«El peor consejo para un país es no hacer reformas»

Así lo planteó el presidente ejecutivo de CAF Banco de Desarrollo de América Latina, Sergio Díaz Granados, en una entrevista con RÍO NEGRO. Dijo que la única salida a la crisis es más crecimiento económico, equilibrar las cuentas y controlar la deuda. Advirtió por la crítica situación educativa en la región.





Los países de América Latina viven un momento delicado. La pandemia causada por el covid-19 provocó consecuencias económicas y sociales por altos niveles de endeudamiento y agravó la crisis educativa. En este escenario, la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina- juega un rol estratégico porque es una de las principales fuentes de financiamiento para proyectos de obras y programas que los gobiernos pretenden ejecutar.

El presidente ejecutivo de CAF, el colombiano Sergio Díaz Granados, estuvo en Bariloche donde visitó instalaciones de Invap y obras que se ejecutan con fondos aportados por ese organismo.

RÍO NEGRO entrevistó a Díaz Granados en el exclusivo hotel Llao Llao, donde se hospedó durante su estadía en esta ciudad. Dijo que la CAF tiene en Río Negro dos programas en ejecución. Uno de ellos con el INVAP, a partir de una relación de por lo menos 10 años, porque el organismo financió con préstamos de 36 y 50 millones de dólares la construcción de los satélites Arsat I y II respectivamente.

Sostuvo que el otro programa es “de construcción de universidades» en Argentina «y aquí tenemos un programa bastante avanzado ya en la Universidad de Río Negro, en el campus de la zona Andina, en la sede Juan Carlos Del Bello”.

Informó que este año «para el satélite Arsat SG1 (tenemos) un préstamo de 243 millones (de dólares). Y es para toda la parte de conectividad digital de la Argentina, zonas de difícil acceso con banda ancha”, sostuvo. “Y aprobamos este año el proyecto de 40 millones de dólares también para toda la repotenciación de la vida útil de los sistemas de radares de la Argentina, nuevos sensores para mejorar cobertura y toda la parte de protección de sistema que están sometidos a ambientes extraños en Argentina”, explicó.

El presidente de CAF Banco de Desarrollo de América Latina, Sergio Díaz Granados, dijo que financian dos programas importantes en Bariloche. (Foto Marcelo Martínez)

-A raíz de la situación que vive Argentina, su crisis, su situación financiera ¿hay algún inconveniente en los desembolsos de los créditos comprometidos?

No. Nosotros siempre hemos tenido una relación muy fluida con la Argentina desde 2001 que es miembro del banco. Va a cumplir casi más de 20 años relación de Argentina con CAF. La cartera ha venido creciendo en los últimos diez años sostenidamente a más del 7%. Yo espero que se doble la cartera de acá al 2030, que CAF sea cada vez un actor más referente en el desarrollo de la Argentina.

Recordó que los préstamos de CAF cubren muchos proyectos de inversión desde educación hasta tecnología, pero también obras de agua, saneamiento básico, de infraestructura vial, entre otras. “Argentina es un socio importante para CAF y no hemos tenido tropiezos con los proyectos que hemos ejecutado”, afirmó.

El primero de los Arsat en el cuarto limpio de Invap, hace casi una década. Desde entonces pasaron por allí tres aparatos más. Foto: archivo

-En cuanto al nivel de cumplimiento de esos créditos, ¿cómo viene Argentina?

Bien. Siempre ha sido un socio que ha honrado sus compromisos con el banco.

¿Cuál es la principal diferencia entre un organismo de desarrollo y el FMI que es la palabra que más escuchamos en los últimos 30 años?

– La mejor definición que he escuchado sobre cual es la diferencia entre un banco y un fondo, se la escuché al profesor Jeffrey Sachs que dijo que el banco es un fondo y el fondo es un banco. No hay ninguna diferencia. Lo que pasa es que los enfoques son distintos. No es lo mismo el Fondo Monetario que tiene una condición de prestamista de última instancia, que tiene una participación accionaria del G7, mayoritariamente, de un banco de desarrollo como CAF que es un banco latino, cuya composición en un 96 por ciento es latinoamericana. Es un banco latino para los latinos. Es un emisor latinoamericano con grado de inversión. Hemos construido un banco de nosotros, pacientemente durante 54 años, y es uno de los emisores latinoamericanos más importantes con grado de inversión, calificación doble AA.

CAF es un banco latino, cuya composición en un 96 por ciento es latinoamericana. Es un banco latino para los latinos».

Sergio Díaz Granados, presidente ejecutivo CAF Banco de Desarrollo de América Latina.

