme que financiara un viaje así. Que él apostara por nosotros para que siguiéramos creciendo profesionalmente tiene un valor muy grande”, contó.

La Copa Argentina del Helado Artesanal, ya va por su octava edición, y reúne a heladeros de todo el país en una de las exposiciones más importantes del sector. Para el equipo neuquino también tuvo un significado especial llegar desde una localidad pequeña y alejada de los grandes centros urbanos para compartir experiencias con colegas y formar parte de un encuentro donde participan fabricantes de maquinaria, proveedores, pasteleros y referentes de toda la cadena.
La clasificación ya había sido un desafío. La competencia, no acepta a cualquiera. Los postulantes debían presentar antecedentes, acreditar experiencia y atravesar una selección en la que solamente quedaron ocho equipos de todo el país. Cuando recibieron la confirmación, entendieron la dimensión de lo que habían conseguido.
“Estar acá es muchísimo para nosotros. Cuando salimos de Pehuenia hablábamos justamente de eso. Pudimos conocer a los jurados, hay cuatro equipos de Buenos Aires, uno de Rosario, uno de Mar del Plata, otro de Santiago del Estero y nosotros. Compartimos espacio con gente que tiene muchísima trayectoria y ya participó en otras ediciones”.
Detrás de esa participación había dos meses completos de preparación. Ensayaron recetas, ajustaron procedimientos y cronometraron movimientos para llegar listos a una competencia que evaluaba mucho más que el sabor de un helado.

“En Villa Pehuenia venimos desarrollando fuertemente la chocolatería. Mientras muchos compran chocolate elaborado, nosotros elaboramos nuestro propio chocolate desde el grano de cacao. Por eso hacemos tanto hincapié en el chocolate dentro de los helados con los que competimos: es una materia prima que producimos nosotros mismos”, explicó.
La historia de Estación Montaña también está construida sobre desafíos. La heladería nació hace doce años en Villa Pehuenia y logró consolidarse en una localidad donde cada emprendimiento gastronómico enfrenta dificultades adicionales. Las materias primas recorren muchos kilómetros, los costos logísticos son elevados y las condiciones climáticas muchas veces condicionan el abastecimiento.
“Estudié gastronomía, aunque no terminé la carrera. Llegué a Villa Pehuenia en 2013 y empecé trabajando en gastronomía. Después las oportunidades laborales fueron llevando mi camino hacia la heladería. Trabajamos porque nos apasiona lo que hacemos, pero también porque necesitamos vivir de eso. Si un trabajo no te permite sostenerte económicamente, tarde o temprano tenés que buscar alternativas. Por suerte, hacemos algo que nos gusta y además nos permite vivir y seguir creciendo”, señaló.
En 2018 la marca sumó prestigio cuando Gino Zinni participó del Concurso Argentina Tour de Helado Artesanal, organizado por la FITHEP Expoalimentaria en Neuquén capital. Su propuesta a base de frambuesas, doble crema y queso tipo Finlandia fue elegida como el Mejor Helado Artesanal de la Patagonia. Bajo el nombre “El Ganador”, continúa siendo uno de los sabores más pedidos por los clientes, junto con Chocolate de la Montaña, con frutos rojos, y la crema de pistachos tostados con un toque salado.

“Tenemos una variedad muy amplia, con más de 30 sabores. Pero más allá de los gustos puntuales, lo que nos caracteriza es la calidad de la materia prima que utilizamos. Elaboramos semanalmente y tratamos de mantener el proceso lo más artesanal posible. Muchas de las pastas que se utilizan para hacer helados las hacemos nosotros. A medida que incorporamos maquinaria para desarrollar nuestro chocolate también se abrieron nuevas posibilidades para producir otras materias primas, hacer pruebas e innovar permanentemente”, explicó.
El equipo está integrado por cuatro personas. Gastón estuvo dedicado exclusivamente al desarrollo de los helados. Yohana participó como suplente, tal como exige el reglamento, con una tarea más vinculada a la chocolatería. Pablo trabajó en el desarrollo del chocolate y Walter permaneció en Villa Pehuenia para sostener la actividad cotidiana del local.
La competencia contempló cuatro elaboraciones: una copa helada, una torta helada, una batea vinculada al sabor elegido para la copa y la denominada “Mystery Box”, una caja sorpresa cuyos ingredientes eran entregados en el momento para crear una elaboración original. El jurado evaluó recetas, técnicas, organización, trabajo en equipo, mise en place, higiene, procedimientos y presentación final. Aunque el equipo neuquino no logró subir al podio, regresó como ganador.
“Fue un logro enorme estar acá. Fuimos uno de los pocos equipos que participaron por primera vez. Más allá del resultado, nuestro principal objetivo era llevarnos experiencia y aprendizaje, y lo logramos”, concluyó Pablo.
La participación en la Copa Argentina del Helado Artesanal también tuvo un valor simbólico para el equipo de Estación Montaña. No sólo representaron a una heladería de Villa Pehuenia, sino también a una localidad considerada la capital de la gastronomía neuquina.
“En Pehuenia hay muy buena gastronomía, no se trata solamente de un eslogan. Detrás hay gente trabajando con mucho compromiso, mucha seriedad y buscando destacarse en lo que hace”, reflexionó Pablo. Una filosofía que, más allá de los resultados de la competencia, explica cómo un pequeño emprendimiento de la cordillera logró abrirse camino entre los mejores heladeros artesanales del país.

Un equipo neuquino participó de la Copa Argentina del Helado Artesanal, que se realizó el miércoles y jueves en La Rural, Buenos Aires, en el marco de la FITHEP organizada por AFADHYA, la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines. Pablo Alejandro Torres Mamone y Gastón Banegas, de Estación Montaña de Villa Pehuenia, representaron a Neuquén en la búsqueda del mejor helado artesanal de Argentina.
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