El Parque Lanín cumple 89 años: del huemul a los milenarios pehuenes, así se cuidan las 412.000 hectáreas 

Tras registrar el regreso del huemul después de décadas de ausencia, el parque más grande de Neuquén refuerza sus planes de restauración. Un recorrido por las tres zonas clave de la reserva y los proyectos que buscan proteger el bosque del cambio climático y los incendios.

Por Elena Egea

El Parque Nacional Lanín, creado en 1937, es el parque nacional más grande de Neuquén y hoy 11 de mayo cumple 89 años. La coordinadora del proyecto Huemul del Departamento de Conservación y Manejo, María Rosa Contreras, indicó que abarca unas 412.000 hectáreas donde se protegen bosques andino-patagónicos, lagos, volcanes y mallines. Como la “la naturaleza necesita ayuda», desde el organismo promueven proyectos para cuidar especies autóctonas como el huemul y el pehuén. «Hay un equipo técnico y territorial muy comprometido con los proyectos», destacó la ingeniera agrónoma.


Uno de los más importantes es el plan de recuperación de hábitat para el huemul en áreas como Hua Hum, Chachín, Pucará y el lago Queñi. El Lanín no registraba huemules desde hacía más de 20 años. “En el parque la especie se había extinguido”, afirmó Contreras, pero gracias a la iniciativa que se desarrolla junto con la Fundación Huilo Huilo, de Chile, que cría y libera ejemplares, se registró uno e incluso se lo vio en San Martín de los Andes.


“Hoy es uno, pero nuestro objetivo es que en el futuro haya una población completa”, confió la ingeniera. Una de las principales amenazas para la especie son los perros. “Insistimos mucho con que no vengan al parque con los perros, no solo por el ataque directo sino porque el huemul se estresa muy rápidamente”, explicó.

El huemul es una de las especies protegidas en el Parque Lanín. (Gentileza).

El plan de reforestación del pehuén y el mapeo en el Valle Magdalena: otros proyectos



Otro pilar es el proyecto Pehuén, que aborda el “ecosistema biocultural del pehuén”. “Es uno de los emblemas del parque, un árbol con alto valor biológico y cultural”, subrayó. Su semilla, el piñón, forma parte de la alimentación del pueblo mapuche y de los neuquinos. El desafío es compatibilizar el uso y la protección. “Se trabaja fuertemente para que el pueblo mapuche pueda seguir utilizando la semilla, pero que no perdamos la especie”, afirmó.


El pehuén sufrió incendios de gran magnitud en zonas como Ñorquinco y Tromen. Allí el parque impulsa tareas de restauración con pobladores, comunidades mapuches, el INTA, el Conicet, ONG como Amigos de la Patagonia y voluntarios. Se realizan plantaciones y se diseña el manejo de los bosques afectados.


El tercer gran frente es el “manejo posincendio en el Valle Magdalena”, el siniestro “más grande de la historia del Parque Lanín”. Se quemaron bosques de pehuén, de lenga y pastizales de altura. “Se hicieron mapas de severidad de quema para saber en qué lugares se quemó más o menos y qué tipo de ambiente”, señaló Contreras. En función de ese diagnóstico se definieron medidas de manejo y plazos de recuperación.


Como se trata de campos de veranada utilizados por comunidades mapuches, el trabajo incluyó un intenso esfuerzo junto a productores. “Es importante evitar la herbivoría con ganado vacuno en los lugares que se quemaron, por eso construimos muchísima cantidad de alambrados”, detalló.
En paralelo, el Lanín desarrolla un proyecto de conservación de especies de valor especial, muchas propias de la selva valdiviana, como el tineo y el laurel, que dependen de altas precipitaciones y se concentran en la zona sur.

Científicos y técnicos recorrieron el Valle Magdalena para promover políticas de restauración. (Gentileza).


Ante el avance del cambio climático y la mayor frecuencia de incendios, Contreras sostuvo que “la naturaleza necesita ayuda”. Consideró clave “el trabajo y el compromiso de todos los equipos de Parques Nacionales” para sostener en el tiempo estos proyectos y conservar el Lanín en el largo plazo.

Las características del Parque Nacional Lanín


Por su extensión y complejidad, la Administración de Parques Nacionales lo organiza en tres grandes zonas de gestión, articuladas con los municipios vecinos. La zona norte limita con la ciudad de Aluminé y alberga extensos bosques de pehuén, uno de los emblemas del Lanín y de la provincia. En esta área se ubican parajes como Ñorquinco y Tromen.


La zona centro tiene como ciudad de referencia a Junín de los Andes. Allí se levanta la silueta del volcán Lanín, que da nombre al parque. Es un área con fuerte presencia de turismo de montaña, estepas de altura, lagos y campos de veranada.


La zona sur linda con San Martín de los Andes. Ahí se encuentran los sectores más lluviosos del parque: Hua Hum, Chachín, Pucará y Queñi, entre otros parajes. Rodea lagos como el Lácar y el Nonthué. En esta zona se desarrolla el proyecto de recuperación de hábitat para el huemul, en articulación con Chile.


El Parque Nacional Lanín, creado en 1937, es el parque nacional más grande de Neuquén y hoy 11 de mayo cumple 89 años. La coordinadora del proyecto Huemul del Departamento de Conservación y Manejo, María Rosa Contreras, indicó que abarca unas 412.000 hectáreas donde se protegen bosques andino-patagónicos, lagos, volcanes y mallines. Como la “la naturaleza necesita ayuda", desde el organismo promueven proyectos para cuidar especies autóctonas como el huemul y el pehuén. "Hay un equipo técnico y territorial muy comprometido con los proyectos", destacó la ingeniera agrónoma.

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