¿Y los mismos socios, en este caso los países, son los que auditan o controla a la CAF?

– Claro. Nosotros tenemos nuestro propio directorio y nuestra asamblea de accionistas con nuestros auditores externos que revisan permanentemente nuestras operaciones, el curso de ellas, lo que se prueba, el cumplimiento por parte de los socios (…) Siento que América Latina va a requerir mucho más financiamiento. Nosotros vamos a ser parte de esa solución que está construida entre todos. Es la mejor manera de decirlo.

Acá en Argentina, la obra pública, por lo general, se construye con freno de mano, demoran años en hacer proyectos, ¿cómo se controlan esas obras que se financian con el CAF? ¿Cómo certifican que los millones de dólares que se invirtieron en estas obras de saneamiento, o vial, efectivamente se ejecutaron?

– Tenemos un grupo de especialistas que está detrás de cada obra. Las obras no las dejamos solas, no es entregar el dinero y ya. Nosotros lo que hacemos es dar una compañía. Primero una buena selección de proyectos, es clave. La parte inicial. Creo que el éxito de cualquier programa, de cualquier proyecto es que esté bien estructurado y CAF presta ese servicio en la fase inicial de preparación de un proyecto para asegurarnos que los costos son los que son, que los tiempos de construcción son los que son, que el licenciamiento está como debe que estar y un poco en ese sentido van siempre nuestros esfuerzos iniciales. En acompañar al socio. A eso CAF asigna recursos siempre no reembolsables de nuestro excedente anual para la preparación de proyectos que sean financiables y que sean con el menor riesgo posible. Sea una vía, sea una hidroeléctrica, sea una construcción de un hospital o un aula escolar no hace diferencia.

Respecto a la volatilidad del sistema cambiario argentino, Díaz Granados afirmó que la vicepresidencia financiera y tesorería de CAF “trabajan muy hermanados con los socios para evitar que la volatilidad sea un riesgo a la hora de los pagos».

«No nos interesa transferirle ni mucho menos ese tipo de riesgo al socio, nos interesa cumplir nuestra función. El entorno macroeconómico y la búsqueda de la estabilidad del entorno macroeconómico es un factor esencial para el desarrollo», afirmó Díaz Granados.

«Y los países tienen que emplearse a fondo con las reformas que tengan que hacer, balanceando las cuentas nacionales como tengan que balancearse, para lograr efectivamente un entorno macroeconómico estable que es casi como el clima en una habitación para poder habitarla», recomendó. «Creo que ya cada país tiene que ir mirando cómo sintoniza las reformas para llegar a ese balance de ingresos y gastos y al manejo del control de los niveles de deuda», indicó.

– En función de su experiencia como exministro de Economía, ¿cómo calificaría la situación económica de Argentina?

– Mire yo la calificaría como toda la región: desafiante, porque la región toda tiene un gran desafío producto del covid porque todo el gasto público tuvo que expandirse. Hoy, no es recomendable dudar de que los niveles de endeudamiento que tenemos que son muy altos, tal vez los más altos en la historia de la región, y obedecieron en gran medida porque hubo que hacer un despliegue de recursos para atender la emergencia por covid. Y con todo lo que hicimos, la batería de recursos que empleamos fue inferior a la de los países desarrollados. Nosotros ni siquiera gastamos lo que teníamos que gastar para atender las necesidades de las sociedades. De manera que nos ha quedado una secuela del covid, que en el caso de los gobiernos es más deuda, más pobreza, más informalidad, menores tasas de crecimiento.

«A mi juicio, lo que hay que hacer, no solo Argentina, sino todos los países de la región, es buscar más renta de capital, más ingresos, estimular más la economía, la única salida acá es más crecimiento económico, tenemos problemas rezagos históricos de baja productividad en América Latina», advirtió.

«Esta es la región que menos productividad tiene en comparación con el promedio de Estados Unidos o de la Unión Europea. De manera que tenemos un desafío grande en América Latina, no solo en Argentina, de aumentar el crecimiento económico y generarle más renta fiscal a los países, a los gobiernos para atender la demanda que nos está quedando y mucho más irritada por efectos del covid», señaló.

«Obviamente, cada país tiene distintos niveles de complejidad para lograr esos balances. Hay algunos países que están mejor parqueados frente a la crisis que otros. A otros les va a tocar hacer más reformas para poder ajustarse rápidamente a los niveles de ingreso con los niveles de gasto y no deteriorar los servicios asociados al estado social de derechos, salud, educación o viviendas o transporte. Pero a todos nos va a tocar hacer reformas», aseguró.

