Marcela, la paracaidista de Neuquén que desafía los límites del cielo en Brasil: va por el récord femenino sudamericano

Le temía a los aviones y ahora es una de las pocas argentinas seleccionadas para romper el “Récord Femenino Sudamericano de Formación en Caída Libre”. Un aterrizaje difícil casi la frena, pero logró recuperar su confianza. "¿Qué cosa no sos capaz de hacer?”, les pregunta a las mujeres que se animan a saltar.

Hay momentos en los que se necesita dar un salto. A Marcela Gallardo le llegó a los 40 años. Nunca se había subido a un avión por temor y no quiso demorarlo más. Redobló el desafío y fue por todo: se animó también a tirarse en paracaídas. Cuando tocó el suelo su “cabeza” ya no era la misma. La adrenalina es pasajera, pero la confianza en la mujer de Neuquén se quedó para siempre.


Ya pasaron 12 años de aquel primer salto. Hoy, como paracaidista experimentada, sumó un nuevo reto. Marcela es una de las seleccionadas para participar del “Récord Femenino Sudamericano de Formación en Caída Libre 2026”, también conocido como “Solo para ellas”.

Un mal aterrizaje, un «parate» y la vuelta a la acción: la historia de la paracaidista de Neuquén


Después de saltar por primera vez, su espíritu aventurero la llevó a buscar nuevas metas, como dominar el vuelo con wingsuit (esos trajes que transforman al ser humano en una suerte de ardilla voladora) y participar de actividades internacionales.

Sin embargo, la vida le puso una prueba inesperada y dolorosa. Un aterrizaje complicado y una fractura de tibia y peroné en un evento en Perris, Estados Unidos, le despertaron dudas: “Ahí quise bajar la persiana y decir ‘ya está, no quiero esto’”. Hasta decidió vender su traje con un dolor inmenso. “Es algo muy preciado para el paracaidista”, enfatizó.


La “cabeza” y la edad le jugaron una mala pasada. “Ya no soy una adolescente que se puede quebrar y a los 20 días estás bárbara”, comentó. La recuperación fue a la “vieja usanza” con férula y por un tiempo prolongado. La hicieron cuestionarse si su cuerpo podía practicar un deporte tan extremo.

Marcela Gallardo, paracaidista de Neuquén. (Gentileza).


La pandemia por coronavirus le vino perfecto para un “parate”. Estuvo tres años sin practicar caída libre, pero la “pasión” seguía ahí, escondida. Marcela solo necesitaba un descanso para volver más fuerte.


De a poco fue haciendo alguno que otro salto, aunque sentía que ya no era lo mismo. Le faltaba un nuevo desafío. Su amiga Betina lo notó y comenzó a animarla para que se sumara a los entrenamientos para el récord sudamericano “Solo para ellas”, en Brasil. Un “miedito” la frenaba y una voz juzgadora la paralizaba. “Estaré a la altura”, se preguntaba. La valentía emergió y se atrevió, al menos, a probar.

“Resulta que cuando llegué me enamoré del proyecto. Está la deportista que se dedica solo a esto, pero después está la mamá de cinco chicos, en mi caso mamá y abuela, desde la profesional hasta la dama de casa. Somos mujeres auténticas que estamos trabajando por un objetivo en común”, enfatizó Marcela.

Junto a un grupo de «mujeres auténticas», Marcela se sintió capaz de todo. (Gentileza).


Esa sinergia, esa fuerza colectiva, fue el antídoto perfecto. “Si yo tenía dudas de que lo puedo hacer, con este grupo de gente se me fue”, confesó. Una vez que aceptó el reto se mentalizó en que sería sumamente difícil. Demandó una inversión significativa no solo de tiempo y energía, sino también del “cuerpo, el alma y el bolsillo”.

A lo largo de todo el 2025, Marcela viajó mes por medio a Brasil para los entrenamientos intensivos. Cada viaje, cada salto de práctica, era un paso más hacia la reconquista de su propia confianza y la confirmación de que estaba donde debía estar.


La semana pasada le llegó la confirmación por mail: era una de las pocas argentinas seleccionadas. Ahora solo falta alistarse para el evento final en marzo para la Semana de la Mujer. La responsabilidad es enorme, pero la motivación por ser parte de este hito del paracaidismo femenino es aún mayor. “Solo para ellas” busca visibilizar a la mujer en el deporte, especialmente en una disciplina donde estadísticamente siguen siendo minoría.


Cada vez que puede, Marcela acompaña a mujeres en su primer “salto tándem”, aquel que puede ser el inicio de una gran pasión. Para enfrentarse al terror de lanzarse al vacío, les dice: “Te vas a subir a un avión, el avión va a tomar altura, van a abrir la puerta, vos vas a mirar abajo y vas a ver que estás lejísimo y, aún así, vas a saltar. Ahora decime, ¿qué cosa no sos capaz de hacer?”.

Marcela motiva a otras a mujeres a realizar un «salto tandem». (Gentileza).


Aunque remarcó que el paracaidismo no solo forja valentía, sino también calma y resiliencia. “Ante situaciones inesperadas, tenés que resolverlo en cuestión de segundos sin dejar de perder la calma”, explicó. Esta habilidad para mantener la serenidad bajo presión se ha convertido en una herramienta para enfrentar los desafíos de la vida cotidiana.


“A mí me cambió la vida”, enfatizó Marcela Gallardo, la mujer que venció su miedo a los aviones, superó una grave lesión y los fantasmas que le decían que “no podía”. Su historia es un faro para todas aquellas que alguna vez dudaron de sus capacidades. Con cada salto, busca inspirar, demostrar que la edad es solo un número, que las caídas son oportunidades para levantarse y que, con pasión y apoyo, el cielo es el límite, o quizás, el comienzo de nuevas e increíbles aventuras.

Hay equipo para romper el récord «Solo para ellas». (Gentileza).

Rifa solidaria para acompañar el récord femenino sudamericano


«El Récord Femenino Sudamericano de Formación en Caída Libre 2026, Solo para ellas» busca visibilizar y potenciar la participación femenina en el paracaidismo. El objetivo es crear una “mandala humana” en el aire con 50 mujeres paracaidistas, superando el récord anterior de 48 participantes, al saltar desde 18.000 pies de altura.


Hacer realidad este tipo de eventos conlleva costos operativos significativos: el uso de hasta cuatro aviones, equipos de filmación especializados, logística en tierra y la infraestructura necesaria para un equipo tan numeroso. Para apoyar a las paracaidistas y cubrir parte de estos gastos colectivos, lanzaron una rifa solidaria.


Cada número de la rifa tiene un valor de 50 reales (aproximadamente $15.000 pesos argentinos). El sorteo se realizará el 8 de marzo, en el Día Internacional de la Mujer, a través de una transmisión en vivo por Instagram, directamente desde el Aeroclube de Tatuí/SP.


Los premios son muy atractivos, especialmente para la comunidad paracaidista: van desde descuentos en equipos y coaching en túnel de viento, hasta saltos tándem, accesorios y productos de proveedores colaboradores. Quienes quieran colaborar pueden comunicarse con Marcela al 2994 66-3803 o a su Instagram: @gallardomarce.


La participación en esta rifa no solo ofrece la oportunidad de ganar increíbles premios, sino que representa un apoyo directo a las 50 mujeres que buscan marcar un hito en la historia del paracaidismo sudamericano. Cada colaboración contribuye a un esfuerzo colectivo, donde los fondos recaudados benefician equitativamente a todas las participantes y garantizan la realización de este ambicioso proyecto de sororidad en el aire.

Se preparan para Brasil 2026. (Gentileza).

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