La crisis hídrica obliga a buscar alternativas para garantizar la provisión de agua en Bariloche

Hubo problemas en una toma que abastece al 25% de la población por el bajo caudal del arroyo Ñireco. Aguas Rionegrinas tuvo que implementar obras complementarias para paliar la crisis. Se consumen un promedio de 80 millones de litros diarios.

Los problemas con la provisión de agua potable afectaron a los barrios de la zona sur y del este de Bariloche. (foto archivo)

Las altas temperaturas que se registran en Bariloche sumado a la crisis hídrica, que se vive en la región por la escasez de precipitaciones, desnudaron los problemas en el sistema de abastecimiento de agua potable en algunos sectores de esta ciudad.

Hubo familias de algunos barrios de la zona sur y este de Bariloche que estuvieron varios días con muy poco suministro o nada de agua. La crisis no es nueva. El problema viene desde hace varios veranos.

La realidad es que estamos en una crisis hídrica grave”, describió el gerente de ARSA, Javier Iud. Indicó que la toma de agua del arroyo Ñireco, que abastece al 25% de la población, está con muy poco caudal.

Dijo que los problemas que hubo de abastecimiento estos días, sobre todo, en barrios como El Frutillar, Nahuel Hue, Unión, 2 de Abril, Pilar I y II, entre otros, obligó a implementar un operativo para inyectar agua al sistema desde las tomas del lago Nahuel Huapi y de Pioneros.

También, hicieron una perforación en el sector conocido como manantiales, que permitió bombear entre 2,5 y 3 millones de litros al sistema. “Eso permitió que la cisterna del barrio El Frutillar se recuperara en un setenta por ciento”, afirmó Iud que se trasladó hasta Bariloche para seguir de cerca los trabajos en ejecución.

Indicó que el panorama el domingo fue muy complicado porque hubo barrios donde no ingresó nada de agua a las cisternas.


80 millones de litros diarios


Recordó que en otra época del año el consumo promedia los 63 millones de litros de agua diarios en Bariloche, pero en la temporada estival se dispara a unos 80 millones de litros por día.

Afirmó que el sistema está preparado para distribuir esa enorma cantidad de agua, pero surgen complicaciones por varios motivos, entre ellos, la geografía de la ciudad.

Hay zonas altas de la ciudad donde el desnivel llega a los 300 metros de altura. Eso requiere de un bombeo intensivo. Por eso hay zonas donde la presión es muy débil.

Es lo que pasaba este miércoles en algunas viviendas del barrio El Frutillar, donde el vital elemento salía de las canillas con poca presión, según comentó Javier un vecino de ese sector.

Iud dijo que para paliar la situación de la toma en el arroyo Ñireco tuvieron que poner en funcionamiento tres bombas para abastecer a los barrios Pilar I y II .


La última gran obra


Señaló que el crecimiento de la demanda de agua en Bariloche ha sido sostenido en los años últimos. Y recordó que la última gran obra que se hizo en la ciudad fue la toma para captar agua del lago Nahuel Huapi, que se inauguró en 1995. Esa toma provee el servicio al 75% de Bariloche.

“Estamos viendo si podemos sacar más agua de la toma del lago”, indicó. Dijo que cuentan con bombas más grandes y motores de mayor potencia, pero se tiene que hacer con cuidado para no causar problemas.

Sostuvo que los ingenieros de ARSA están evaluando hacer otras dos perforaciones en la zona de Manantiales para inyectar más agua al sistema, y estar preparados ante la falta de caudal que muestra el arroyo Ñireco.

Explicó que no solo es la perforación. Hay que encamisar, bajar la bomba, poner la cañería para conectar al sistema y potabilizar. Aseguró que hace dos meses venían trabajando en la primera perforación. La idea ahora es tener esas dos restantes listas antes de febrero.

“Cada perforación cuesta entre 15 y 20 millones de pesos más el equipamiento electromecánico”, aseveró Iud.


Una distribución complicada


Recordó que Bariloche “tiene el sistema de distribución más complicado de la provincia”. “La gente dice: como puede faltar el agua si tenemos lagos, pero el desafío es sacar esa agua, inyectarla al sistema y llevarla hasta las viviviendas que están en zonas ubicadas a casi 300 metros de altura”, planteó. Además, comentó que las cañerías no son rectas siguen los desniveles de la geografía de la ciudad.

Dijo que ARSA paga 10 millones de pesos diarios de consumo de electricidad por todos los bombeos que abastecen las 20 cisternas que tienen en Bariloche. Son 300 millones de pesos por mes.

Admitió que hace cinco años que se viene agravando el tema de la falta de inversiones “por el derrotero económico que tiene nuestro país”.

Mencionó que la obra de captación de agua del lago Gutiérrez estaba aprobada hace cuatro años por el Enohsa (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento), que había otorgado en noviembre del 2023 la no objeción técnica y había autorizado la licitación pública. Pero con la gestión del presidente Javier Milei cerraron el Enohsa y la obra quedó en nada.

Iud dijo que el gobernador Alberto Weretilneck tuvo que salir a gestionar 21.000 millones de pesos ante la Corporación Andina de Fomento (CAF) para poder reactivar esa obra que permitirá abastecer a una amplia zona de la ciudad.

“A diferencia de otros servicios, nosotros en la boleta cobramos el servicio que prestamos, no hay ningún ítem que diga inversiones”, sostuvo Iud. Observó que necesitan financiamiento y se mostró a favor de incluir un concepto para crear un fondo específico para obras, aunque consideró que es algo que se debe evaluar en la Legislatura.


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