El peor consejo para un país joven, no importa el ciclo electoral en el que se encuentre, es no hacer reformas»

Sergio Díaz Granados, presidente Ejecutivo CAF Banco de Desarrollo de América Latina.

Y remató: «Todos van a tener que hacer reformas desde México hasta Argentina, sin excepción, para ir ajustando las velas a unas condiciones particularmente adversas a nivel global también».

«Más que una recomendación es una reflexión a los gobiernos: tienen que tener talante reformador, tienen que buscar el balance de las cuentas nuevamente, y por supuesto, sentar las bases para que la economía pueda crecer, porque no podemos confundir el rebote del crecimiento del 2021 con una base de reactivación», planteó el presidente ejecutivo de CAF. «Es muy distinto el rebote que la reactivación», enfatizó.

Díaz Granados dijo que desde CAF promueven proyectos relacionados «con el cambio climático, que generen empleo rápido entre los jóvenes y las mujeres, que son los segmentos con mayor desempleo, el doble de la tasa, promedio regional, para que puedan encontrar empleo más rápidamente y ayuden al crecimiento económico».

«Por esas vías es que vamos a poder pagar las deudas, no hay manera de pagar las deudas con más deudas. Hay que pagar las deudas con más ingresos, y unos gastos más eficientes que vayan y apunten en sostener o ayudar a la agente con la atención básica en salud, educación», destacó.


Los alumnos de las escuelas primarias estuvieron más de un año sin clases presenciales por la pandemia en Argentina. (foto de archivo)

La educación: “el peor escenario para América Latina”

El presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz Granados, sostuvo que América Latina “fue la región que durante el gran encierro que significó el covid más tiempo tuvo a los niños y a los jóvenes fuera del sistema”.

“Nosotros fuimos particularmente más drásticos en América Latina con el encierro y muchos de nuestros niños y jóvenes no solamente perdieron educación, sino que perdieron nutrición. Muchos de ellos se alimentaban en los colegios”, afirmó.

Si no salimos rápidamente a reparar estos dos años vamos a tener una pérdida de productividad en América Latina adicional y eso nos va a reducir por lo menos en un 10 por ciento el potencial de crecimiento que tenemos para el resto de la década”, advirtió.

“No puede ser peor escenario para América Latina en este momento en ese sentido. Por eso, la importancia de entrar en reformas a la educación que apunten no solamente a la cobertura, sino que apunten a la calidad”, recomendó Díaz Granados.

“En varios reportes que hemos escrito recientemente en alianza con la OCDE, con Cepal, con otros organismos multilaterales, hemos reseñado la importancia de ir por reformas que apunten a recuperar los años perdidos en pandemia, que ayuden a recuperar habilidades que los jóvenes están demandando para la sociedad del conocimiento, que nos ayuden a cerrar la brecha de los dos años de encierro. Y no pretendamos hacer la vista gorda de lo que pasó”, enfatizó.

– En Río Negro no hay repitencia-acotó este diario.

– Eso es aplazar un problema. Y eso es condenar en el 2030 o 2035. Esa generación cuando tenga que entrar a la vida laboral, entra con un rezago frente a sus pares en otras partes del mundo o inclusive a pares dentro del mismo país, porque en todos estos países hay sistemas privados que están haciendo esas nivelaciones versus el resto de los sistemas públicos y va a profundizar aún más las brechas de iniquidad al interior de los países.

«Todos sabemos que lo único que mueve internamente a la sociedad es la educación, es realmente el factor de movilidad interno, no hay otra explicación para que una persona de una generación mejore sus ingresos respecto de sus padres o sus abuelos si no es con educación. Y todos los reportes recientes lo que señalan es que América Latina está en el top 10 de los países a nivel global que tiene el mayor retraso para que una persona de una generación mejore su ingreso respecto a la siguiente y eso está esencialmente anclado al problema de la educación», explicó.

«Y aquí nosotros ya le hicimos un daño a la semilla. Nuestra semilla que son los niños y jóvenes tienen un daño estructural con el gran encierro de estos años de la pandemia. Yo no discuto que había que tomar la medida, porque en ese momento el control de las sociedades lo tenía tanto los epidemiólogos como los ministros de salud que necesitaban contener la pandemia, pero ahora que ya no hay pandemia, sino epidemia, ahora lo que tenemos que hacer es ver cómo resolvemos la factura social del covid y la principal es la educación. Para mí esa es la más importante y además es la que determina realmente el potencial de crecimiento de América Latina en la próxima década.


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